¿Qué es la tendinitis y cuándo se presenta? Una lesión frecuente y dolorosa

Durante la ejecución impropia o forzada del gesto técnico, se generan pequeñas tracciones sobre las inserciones tendinosas.

Guía de: Deporte y Salud

En  la práctica deportiva se están produciendo con mayor frecuencia lesiones derivadas, en buena parte, de la realización de actividades físicas más allá de lo que la capacidad personal le permite, en individuos de vida sedentaria y mal preparados.  Su entusiasmo los arrastra a esfuerzos indebidos en entrenamientos y en competencias, generalmente de fines de semana, a las cuales llegan sin entrenamiento o con una preparación muy precaria.

Por otra parte, los deportistas de mediano o alto rendimiento, exigidos por adiestramientos más prolongados y agresivos, también están sometido a riesgos ligados al gesto técnico, algunas veces realizado defectuosamente y en otras como sobreesfuerzo, que supera las posibilidades del organismo, influyendo la incoordinación del movimiento, por modificación súbita del mismo, frenando, acelerando, cambiando la dirección o también por tensiones muy intensas y repetidas.

tendinitis

De esta forma, se producen, una serie de lesiones, donde en que el microtraumatismo repetido, sea a nivel de la zona periarticular o a nivel de la región particularmente expuesta.

Así, durante la ejecución impropia o forzada del gesto técnico, se generan pequeñas tracciones sobre las inserciones tendinosas, provocando a la larga inflamación e irritación de los elementos sensitivos locales.  La repetición de estos actos determina la aparición de un cuadro que provoca una verdadera impotencia funcional, obligando al deportista a modificar su plan de entrenamiento, reduciendo las cargas en número, intensidad o complejidad o aún suspender toda práctica.

Es el terreno de las tendinitis, la inflamación de los tendones, muchas veces en la inserción de ellos en los mismos huesos.

Los tendones son “cuerdas” de colágeno, conformados por un tejido de fibras longitudinales. Estas cuerdas conectan los músculos con los huesos y entre sí, transmitiendo la fuerza de la contracción muscular al esqueleto, como los cables de un titiritero, que fijan nuestra posición a voluntad, resistiendo enormes tensiones. Por ejemplo, un saque de tenis a más de 200 kilómetros por hora, amenaza con arrancar el hombro y el codo, de no ser por los tendones que resisten tensiones casi media tonelada.

Recuperación lenta 

Los tendones reciben escasa perfusión sanguínea donde se unen a los huesos, un sitio denominado inserción, y de ahí los nutrientes difunden a su estructura lentamente. Esto es importante, porque la recuperación o cicatrización de los tendones es más lenta luego de inflamación o ruptura.

Además del abuso, producto de una mala técnica o exceso de carga, en las tendinitis hay otros factores que juegan un papel también importante y que se suman muchas veces a los mecanismos etiopatogénicos mencionados: la acción del terreno y sus obstáculos (incorporación de terrenos sintéticos:  astro turf, poly turf, tartan y semejantes); el utensilio deportivo (jabalina, bala, martillo, en atletismo; palo del hockey); vestimenta y calzado: en esquí, fútbol; zapatilla de atletismo, etc.

Las tendinitis son dolorosas y pueden resultar invalidantes por tiempo variable para la actividad deportiva o vida civil, de ahí la importancia de un diagnóstico precoz y preciso, para establecer la terapia adecuada, seguida de una rehabilitación que permita especialmente en el caso del deportista de alto rendimiento, reintegrarse con el 100% de sus potenciales capacidades, pues si la recuperación no es total el cuadro se repetirá crónicamente, acortando la vida activa del atleta, hasta su alejamiento definitivo.

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