El aberrante caso de las Brujas de Salem: Cuando 19 personas inocentes fueron llevadas a la horca

En 1692, más de 150 personas serían acusadas de brujería y prácticas diabólicas en Nueva Inglaterra.

Guía de: Fenómenos Paranormales

En el siglo XVII los juicios por brujería no eran algo inusual en las Colonias Británicas del este del actual Estados Unidos. En algunas localidades de la zona conocida como Nueva Inglaterra, como Connecticut, Boston y Springfield, se produjeron cerca de una veintena de casos, aunque el más recordado, cruento e impactante se celebraría en el poblado de Salem, en la colonia inglesa de Massachusetts.

salem-

En 1688 habían sido ahorcadas varias mujeres en Salem –como Ann Glover, una adinerada vecina aparentemente libre de toda sospecha- acusadas de practicar la brujería. Por eso, cuando en febrero de 1692, en esa pequeña villa de Nueva Inglaterra enclavada entre pantanos y habitada por laboriosos puritanos, comenzaron a sucederse perturbadores testimonios de blasfemias, maldiciones y escandalosas visiones de niñas desnudas encendiendo velas en un claro del bosque, mientras repetían una malévola letanía convocando a supuestos demonios y frotaban lascivamente sus cuerpos unas con otras, todos los vecinos se pusieron en estado de alerta.

brujas de salem

La hija del pastor Samuel Parris, Betty (de 9 años), y su prima Abigail Williams (11 años), fueron las primeras que empezaron a comportarse de manera extraña, influenciadas al parecer por Tituba, una esclava de las Antillas que trabajaba como sirvienta en la casa de los Parris y que solía adorar fetiches, leer el futuro en las claras de los huevos y enseñarle a las niñas del pueblo trucos de manos.

Al poco tiempo, las dos niñas comenzaron a sufrir convulsiones en público, pronunciar palabras y frases sin sentido, estallar en llantos súbitos sin motivo aparente, y a tener “comportamientos bestiales”, según las crónicas de la época, aunque hoy se cree que intentaban ocultar en realidad los juegos sexuales de Betty y Abigail, a las que pronto se unió Ann Putnam, una niña de 12 años que era hija de una de las familias más ricas y notorias de la villa. Esta última, de hecho, una vez llegó del bosque ubicado en las cercanías de Salem y les relató a sus mayores que “luché contra una bruja que quería decapitarme”.

brujas de salem

William Griggs, el médico de Salem, después de examinar a las tres niñas, sentenció que “no hay ningún problema físico que cause ese comportamiento. No hay dudas de que se trata de la influencia directa del demonio”.

Luego que el caso pasara a manos del Reverendo Samuel Parris, quien al igual que el resto de los habitantes de Salem creían en las brujas y su influencia como la única razón posible del extraño comportamiento de las niñas, éstas, para eludir un potencial castigo que podía llevarlas a la horca, culparon a la esclava Tituba, la antillana de la tribu wabanaki, de iniciarlas en ritos satánicos.

brujas de salem

Después que se iniciara el juicio para aclarar el extraño caso, a cargo de los magistrados Howthorne y Corwin, y con la sala del tribunal totalmente atestada, Tituba, para eludir las atroces torturas que la esperaban, confesó públicamente que “he visto al diablo en el bosque. A veces toma la forma de un hombre muy alto de pelo negro, o de perro negro, o de cerdo, y he visto a un pájaro amarillo besar el dedo de otra bruja, y Betty, Abigail, Ann Putnam, Sarah Osborne, Sarah Good…¡están al servicio de satanás! Y he visto el nombre de otros vecinos en el libro del Mal…”

Según aclaró la misma esclava, un misterioso hombre le había entregado un libro en el que figuraban todos los nombres de las brujas que había en Salem.

brujas de salem

El grupo de niñas que había comenzado todo el histerismo, en tanto, comenzaron a señalar y acusar a diferentes personas: cuando veían a alguna supuesta bruja o persona con algún pacto maligno, las jóvenes enmudecían, se quedaban paralizadas e incluso se tiraban al suelo y se retorcían. Ante el teatral e impactante espectáculo que habían montado, parecían estar realmente poseídas, por lo que el pueblo de Salem no puso en duda sus graves acusaciones.

