10 ladrones de energía que te roban la paz del alma

Identificar estos focos de conflicto es el primer paso para poder superar estos obstáculos.

Guía de: Coaching

Diez ladrones de energía que te roban la paz del alma

La tranquilidad de ánimo y la serenidad son dos de los ingredientes de bienestar más importantes. Sin embargo, en nuestro día a día también convivimos con ladrones de energía que pueden robarnos la paz de ánimo. Identificar estos focos de conflicto es el primer paso para poder superar estos obstáculos. En Guioteca enumeramos estos diez ladrones de energía que minimizan tu potencial:

1. El pensamiento negativo recurrente que se alimenta del miedo a aquello que puede pasar y que nos hace cerrar puertas buscando la seguridad del presente a costa de ese potencial que puede conducir a nuevos horizontes.

2. La prisa es uno de los ladrones de energía más frecuentes ya que nos lleva a vivir en la rueda de la rapidez. Sin embargo, el precio que pagamos por este ritmo de vida es el estrés, la frustración y la insatisfacción constante.

3. La inseguridad que conduce a una duda casi eterna que nos hace sentir anclados en decisiones teóricas que no llevamos a la práctica.

4. El síndrome de la ocupación constante conduce a que muchas personas sientan angustia ante los tiempos en blanco.

5. La pereza recurrente es un ladrón de energía que produce sufrimiento por todo aquello que se pospone para el futuro.

6. El perfeccionismo que te hace creer que nada está la suficientemente bien o que un proyecto no está listo para presentarse.

7. La búsqueda de la aprobación constante como una necesidad de la propia autoestima personal.

8. La incapacidad para decir no cuando es no, es una falta de libertad que produce un enredo de sufrimiento.

9. El aburrimiento puntual puede ser un estímulo para potenciar la creatividad, sin embargo, cuando te aburres de un modo frecuente, reflexiona al respecto para hacer cambios en tu presente.

10. La adicción al teléfono móvil también es una ladrón de energía ya que te lleva a la esclavitud de querer estar siempre conectado y disponible.

Más sobre Coaching

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X