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Arturo Sanhueza: Una mirada a su paso por Colo Colo

Reflexiones sobre la partida del último capitán de los albos y su ¿legado? Del 2005 al 2008 fue una cosa y del 2008 al 2010, otra. Repase los factores que marcaron su historia en el cacique.

Espero algún día tener un hijo. Y por supuesto, espero que sea hincha de Colo Colo como su padre, que se empape de la pasión del fútbol y que de vez en cuando le llame la atención saber más de la historia de los colores albos.

Y quizás tomará una revista vieja, algún recuerdo o vea un video y me preguntarán: “Papá, ¿y cómo era Arturo Sanhueza como jugador?”.

Y ahí, tomaré aire para pensar una respuesta equilibrada.

Arturo Sanhueza

Foto: El Mercurio

Sanhueza formó junto al “Kalule” Meléndez una temida dupla de contención.

Lo primero que se me viene a la mente será responder: “Depende, porque del 2005 al 2008 fue una cosa y del 2008 al 2010 otra…”.

En realidad, cuesta pensar en cómo cambiaron tanto las cosas. Cuando llegó Marcelo Bielsa a Chile en el 2007, todos daban como fijo a Héctor Arturo Sanhueza en cualquier selección posible. De hecho, venía de estar como dupla con Rodrigo Meléndez en la Copa América de ese año bajo la dirección técnica de Nelson Acosta.

No era raro. Él, que había partido como volante ofensivo en Arturo Fernández Vial y con paso irregular por Everton, desde su llegada a Santiago Wanderers se vio como un elemento de valor. Tanto como para haber debutado en la Selección ya en 2001, año en que salía campeón con los caturros.

Y desde que llegó a Colo Colo, se vio como la pieza que faltaba en el mediocampo. El caudillo que podía reemplazar el puesto dejado vacante desde la partida de Marcelo Espina como referente.

Hasta el 2008, lo logró con creces. Complementándose a la perfección con “Kalule” Meléndez, aportaron para darle equilibrio a un esquema de Claudio Borghi que al inicio dejaba muchos claros en la retaguardia. Se volvió pieza indispensable y símbolo, aportaba quite, de vez en cuando destacaba con algún pase magistral (especialmente para las subidas de Gonzalo Fierro) y estaba en todos los rankings sin discusión. Y como los triunfos fueron de la mano, el apodo de “Rey Arturo” parecía totalmente justificado.

Pero la llegada de Bielsa dio la primera alarma. Sanhueza estuvo en las primeras convocatorias y ahí vino algo que todavía no se sabe. Algunos dicen que Bielsa lo encontró lento. Otros, que conversaron y que Sanhueza la dijo al rosarino que sólo jugaba en una posición, lo que hizo que Bielsa lo desechara para el futuro, ya que necesitaba elementos más dúctiles.

Arturo Sanhueza

Foto: El Mercurio

Sanhueza fue titular en la selección chilena que jugó la Copa América 2007, dirigida por Nelson Acosta.

A partir de entonces, empezaron las dudas. Al ver el ritmo de la Selección, se empezó a ver que Sanhueza se volvía lento con el paso del tiempo, que le quitaban las pelotas de forma fácil, que Meléndez muchas veces le tapaba errores en la entrega y salida, que ya no daba tantos pases en profundidad.  Además, con la partida de David Henríquez se volvió capitán y empezó a entregar cada cierto tiempo ciertas declaraciones que lo volvieron figura poco grata para aquellos que no eran hinchas albos.

Pero las dudas se tapaban con títulos en torneos cortos. Y como dijimos en una columna anterior, como siempre se salía campeón en diciembre, eso impedía transformaciones mayores.

Hasta que vino el 2009. Con culpas compartidas entre todos (técnico, dirigentes y jugadores), las dudas dejadas en el proceso de Marcelo Barticciotto calaron hondo en parte de la hinchada. Especialmente tras el partido contra Ñublense en Chillán, donde el mismo equipo que había ganado días antes a Palmeiras en Brasil ahora con suerte trotaba en la cancha sin ganas.

Para algunos fue justicia divina, pero ese 2009 empezó la despedida. En parte por las sospechas en su contra y por la lesión que lo tuvo marginado casi todo el segundo semestre.

Y el 2010, el fin: pocos partidos, lesiones, dudas por rendimiento futbolístico y físico, terminando “cortado” tras su berrinche en el partido con Universidad de Chile.

Arturo Sanhueza

Foto: El Mercurio

Al momento de anunciar su parida de Colo Colo, la habitual rudeza de Sanhueza se quebró y dejó en evidencia el dolor del volante al dejar al cuadro popular.

Fue un gran jugador, pero dio la impresión que se lo comió la soberbia (por algo, cada vez que declaraba sacaba en cara los títulos que había obtenido). Quedó la idea que tuvo todo para ser un histórico con todas las de la ley, pero que faltó esa cuota de grandeza en los tramos finales para irse por la puerta grande sin discusión.

Pienso de nuevo en la pregunta hipotética en el futuro: ¿Y cómo fue Sanhueza?”.

Y al ver hacia atrás, la respuesta será extraña. Porque lo vi triunfador, porque lo tuve de referente y ahora deseaba su partida.

Suerte en todo y gracias, ex capitán, pero saber cambiar, dar el brazo a torcer por el bien del club o dar un paso al costado a tiempo también es virtud.

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