Uno de los magistrados, en un momento del juicio, se preguntó: “¿Qué pasa? ¿Por qué desde el bosque llegan aullidos, gritos destemplados y palabras incomprensibles? Algunos han visto a las niñas, en lo más hondo del bosque… ¡bailar desnudas!, unir sus cuerpos con lascivia para ofender a Dios, y también se ha visto volar a pájaros negros con sus picos sangrantes, perros furiosos enviados por los siete demonios. Seguramente las inocentes niñas son ya siervas de satanás”.

brujas de salem

Después del testimonio de la esclava Tituba, que supuestamente demostraba -según uno de los magistrados- las inequívocas señales de que algo innominado y perverso estaba “apoderándose de nuestra pacífica aldea, en la que ya no habrá peces que pescar ni buenas obras del alma”, serían arrestadas varias vecinas. Dos de ellas serían Sarah Osburne, una terrateniente que se había granjeado el odio de sus vecinos a través de sus escasas demostraciones de fe ante la comunidad; y Sarah Good, una indigente que se encontraba embarazada al momento de su arresto.

Esto sería sólo el principio de la caza de brujas, pues pronto las acusaciones se hicieron masivas, ya que algunos vecinos aprovecharon el pánico general para arreglar sus propias rencillas personales. Tituba, por ejemplo, inculpó a una mujer llamada Martha Corey, cuya familia se había opuesto a la idea de la familia Putnam -una de las más conocidas de Salem y que participó activamente en los Juicios de Salem- de crear una nueva iglesia, porque de ese modo todos deberían pagar más impuestos.

Pintura que recreó los Juicios de Salem en 1692.

Pintura que recreó los Juicios de Salem en 1692.

Uno de los primeros hombres acusados por los Putnam fue el Reverendo George Burroughs, quien había sido pastor de Salem entre 1680 y 1683. Según relató la niña Ann Putnam, “su espíritu aparece en mis sueños y me dice que es el líder de los adoradores de satanás, que mató a sus dos primeras esposas, y que embrujó a los soldados que combatían a los indios en las fronteras de Maine”. Una vecina llamada Susanna Martin también fue acusada, luego que un vecino dijera que ella había embrujado a sus bueyes, mientras que John Alden, otro de los habitantes de Salem, fue acusado de ser el hombre que supuestamente había entregado el libro con los nombres de las brujas a la esclava Tituba.

Después que el 27 de mayo de 1692 se creara un tribunal especial compuesto por tres jueces -todos ellos comerciantes que no tenía el menor conocimiento legal- y un jurado de vecinos del condado, el 2 de junio el juez William Stauton mandó a la horca a la primera víctima fatal de los Juicios de Salem: Bridget Bishop, una mujer que 12 años antes había sido declarada inocente del cargo de brujería. El único pecado de esta mujer, al parecer, había sido su carácter extrovertido y haberse casado 3 veces. Y aunque Bridget Bishop aseguró ante el tribunal que desconocía lo que era una bruja, fue colgada de todos modos el 10 de junio de 1692.

brujas de salem

Ilustración que recrea los últimos momentos de Bridget Bishop, la primera persona ejecutada durante los Juicios de Salem en 1692.

