Historia del desconocido Burán, el avión espacial soviético
- Roderick Bowen, ex Guía de Exploración Espacial
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Militares rusos consolidaron la idea de desarrollar un avión espacial, luego que el presidente norteamericano Richard Nixon autorizó el proyecto para el desarrollo del transbordador espacial (shuttle) en 1972.
En 1976, el alto mando soviético nuevamente se mostró preocupado por la presentación al público del primer shuttle, un vehículo de pruebas denominado Enterprise, esta vez, los militares rusos consiguieron el visto bueno para emprender un programa paralelo y dotarse de un transbordador espacial propio.
El 12 de abril de 1981, se produjo el primer vuelo de un transbordador norteamericano, el famoso Columbia, en una exitosa misión de pruebas en órbita. Esto, dejo a los militares soviéticos más intranquilos, pensando que el transbordador americano se utilizaría en misiones militares, una creencia que se consolidó en 1983, con el lanzamiento de la Iniciativa de Defensa Estratégica (IDE) o “Guerra de las Galaxias” impulsada por el presidente Ronald Reagan.
Así las cosas, los estrategas de Moscú se enfrentaban a la apremiante necesidad de disponer de un vehículo espacial de idénticas capacidades a las del shuttle. En respuesta, fue potenciado un programa de desarrollo de vehículos espaciales tripulados y reutilizables, reforzando aceleradamente, los precarios esfuerzos soviéticos en este campo, emprendidos desde 1965 (proyecto Spiral).
Un poderoso cohete es lo primero
Inmediatamente, los ingenieros soviéticos se centraron en el desarrollo de un cohete muy superior en capacidades a los disponibles, puesto que debía transportar al espacio una nave muy pesada, ser un vector espacial seguro y completamente reutilizable. Otra complejidad era que, el transbordador iría adosado al costado del cohete, esto supuso un gran desafío.
Mientras Estados Unidos empleaba dos cohetes de combustible sólido para ayudar durante el despegue, y un gran tanque de combustible líquido para alimentar los motores del Shuttle. Los rusos emplearon solamente combustible líquido y el transbordador soviético sería transportado al espacio como una carga más por el cohete.
Así fue concebido el vector Energia, de 60 metros de altura, integrado por un cuerpo principal con 4 motores criogénicos RD-0120, y cuatro cohetes auxiliares del tipo Zenit, cada uno con un motor RD-170, uno de los motores más poderosos y confiables. En 1987, el cohete Energia hizo exitosamente un primer vuelo, poniendo en órbita un enorme satélite militar de 80 toneladas de peso.
Desarrollando el Transbordador Ruso
El desarrollo del transbordador Burán (“Tormenta de Nieve” en ruso) no estuvo exento de dificultades. Mientras los ingenieros soviéticos preferían un vehículo relativamente pequeño y ligero, con una tripulación menor, los mandos militares solicitaron una nave de tamaño similar al Shuttle.
El primer Burán fue terminado en 1984. Si bien, entre 1982 y 1984, se utilizaron modelos a escala denominados BOR (avión cohete orbital no tripulado), efectuando vuelos de prueba suborbitales.
También se construyó un vehículo de pruebas con cuatro motores a reacción montados en su parte trasera denominado OK-GLI (Análogo Aerodinámico de Burán). Gracias a estos motores, el vehiculo de pruebas podía despegar desde una pista común y descender planeando para obtener valiosa información sobre el orbitador, un método mucho más sencillo que el utilizado por el programa estadounidense.
El orbitador Buran, presento en definitiva importantes diferencias con su símil norteamericano, entre otras, destacaba la forma del lanzamiento, su parte trasera con motores pequeños brindando más espacio para el transporte de carga. Y su maniobrabilidad en la atmósfera.
El Gran Vuelo
Con algunos días de retraso por las desfavorables condiciones meteorológicas, el Buran despego a las 3:00 A.M. (GMT) del 15 de noviembre de 1988 (en un vuelo no tripulado), desde el cosmódromo de Baikonur. Tras 2,75 minutos, los cohetes laterales de Energía se separaron, a unos 60 kilómetros de altura. El cohete central siguió en funcionamiento hasta separase del orbitador a 160 kilómetros de altura, 8 minutos después del lanzamiento. Luego, pasados 2,5 minutos, la nave Buran encendió sus cohetes por 67 segundos, alcanzando los 250 kilómetros de altura.
Buran efectuó dos órbitas completas antes de iniciar la reentrada atmosférica, en dirección a la pista de Tyuratam, a 12 kilómetros del punto de despegue. Durante el aterrizaje, el viento era de 64 kilómetros por hora soplando a 30° respecto a la pista, condiciones muy por encima de los márgenes aceptables para el aterrizaje del Shuttle americano. El aterrizaje fue totalmente automático, sin intervención humana, con una precisión notable.
Fin del sueño
A pesar del exitoso viaje inaugural del Burán, de sus excepcionales capacidades de carga y de su poderoso sistema de lanzamiento, no hubo nuevas misiones. La compleja situación política de la URSS y su debacle económica sentenciaron la continuidad del programa.
Por último, el transbordador Burán fue abandonado a su suerte en un hangar, el que se derrumbó sobre la nave, destruyéndola, y sepultando con ello su extraordinaria historia. El 30 de junio de 1993, el proyecto fue cancelado de forma oficial, tras una inversión superior a los 20.000 millones de rublos.
Aquí puedes ver dos interesantes videos con imágenes históricas del transbordador espacial Buran:
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