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El mercado laboral y su adaptación a la IA: Expertos anticipan una transformación más que un reemplazo de empleos

La IA asume cada vez más tareas.

El avance de la inteligencia artificial está redefiniendo el mercado laboral a una velocidad inédita. Mientras cada vez más tareas pueden ser ejecutadas por sistemas como ChatGPT, diversas empresas que inicialmente redujeron contrataciones para acelerar la automatización hoy están incorporando nuevamente trabajadores, al constatar que la tecnología no reemplaza completamente el criterio humano, la creatividad ni la capacidad de resolver problemas complejos.

Jesús Juyumaya, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello, explica que el fenómeno actual no consiste en la desaparición de profesiones completas. “La inteligencia artificial no está reemplazando profesiones completas; está reemplazando tareas. Los trabajos con actividades rutinarias y predecibles, como digitación, apoyo administrativo o procesamiento de información, son los más expuestos. En cambio, las ocupaciones que requieren criterio, liderazgo, creatividad, negociación o empatía seguirán dependiendo de las personas”, afirma.

Una visión similar plantea Germán Gómez, profesor investigador del Instituto de Data Science de la Universidad del Desarrollo, quien sostiene que la mayor exposición se concentra en labores cognitivas repetitivas, como la preparación de documentos estándar, soporte básico, traducción simple, contabilidad transaccional o parte de la programación y el análisis financiero.

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Sin embargo, advierte que “exposición no equivale a reemplazo”. Según explica, la Organización Internacional del Trabajo estima que una de cada cuatro personas trabaja en ocupaciones con algún grado de exposición a la IA generativa, pero solo alrededor del 3,5% del empleo entre los hombres corresponde a la categoría de mayor riesgo, mientras que en el empleo femenino es de 9,6%. En la mayoría de los casos, señala, el resultado será un rediseño del trabajo más que su eliminación.

Empresas vuelven a contratar

Pese al avance de la automatización, distintas compañías han retomado procesos de contratación al comprobar que la inteligencia artificial necesita ser complementada por personas. Juyumaya explica que “muchas empresas comprobaron que la IA aumenta la productividad, pero no reemplaza la capacidad humana para innovar, coordinar equipos o tomar decisiones complejas. Hoy la ventaja competitiva no está en tener IA, sino en contar con personas capaces de trabajar con ella“.

En la misma línea, Gómez sostiene que muchas organizaciones sobreestimaron inicialmente el alcance de la automatización. Explica que implementar inteligencia artificial a gran escala exige integrar sistemas, supervisar resultados, proteger información y gestionar situaciones excepcionales. Por ello, aunque algunas tareas se automatizan, aumentan las necesidades de contratación en áreas como integración tecnológica, desarrollo de productos, seguridad, ventas y atención de casos complejos.

Los especialistas coinciden en que uno de los principales retos será preparar a los trabajadores para convivir con esta transformación. Juyumaya recuerda que, según el Foro Económico Mundial, cerca del 39% de las habilidades utilizadas actualmente cambiarán antes de 2030, por lo que acelerar la reconversión laboral será clave para mantener la competitividad.

Marcela Vera, economista y académica de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago, advierte que Chile enfrenta este proceso con un mercado laboral debilitado. Durante el trimestre abril-junio de 2026, la tasa de desocupación alcanzó el 9,4%, mientras la informalidad llegó al 27%. A su juicio, el país necesita impulsar una estrategia que combine formación tecnológica, creación de nuevos sectores productivos y fortalecimiento de la ciencia, la innovación y las capacidades humanas.

Las habilidades que ganarán valor

Los expertos coinciden en que las competencias más demandadas serán aquellas que complementen a la inteligencia artificial y no las que compitan directamente con ella. Juyumaya sostiene que el pensamiento analítico, la creatividad, la adaptabilidad, la inteligencia emocional y el aprendizaje continuo serán cada vez más valorados, junto con la capacidad de trabajar colaborativamente con herramientas de IA.

Gómez agrega que no bastará con utilizar un chatbot, sino que será indispensable formular correctamente los problemas, verificar la información, detectar errores y asumir la responsabilidad de las decisiones tomadas con apoyo tecnológico.

Para Vera, además, el desafío del sistema educativo será mucho más profundo que enseñar nuevas herramientas digitales. A su juicio, será necesario fortalecer el pensamiento crítico, las humanidades, las ciencias, la creatividad y la ética para formar profesionales capaces no solo de utilizar la inteligencia artificial, sino también de comprender sus límites y orientar su desarrollo hacia el bienestar de la sociedad.

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