Si bien tanto las acusadas Sarah Osborne, Sarah Good y Martha Corey proclamaron su total inocencia, muchas personas más fueron arrestadas, incluyendo la hija de cuatro años de la misma Sarah Good. Entre el 19 de julio y a finales de septiembre de 1692 serían acusados entre 150 y 200 vecinos no sólo de Salem, sino también de los condados aledaños de Essex, Suffolk, Middlesex, Ipswich y Andover. Y pese a que nunca se realizaron procedimientos serios para obtener pruebas reales de las denuncias de supuestos contactos y prácticas demoníacas que pesaban sobre los acusados, 19 personas -14 mujeres y cinco hombres- murieron en la horca, mientras que cinco fallecieron en la cárcel. El marido de Martha Corey, Giles Corey, en tanto, fue condenado a morir aplastado por rocas apiladas lentamente, en un martirio que se prolongó durante dos días, por negarse a emitir una declaración de culpabilidad.

brujas de salem

Unos pocos años más tarde, los tribunales comenzarían a admitir que los procesos judiciales iniciados en la villa de Salem en 1692 habían pecado de falsedad o irregularidad. En 1703 el tribunal de Massachusetts rechazó casi todas las pruebas presentadas durante los juicios de Salem, mientras que tres años más tarde, Ann Putnam, una de las niñas supuestamente embrujadas, pidió perdón a su iglesia y a las familias de quienes había ayudado a morir en la horca: “Lo hice engañada por satanás”, explicó.

En 1711 la colonia inglesa en Nueva Inglaterra comenzó a pagar indemnizaciones a las familias de todas las víctimas y a contar de esa fecha el sistema jurídico de las colonias británicas en América comenzó a rechazar toda acusación de brujería, satanismo o cualquier cargo basado sobre supersticiones populares.

brujas de salem

Hoy, tres siglos más tarde, todavía se intenta dilucidar los motivos por el que la tranquila comunidad de Salem explotó en ese peligroso y mortal delirio de brujas y perturbaciones demoníacas. La teoría más aceptada insiste en afirmar que los puritanos, una facción radical del protestantismo calvinista que gobernó la colonia de la bahía de Massachusetts prácticamente sin control real desde 1630 hasta 1692, atravesaron un período de alucinaciones masivas e histeria colectiva provocadas por el fanatismo religioso.

Otra sorprendente explicación científica, en tanto, afirma que el pan de centeno fermentado que solían comer en esa época los habitantes de Salem contenía micotoxinas derivadas del hongo Claviceps purpurea (o cornezuelo de centeno), que acarrea alucinaciones y efectos similares al famoso alucinógeno LSD.

Como sea que fuere, hoy se cree que el célebre caso de las Brujas de Salem no fue otra cosa que una gran histeria colectiva derivada del fanatismo religioso, venganzas entre familias por intereses, explosión de la precoz y reprimida sexualidad de algunas niñas, superstición, ignorancia y puritanismo llevado a su paroxismo.

brujas de salem

Escena de la película “Las Brujas de Salem” (1996), basada en la obra del mismo nombre escrita por el dramaturgo norteamericano Arthur Miller.

En 1950 el dramaturgo norteamericano Arthur Miller escribiría su famosa obra “Las brujas de Salem” (“The Crucible”, en inglés), basada en los hechos que rodearon a los juicios de brujas de Salem, Massachusetts, en 1692, aunque en realidad era una velada y artística metáfora contra el macartismo, la persecución política desatada en esa década por el fanático senador de Estados Unidos Joseph McCarthy contra cualquier persona o suceso que se le antojara comunista. Desde entonces, los luctuosos y cruentos acontecimientos de los Juicios de Salem han sido usado retóricamente en la política y la literatura popular como una advertencia real sobre los peligros a los que puede llevar el extremismo y fanatismo religiosos, la intromisión gubernamental en las libertades individuales de las personas, las acusaciones falsas y los fallos e injusticias en los procesos judiciales.

brujas de salem

Monumento de piedra levantado en el año 2017 por la comunidad de Salem, en Massachusetts, para recordar a las 19 personas que fueron ejecutadas en 1692, acusadas injustamente de brujería.

Más sobre Fenómenos Paranormales

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X