El poder de los nombres: ¿El cómo nos llamamos influye en nuestro destino?

Según algunos autores, el nombre de una persona puede determinar su éxito o fracaso en la vida.

Guía de: Fenómenos Paranormales

El nombre es la primera marca que se imprime sobre cualquier ser humano. Es una palabra que tiene una serie de significados y una misteriosa cadena de asociaciones y funciones básicas: identifica a una persona, la posiciona dentro de una determinada cultura y le sugiere también un proyecto de vida. Por ello, el nombre de una persona, según algunos autores, esta íntimamente ligado al destino, ya que será el nombre el que definirá la propia impronta de ese individuo en el mundo, revelándole su potencial personal, profesional y vocacional.

nombre - árbol

La noción de que nuestros nombres están entrelazados con nuestro destino tiene raíces bíblicas. la Biblia, a este respecto, dice que “Según su nombre, así es él” (Samuel I, 25:25), ofreciendo también varios ejemplos de conexión entre los nombres de ciertos personajes bíblicos y sus acciones.

Jesús, el nombre del Mesías que redimió a la raza humana con su muerte en la cruz, significa en pocas palabras “El salvador enviado por Dios”, mientras que en el libro del Génesis el patriarca Abram, al comprender el valor del monoteísmo, cambia su nombre por el de Abraham para adaptarse mejor a su rol de “padre de multitudes”, que es el significado de Abraham en idioma hebreo. Y Jacob, después de afrontar sus miedos y debilidades personales y pelear con un ángel, es informado por éste que ha sido bautizado con otro nombre: “Ya no será tu nombre Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has prevalecido” (Génesis 32:29).

jacob-angel

Según el autor Benjamin Blech, en su artículo “El judaísmo y el poder de los nombres”, los nombres “representan nuestra identidad no sólo porque son una manera conveniente de distinguirnos el uno del otro, sino porque nos definen. El nombre que recibimos al nacer no es fortuito. Es, hasta cierto punto, profético. Captura nuestra esencia. Es la llave de nuestra alma. La palabra en hebreo para ‘alma’ es ‘neshamá’. La parte central de esta palabra, las letras del medio ‘shin’ y ‘mem’, forman la palabra ‘shem’, que significa ‘nombre’. Por ello, tu nombre es la llave para conocer tu alma”.

Blech agrega que “los nombres son como un libro que cuentan la historia de nuestro potencial espiritual, así como también la de nuestra misión en la vida… Dios fue el primero que utilizó los nombres, no sólo para identificar, sino que los utilizó para crear. Cuando la Torá dice ‘Dios creó’, no sugiere que Él realmente realizó una labor manual, sino que simplemente habló, y las palabras que describían el objeto hicieron que este comenzara a existir. Dios dijo ‘que haya luz, y hubo luz’. Dios simplemente nombró las cosas, y las mismas letras de estos nombres moldearon la estructura atómica de estas cosas…Si bien existe el principio de la libertad de elección y del libre albedrío, nuestros nombres son indicadores de nuestro verdadero potencial y predictores de nuestro posible futuro”.

nombres-populares

Según algunos autores, los nombres son vibraciones que se pueden entender matemáticamente, pues la unión de las palabras forman un sonido y ese sonido emite una vibración que crea a su vez una energía. Y esa energía posee diversas formas de interacción con su medio ambiente generando una reacción, ya sea favorable o desfavorable.

La autora Galatea Griffin, en su libro “El Poder de los nombres”, sostiene que cada nombre posee una musicalidad y una vibración propia, capaz de influenciar y tal vez de modificar la vida y el destino de la persona de una manera sutil.

“Al darle un nombre a un niño recién nacido lo estamos individualizando, le estamos confiriendo una personalidad y una cualidad propia, que lo distinguirá de todos los demás y que le acompañará durante el resto de su vida. Damos nombres a aquello que amamos. Los niños dan nombres a sus juguetes más humildes, a las cosas que usan, distinguiéndolas así de las que les son indiferentes. Pero en los seres humanos el nombre parece que cumple una función más trascendente que la simple identificación de la persona”.

nombres-niños

Griffin añade que ya en el año 1963 el British Journal of Psychiatry publicó los resultados de una encuesta sobre una serie de nombres bastante comunes en aquellos años en Inglaterra y descubrió que determinados nombres inspiraban confianza, otros hacían pensar en una persona poco agraciada físicamente, otros más en alguien muy activo, otros en alguien muy sociable y así sucesivamente.

