Inicio » Diabetes » Equipo

Mitos de la diabetes (2)

Los mitos en torno a la diabetes son muchos. Desde posible ceguera hasta el riesgo de andar descalzo son afirmaciones que nos encargamos de aclarar.

Después de la primera entrega sobre los mitos de la diabetes, vamos con la segunda parte:

“La insulina produce ceguera”.
Falso.

Mito asociado preferentemente a la diabetes tipo 2, pero que no pocos papás de chiquitos debutantes escuchan de sus conocidos cuando cuentan del diagnóstico y del tratamiento que deberán seguir sus hijos de por vida.

La verdadera causa de la ceguera en personas con diabetes es la retinopatía diabética, que se produce por lo general por una hiperglicemia crónica (alto nivel de azúcar en la sangre permanente).

Mitos diabetes

Foto: El Mercurio

Insulina.

Aquí llegamos otra vez al origen del mito. A un paciente con diabetes tipo 2, con años de mal control,  su médico le indica insulina, pero el daño ya estaba hecho: al poco tiempo se queda ciego y responsabiliza a la insulina de ello. Nada más alejado de la realidad.

Justamente la falta de insulina  produce la hiperglicemia crónica y esto es lo que daña entre otras cosas los delicados vasos sanguíneos en nuestro ojos.

Por eso yo me cuido. Por eso a partir del quinto año de mi diagnóstico (como dicen muchas guías clínicas) comencé a visitar una vez al año al oftalmólogo para una revisión completa,  sobre todo para que me haga el examen de fondo de ojo, que entrega el real estado de mi vista en relación a mi diabetes.

Y hasta ahora vamos bien, porque veo bien, porque no hay daño, porque uso insulina para tratar de tener el mejor control y la insulina no produce ceguera.

“Si su niño tiene diabetes no puede andar descalzo”

Falso

Es cierto que el cuidado de los pies es importante en pacientes con diabetes. Una diabetes mal controlada provoca como ya dijimos un exceso crónico de azúcar en la sangre, que es el verdadero origen de la gravedad de los daños. Así aparecen la neuropatía diabética, problemas de circulación a nivel de los vasos sanguíneos, infecciones del pie y la resistencia a los tratamientos locales con antibióticos usados para tratar la infección. Lo que comienza como una pequeña herida puede terminar en amputación.

Es por eso que se recomienda siempre tener cuidado con los pies. Pero de ahí a prohibirle a un niño pequeño, de reciente diagnóstico además, que al estar en la playa use zapatos… ¡Vamos!

Si tenemos bien controlada la diabetes, si seguimos las indicaciones de nuestro médico, si apelamos al sentido común nos damos cuenta que la recomendación es un tanto  exagerada. Tiene que pasar mucha agua bajo el puente (en nuestro caso mucha azúcar por nuestra sangre) para llegar a las complicaciones que muchos temen.

Y el problema no está en temer, lo importante es tener conciencia para prevenir.

Más sobre Diabetes

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X