Inicio » Facts » Equipo

Alerta sanitaria por dengue tras detección en Santiago: Riesgos, prevención y el desafío de anticiparse

La localización del mosquito Aedes aegypti en el principal aeropuerto del país activó protocolos reforzados y puso en el centro la vigilancia epidemiológica.

La confirmación de la presencia del mosquito Aedes aegypti en bodegas del Aeropuerto Arturo Merino Benítez volvió a encender las alertas sanitarias en Chile y reabrió el debate sobre la preparación del país frente a enfermedades transmitidas por vectores. Durante la tarde de este jueves, el Ministerio de Salud informó que el Instituto de Salud Pública (ISP) identificó taxonómicamente un ejemplar de este mosquito, reconocido internacionalmente como transmisor de dengue, chikungunya, zika y fiebre amarilla. A raíz de este hallazgo, la autoridad sanitaria reforzó los protocolos de vigilancia y control, en un contexto donde ya rige una alerta sanitaria desde la región de Arica y Parinacota hasta Los Ríos.

Desde el Minsal precisaron que, hasta la fecha, no existen casos autóctonos de arbovirosis en Chile continental, y que durante 2026 solo se han registrado tres casos importados, vinculados a viajes al extranjero. No obstante, la detección del vector en un punto estratégico de ingreso al país, como el principal aeropuerto internacional, pone el foco en la necesidad de fortalecer la vigilancia epidemiológica y entomológica para evitar escenarios de transmisión local.

Tras la confirmación del hallazgo, la Seremi de Salud de la Región Metropolitana y la red asistencial reforzaron la vigilancia epidemiológica, que incluye monitoreo permanente en servicios de urgencia, revisión periódica de notificaciones y coordinación con centros de salud públicos y privados. Paralelamente, se activaron medidas de control ambiental orientadas a eliminar posibles focos de reproducción del mosquito.

Síntomas y señales de alerta

dengue-1

Las autoridades sanitarias también reiteraron cuáles son los principales síntomas asociados a las enfermedades transmitidas por Aedes aegypti. Entre ellos se encuentran fiebre alta de inicio brusco, dolor muscular y articular intenso, cefalea, dolor detrás de los ojos, sarpullido y malestar general. En el caso del dengue, se advirtió la presencia de signos de alarma como dolor abdominal persistente, vómitos frecuentes y sangrado de mucosas, los que requieren atención médica inmediata.

Desde el ámbito clínico, la infectóloga pediatra y jefa de vacunatorio de Clínica Universidad de los Andes, además de integrante del programa de asesoría al viajero, María Luz Endeiza, subraya que Chile continental no es un país endémico para dengue, chikungunya ni fiebre amarilla. “Nuestro clima y geografía han actuado históricamente como una barrera natural. Sin embargo, la detección de focos aislados obliga a no bajar la guardia”, explica.

La especialista enfatiza que uno de los pilares de la prevención es la vigilancia de casos importados. “Si una persona viaja a un país con circulación de dengue o fiebre amarilla y vuelve enferma, y existe presencia del mosquito en Chile, se genera un riesgo real. Por eso es tan importante identificar rápidamente tanto al vector como a los casos sospechosos”, señala.

Prevención cotidiana y recomendaciones para viajeros

En cuanto a las medidas de prevención, los expertos coinciden en que el control ambiental es fundamental. Evitar la acumulación de agua en recipientes, neumáticos, maceteros, baldes o cualquier objeto que pueda convertirse en criadero de larvas es una de las acciones más efectivas. “Si mantenemos a raya al mosquito, eliminamos la posibilidad de transmisión”, recalca la infectóloga.

Para quienes viajan a países con riesgo, el uso adecuado de repelente es clave. Se recomienda utilizar productos que contengan DEET u otros compuestos efectivos, en concentraciones suficientes para asegurar varias horas de protección.

Vigilancia como fortaleza del sistema

Desde la epidemiología, María Jesús Hald, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad Andrés Bello, sostiene que el actual escenario debe interpretarse con cautela, pero sin alarmismo. “Que hoy estemos hablando de prevención y vigilancia es una buena noticia. Significa que el sistema está funcionando antes de que exista un problema real”, afirma.

Hald explica que en América Latina el dengue sigue siendo la arbovirosis más frecuente, con millones de casos en los últimos años, especialmente durante los meses de verano. La chikungunya, aunque menos letal, genera un impacto significativo en la calidad de vida por el dolor articular persistente. La fiebre amarilla, en tanto, es menos común, pero puede alcanzar letalidad en casos graves, lo que justifica su especial atención.

“Chile vive una realidad distinta. No tenemos transmisión local sostenida en el territorio continental, y eso no es casual. A la barrera climática se suma una vigilancia activa en puntos de ingreso al país, como aeropuertos y pasos fronterizos”, señala la epidemióloga. A su juicio, la detección temprana de un mosquito y la activación inmediata de protocolos no deben leerse como señales de crisis, sino como evidencia de un sistema sanitario atento.

Más sobre Facts

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios