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Comida orgánica, no confundir

Conceptos como natural, artesanal, hidropónico o amigable con el medio ambiente pueden parecer sinónimos de orgánico. Pero ojo, que hay un mar de distancia entre estos conceptos. Aquí una guía para distinguir de qué se trata cada uno.

- Hola! Mi hija hace un pan casero delicioso y queremos poner un puesto en la feria.
- Hola! Mi papá acaba de llegar del campo con cajones de damascos recién cosechados y me gustaría poder venderlos acá.
- Hola! Yo hago en mi casa una mermelada deliciosa, pura fruta, y me gustaría saber que tengo que hacer para venderla acá.
- Hola, mi empresa abastece a muchos restaurantes de lechugas hidropónicas completamente orgánicas, les interesaría venderlas?
- Hola, estoy importando de Estados unidos una marca de productos de belleza completamente natural y me gustaría probar acá.

Alimentos orgánicos

Foto: El Mercurio

Una alimentos debe cumplir una serie de requisitos para ser considerado orgánico.

Fantástico, les respondo siempre a todos, porque la verdad es fantástico que la oferta de productos orgánicos crezca en Chile. Y luego paso a hacer los chequeos pertinentes para asegurarme bien de lo que ofrecen. Y las conversaciones siguen así:

-Genial! Y cuál es tu proveedor de harina orgánica? La compro en una tostaduría en el centro y luego lo elaboro yo misma en mi casa.
- Genial!, que bueno tener damascos. ¿Y cómo los cuidan? Se dan de manera silvestre ya que llevan ahí décadas, lo único que le echa el cuidador del campo es algo de úrea.
- Genial lo de las mermeladas! Y qué materia prima usas. Cosecho la fruta de mi casa, super natural, no le echo nada. ¿Y el azúcar es orgánica? No sé, le pongo la típica Iansa que compro en el supermercado. Quedan deliciosas, las preparo yo misma.

En fin, podría estar por largos minutos contándoles la cantidad de peticiones que recibimos cada semana de distintas personas para comercializar sus productos en Mercado Orgánico. Lamentablemente, en el 99% de los casos, no llegamos a puerto. Y la razón fundamental es que aún existe una tremenda confusión sobre qué de verdad significa cada concepto. Por lo tanto, aquí va un útil glosario para cuando salgan de compras. Les permitirá tener un ojo mucho más agudo al minuto de seleccionar sus alimentos.

Orgánico: Alimentos que han sido cultivados y elaborados sin la intervención de agroquímicos. En el caso de frutas y verduras, hablamos de semillas limpias (no híbridas ni transgénicas), riego con aguas libres de metales pesados (fundamentalmente napas subterráneas, vertientes), suelos limpios  (que en los últimos 3 años NO han tenido exposición a fertilizantes, nutrientes o pesticidas sintéticos) abonos orgánicos (fundamentalmente compost y humus), control de plagas biológico. En el caso de productos elaborados (aceites, panes, mermeladas, etc,) hay que chequear que cada uno de los ingredientes empleados es orgánico. Este trabajo los hacen empresas certificadoras, por tanto, cuando uno compra un alimento etiquetado ORGANICO hay que chequear que también tenga el sello del certificador. En el caso de Chile pueden ser IMO (Suiza) o BCS (Alemania).

Natural: “Sin artificio ni mezcla o elaboración”, dice la Real Academia Española. Siguiendo esta línea hablamos de alimentos en estado puro. La lechuga o el tomate recién cosechado, por ejemplo. Sin embargo, esto no quiere decir que estén libres de químicos. Tanto la plantación de lechugas de varias hectáreas de Dole, como los damascos de una parcela en Paine se encuentran en un estado natural. Pero, ¿están libres de químicos? El gran productor aplicando fertilizantes como el huaso echando úrea (salitre) hacen que sus hortalizas pierdan la calidad de “orgánico”. Es más, según el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) las lechugas convencionales vendidas en La Vega o un supermercado sobrepasan varias veces  el nivel de químicos autorizado. Pero claro, son naturales. Ojo ahí.

Silvestre: Productos también en su estado natural y que con mayor probabilidad que los anteriores, carecen de “intervención química”. Los hongos que crecen en un bosque nativo, las moras y berries a la orilla de un camino rural en Frutillar. Se acercan mucho más a lo orgánico con la diferencia que no hay una certificación que lo testifique.

Comida orgánica

Foto: El Mercurio

Los productos artesanales, como la miel, reciben esta calificación al estar elaborados sin códigos industriales.

Artesanal: Aquí se trata de alimentos procesados (mermeladas, jabones, cremas, shampoo, miel, cereales, etc) que se elaboraron siguiendo códigos no industriales. Productos en que su creador ha puesto su sello personal, haciéndolos uno a uno, con sus manos. Ahora, el que una señora esté revolviendo por ocho horas sus tomates para dar con la mejor salsa del planeta –de seguro que será un producto de extraordinaria calidad y sabor– no asegura que este sea libre de químicos. ¿El azúcar de la mermelada hecha en casa dónde proviene? ¿Las pasas secadas en horno solar con qué uva fueron hechas? En estos alimentos hay cariño, hay preocupación, hay creación, pero eso no nos asegura que sean orgánicos.

Hidropónico: Esta es quizás una de las formas de cultivo que más se confunde con orgánico. Se trata básicamente de hortalizas (rúcula, lechugas, espinacas) cultivadas con un sustrato de agua. En vez de estar enterradas en la tierra sus raíces nadan. Por tanto todos los nutrientes que necesitan lo sacan de los químicos que el productor le pone al agua que hace las veces de suelo. Un consejo personal. Es mejor una lechuga que creció con tierra abajo y sol arriba tomando agua cuando necesitaba, que una que creció en el laboratorio de un invernadero, recostada sobre agua.

Amigables con el medio ambiente: Suele hablarse de productos de belleza o de limpieza que carecen de los químicos que tienen sus pares en la industria convencional. Sin embargo, el shampoo sin químicos con olor a lavanda y menta no necesariamente es orgánico ya que el cultivo de las frutas y hierbas que se utilizaron como materia prima pueden haber seguido los parámetros de la agricultura tradicional. Sin ánimo de ser excesivamente ortodoxa, ciertamente que se trata de productos de alta calidad, simplemente cabe la posibilidad de que no sean orgánicos. Weleda, Logona son marcas mundiales que cumplen con la regla orgánica.

Suerte en la próxima compra.

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