Esclavas sexuales: Niñas son vendidas en India aparentando matrimonios

La explotación sexual de niñas y jóvenes en India es un negocio liderado por poderosas e influyentes mafias.

Guía de: Cultura India

“Esa noche él me llevó. Me tomó a la fuerza. Yo lloraba. (Me dijo) ‘yo te compré, puedo hacer lo que yo quiera. Les di a tus padres dinero, puedo usarte todo lo que me plazca. Mantén tu boca cerrada’”.

Así relata la joven india Muneera Begum, de Hyderabad, ahora de 19 años, su supuesta “noche de bodas”, cuando solo tenía 12 años y sus papás la vendieron a un hombre de 70 años de Omán para que se casara a la fuerza.

“No me educaron y no podía entender nada de lo que estaba pasando. Yo era inocente”, subraya la joven, que recuerda que durante dos meses el hombre la mantuvo encerrada en la habitación, usándola repetidamente para tener sexo.

“Si tenía que ir a cualquier lado, él me encerraba, regresaba después y otra vez la tortura empezaba”, relató Muneera a la cadena de noticias CNN.

explotacion

Alrededor de 2 millones de niños en todo el mundo son obligados a prostituirse, de los cuales 1,2 millones se encuentran en India, según informa la Fundación Free a Girl, que apoya acciones de rescate para liberar a las niñas de la prostitución.

Según datos del Índice de Desarrollo Humano, publicado por el PNUD, más de la mitad de la población de India vive en pobreza, un contexto social que favorece la trata de niños y la prostitución infantil, un negocio que sólo en ese país se estima genera más de mil millones de dólares.

Sistema de dote en la mira

“Las niñas son obligadas a tener sexo con decenas de hombres cada día y muchas son vendidas como esclavas sexuales por sus propios padres. Queremos parar esto y apelar a que todo el país una sus fuerzas con nosotros y actúe. Juntos podemos liberar a estas chicas de las horribles circunstancias en las que viven y ofrecerles un futuro mejor”, explica la cofundadora de Free a Girl, Evelien Hölsken.

La organización apunta a que ciertas tradiciones de ese país aumentan el riesgo de explotación sexual de las niñas, como el sistema de dote y tradiciones basadas en roles de género.

“Estas tradiciones pueden tener una influencia negativa en las vidas de las niñas y las mujeres y pueden aumentar sus vulnerabilidades. La pobreza también es un factor que contribuye a la explotación sexual. Debido a la desigualdad, ciertos grupos también tienen menos oportunidades a nivel económico, político o social”, detalla un documento en su sitio web.

Un callejón sin salida

En India existen numerosas organizaciones intentando ayudar a salir a los niños y niñas, del comercio sexual, pero las cifras de este flagelo no disminuyen. Según la ONG Mans Unides, “se ve difícil lograr un cambio social, a medio y largo plazo. Se requieren, cambios legales, educativos y de empoderamiento de las mujeres, en particular una mayor presencia política”.

La ONG detalla que Las Hermanas Misioneras Franciscanas de María, llevan años intentando sacar a las mujeres “dommara” de la prostitución en el estado de Andhra Pradesh. Se trata de una subcasta, los “Dom”, que se caracteriza por haber hecho de la prostitución un medio de vida. La mayoría de las niñas “dommara” son prostitutas siguiendo la tradición de sus madres y abuelas.

explotacion2

Los informes internacionales rebelan, además, que las mafias de trata de personas en Asia para el comercio sexual, tienen gran influencia en instituciones policiales, judiciales y hasta políticas. Constituyen verdaderas mafias a nivel regional que engañan a las niñas y sus familias, ofreciéndoles una supuesta vida mejor.

Se ha confirmado que “existen rutas de tráfico de niños desde Nepal y Bangladesh hasta India; y también desde India y Pakistán hasta el Oriente Medio”, rebela Free a Girl.

Independencia económica

Muneera Begum fue rescatada por la ONG Shaheen, que ayuda a prevenir que las niñas sean vendidas y obligadas a casarse.

Shaheen también rescata niñas y ayuda a rehabilitarlas, enseñándoles habilidades como costura, aplicar henna o cómo usar un computador, de manera de entregarles un oficio que les permita ser económicamente independientes.

Jameela Nishat empezó la organización hace más de 20 años y cuenta que ha ayudado a más de 100 niñas de manera directa; y a más de 1.000 indirectamente. “Nuestro sueño es que cada niña sea feliz, disfrute su vida al máximo y se sienta libre”, recalca Nishat.

La madre de Muneera explicó a CNN que tomó la decisión de vender a su hija porque vivían “apiñados” en un pequeño cuarto en una de las zonas más pobres de Hyderabad. Cuenta que su esposo era un alcohólico y no tenía dinero y pensó que vendiendo a su hija podría mejorar la vida de Muneera, así como la de su familia.

“Creíamos que haciendo esto podríamos costear una casa pequeña y vivir allí”, explicó la madre. “Nuestra vida y nuestra hija podría haber mejorado. Por eso creímos que era lo que debíamos hacer”, relató.

Ahora Muneera tiene una hija pequeña, cuyo padre es el hombre con el que le tocó casarse de manera forzada. Cuando quedó embarazada, él se divorció por teléfono. Dice que estaba tan consternada que intentó suicidarse.

Después de ir a Shaheen, la joven puso una denuncia ante la policía y las autoridades arrestaron al hombre que estuvo involucrado en su venta.

“No quiero que otras niñas tengan que enfrentar algo así (…). En mi corazón, siento el dolor que tuve que sufrir; la próxima persona no tendría que sufrir ese dolor. Mi anhelo es que todas las niñas logren ser felices”, comparte Muneera .

Más sobre Cultura India

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X