Según esta autora, “no hay que olvidar que su propio nombre es la palabra que el niño oirá más veces durante su vida. Los resultados de numerosos estudios llevados a cabo en las últimas décadas parecen indicar que el nombre sí ejerce una cierta influencia en áreas tan distintas como la autoestima o el rendimiento escolar del niño. Lamentablemente dichas investigaciones no nos dan una lista de los mejores nombres, algo que, por otra parte, sería imposible, teniendo en cuenta las diferencias de idiosincrasia entre los distintos países e incluso entre regiones de un mismo país”.

Nombres letras

Diversos estudios científicos han respaldado la relación entre nombre y destino, asegurando que las personas se dejan influir por los nombres al decidir con quién casarse, en qué calle vivirán, con quién formarán pareja y hasta el trabajo con el cual se ganarán la vida.

En un estudio que reveló los casos de más de 6 mil personas, el psicólogo Richard Wiseman comprobó que para los británicos llamarse Elizabeth o James estaba asociado al éxito. Lucy y Jack, de hecho, fueron los nombres de los más afortunados, mientras que se consideraba que las personas con peor suerte se llamaban Helen o John. “Esto tiene consecuencias porque los empleados con nombres asociados al éxito o al atractivo pueden tener más opciones de ascender”, explicó el profesional.

La autora Susana Wise, en su artículo “El nombre marca nuestro destino”, explica que “cuando escogemos el nombre para un hijo, debemos saber que junto con el nombre le pasamos una identidad. Es por esta razón por la que insistimos en que evitemos los nombres de los antepasados, de antiguos novios o novias, de personajes históricos o novelescos, de artistas, actores o deportistas”.

Según Wise, los nombres que recibimos son como contratos inconscientes que limitan nuestra libertad y que condicionan nuestra vida. “Un nombre repetido es como un contrato al que le hacemos una fotocopia, cuando en el árbol genealógico hay muchas fotocopias el nombre pierde fuerza y queda devaluado. Según Alejandro Jodorowsky, el nombre tiene un impacto muy potente sobre la mente. Puede ser un fuerte identificador simbólico de la personalidad, un talismán o una prisión que nos impide ser y crecer. Hay muchas familias en las que se hereda el nombre o los nombres de generación en generación como un acto de respecto y orgullo familiar, sin darnos cuenta que con ello lo que hacemos es repetir los destinos una y otra vez”.
arbol

Wise agrega que parece ser que existe una programación inscrita en nuestro nombre, e incluso en nuestro apellido. “Según el mismo Alejandro Jodorowsky, tanto el nombre como los apellidos encierran programas mentales que son como semillas, de ellos pueden surgir árboles frutales o plantas venenosas. En el árbol genealógico los nombres repetidos son vehículos de dramas. Es peligroso nacer después de un hermano muerto y recibir el nombre de ese hermano no nacido; eso nos condena a ser el otro, nunca nosotros mismos. Cuando una hija lleva el nombre de una antigua novia de su padre, se ve condenada a ser ‘la novia de papá’ durante toda su vida. Un familiar que se suicida convierte su nombre, durante varias generaciones, en vehículo de depresiones. Nuestro nombre nos tiene atrapados, ahí está nuestra “individualidad”. En los nombres encontramos secretos, por lo que es importante ver cómo funciona el nombre que nos dieron”.

nombres

La autora y bloguera Virginia Gómez, por lo pronto postula que antes de elegir el nombre para un futuro bebé hay que conocer el significado del mismo, así como las energías que dominan nuestro destino a través de las vocales que contienen dicho nombre, pues estas vocales, supuestamente, están asociadas a diversos atributos: La letra A, por ejemplo, revelaría voluntad, fuerza, iniciativa y autoridad; La letra E aludiría al servicio, poder curativo, sensibilidad, generosidad y carácter; La letra I a la Fuerza transformadora, innovación, independencia e inconstancia; La letra O a los Obstáculos, situaciones extremas y procesos de aprendizaje; Y la letra U a la investigación, descubrimientos, encanto, magnetismo personal y poder.

“Siguiendo esta guía, podemos decir que ‘Ana’ es uno de los nombres mas fuertes, hasta el punto de que se utiliza muchas veces solo, a pesar de su brevedad. ‘Juan’ es el nombre mas común en el idioma español y no es casualidad ya que posee encanto e inspira confianza. ‘Pedro’ es la generosidad que sirve y salva todo obstáculo. Y ‘María’ es el nombre mas extendido por el mundo y no es por casualidad, pues lo encontramos en todas los idiomas indoeuropeos y es que sus vocales le imprimen una fuerza transformadora, revestida de iniciativa y autoridad”.

Más sobre Fenómenos Paranormales

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios