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Cuicos en “Cuicoterapia”: Clasificación y códigos de los ABC1, del Supremo al Híbrido

Un libro hilarante cuenta en detalle cómo se mueven y clasifican estos grupos.

Josefina Reutter, ingeniera comercial y madre de tres hijos, comenzó a reírse de los códigos cuicos observando su entorno. A partir de ahí nació Cuiquerías, el blog que creo a principios de este año y que recibió medio millón de visitas en tan solo cinco meses. A partir de esta gran popularidad, Josefina publicó su libro Cuicoterapia (Planeta), donde recopila sus aciertos en clasificar y seleccionar los prototipos representativos de esta subcultura chilena. El resultado es hilarante.

Cuicoterapia

¿Quiénes son?

Los cuicos, según describe, son quienes comparten una serie de códigos de lenguaje, vestimenta, comportamiento, grado de liberalidad, ideología, entre otros, y un factor común que es la esencia de su poder: los contactos. Los cuicos lideran el país porque se apoyan entre ellos para moverse con éxito en las cumbres del poder económico. De esa forma, una clasificación desde el poder va por los cuicos supremos, los agrónomos (no necesariamente con dicho título universitario), los inmigrantes, los híbridos, los parientes pobres, los caco (casi cuico) y los CME (clase media emergente).

La manera en que Josefina describe cada uno de los tipos es lo que le dio popularidad a Cuiquerías. Revisemos:

Cuico supremo: Los A del ABC1, los con apellido vinatero, los descendientes de presidentes del siglo XIX. Esto son EL contacto que abre mil puertas y que todos quieren tener. Ellos, sabiendo que viven en la cresta de la ola, son los más auténticos de todos los cuicos que te puedas encontrar. No intentan ser nada porque simplemente son. “La cuiquez les sale por los poros”.

Cuico agrónomo: No necesariamente ostentan el título universitario, pero sí de sus héctareas y su “calle de campo” o “camino rural”, como describe Josefina. Es el Señor de la Querencia del siglo XX. Anda en camioneta, no se saca la chupalla, machista a más no poder y amigo de los hijos de los inquilinos del fundo, hasta que el peso de su clase social los separe.

Cuico inmigrante: Destacan los inmigrantes alemanes y los árabes. Los primeros hacen su vida en el Club Manquehue, conservan las mismas tradiciones de siglos que importaron sus antepasados y pueden ser un poco racistas. Los árabes son secos para los negocios, demuestran que ganan bastante y disfrutan su plata. Las niñas de este grupo tienden a operarse la nariz como regalo de cumpleaños a los 16.

Cuico híbrido: Es el que en alguna parte de su familia tiene un miembro no cuico y por eso ha vivido siempre entre Tongoy y Los Vilos. Cae bien en cualqueir grupo porque se adapta fácilmente. Eso hasta que encuentra a otros híbridos y entonces puede relajarse y pelar a todo el mundo como si no hubiese un mañana. Se siente superior a otros cuicos porque tiene “más mundo”.

El pariente pobre: Ser cuico no siempre garantiza un negocio exitoso, por eso, hay cuicos que caen en desgracia. Sus parientes se excusan frente a otros por este cuico pobre, justificando su caída al segmento C2 de la manera más “digna” posible. Pero como dijimos anteriormente, este segmento es generoso y ayudarán al cuico en cuestión a superar su problema.

Los Caco (Casi-Cuicos): Son los hijos de quienes en los noventa eran los “new rich”, esos que eran odiados por los cuicos reales por tener plata y gastarla de modo no cuico (la ostentación más que nada). Han aprendido de los errores del pasado, pero todo lo que hacen tiene niveles de producción profesionales. De todas formas, son los más liberales entre los cuicos.

Josefina, que se define a sí misma como una cuica híbrida, llama a los lectores a reírse los otros y de sí mismos. Cuicoterapia está en librerías a $10.900

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