Ensayista alemán estimó en 62 % la probabilidad de que Dios exista: Usó estudios de connotados matemáticos

Thomas Vasek realizó el cálculo apoyándose en dos reconocidos matemáticos y un físico.

Guía de: Fenómenos Paranormales

El dilema de la existencia o no existencia de Dios ha marcado el curso de la humanidad desde el principio de la historia y ha acaparado la atención de sus mentes más lúcidas y brillantes.

Recientemente, la prensa científica europea divulgó un artículo donde se aseguró que la probabilidad de que Dios exista sería del 62% por ciento, según el cálculo realizado por el periodista y ensayista vienés Thomas Vasek, quien llegó a esta cifra a partir del cálculo de probabilidades -disciplina que el filósofo y matemático francés Blais Pascal contribuyó a desarrollar en el siglo XVII- y de una fórmula creada hace 250 años por el pastor presbiteriano y reputado matemático inglés del siglo XVIII Thomas Bayes, que permitía calcular la probabilidad de un suceso condicionado por la ocurrencia de otro.

Dios la-creacion-de-adan

Para llegar a esta cifra del 62 %, el divulgador científico Thomas Vasek, quien también se apoyó en sus estudios en la obra “Probabilidades de la existencia de Dios”, del físico inglés Stephen D. Unwin, establece de partida que el problema de la existencia o no existencia de Dios parte con un 50% de probabilidades para cada alternativa, pues se parte de la base de que nadie puede responder a esta pregunta con una respuesta absoluta e irrebatible. De ese modo, existe preliminarmente un 50% de posibilidades de que exista Dios y la hipótesis contraria –la no existencia de Dios- se asume como igualmente probable.

A contar de este umbral de 50 % de posibilidades de que exista o no exista Dios, se verifican entonces cinco ámbitos de estudio que incrementarían y disminuirían este porcentaje:

1) Partiendo de la base de que es imposible que “algo surja de nada”, la creación del universo operaría a favor de la existencia de Dios, elevando su tanteo al 67%, pues, tomando en cuenta el hecho evidente de que el universo existe, se formula la pregunta de si su surgimiento hubiera sido más o menos posible con o sin la existencia de Dios. Y en ello se ve como “algo más posible” que el universo haya sido creado por Dios a que haya surgido de la nada, con lo que la probabilidad de la existencia de un ser supremo aumenta a un 67%.

Dios Universo

Los científicos, por cierto, desde hace décadas han postulado que el universo se creó a partir del Big Bang, un evento cósmico sin precedentes que alteró la inmensidad del universo observable, incluida toda su materia y radiación, y que se encontraba comprimido en una masa densa y caliente. Los defensores del Big Bang sugieren que hace unos 10.000 o 20.000 millones de años, una onda expansiva masiva permitió que toda la energía y materia conocidas del universo -incluido el espacio y el tiempo- surgieron a partir de algún tipo de energía desconocido. Pero ¿Qué fue lo que desencadenó el Big Bang? ¿Qué era esta “energía desconocida” de la que hablan los científicos? ¿Fue la intervención de Dios? Además, ¿Cómo es posible que el orden absoluto que reina hoy en el universo surgiera por sí solo del caos cósmico? Por ello, en este punto existe un 67% de posibilidades de que exista Dios.

2) En el cosmos, tal como se afirmó en el párrafo anterior, reina una absoluta armonía. Miles y miles de millones de estrellas que hay en el universo se mueven en un equilibrio perfecto en órbitas que han sido establecidos expresamente para ellas. Las estrellas, los planetas y los satélites rotan sobre su eje y también conjuntamente con los sistemas de los que forman parte. A veces, galaxias que pueden tener doscientos o trescientos mil millones de estrellas, se mueven a su vez armónicamente alrededor de otras galaxias. Y aun así, no se produce ninguna colisión que pueda alterar el orden del inmenso universo, lo que constituye, por cierto, una suerte de milagro cósmico.

Dios VI

Por ello, este “orden del universo” también juega a favor de la existencia de Dios pues la más mínima variación cósmica haría colapsar esta armonía, y como esto no sucede, deja a Dios muy bien parado con un 80% de probabilidades de existencia. A este respecto, conviene recordar la célebre sentencia del científico Albert Einstein, quien, para referirse a la armonía que reinaba en el universo, llegó a declarar una vez que “Dios no juega a los dados”.

3) La evolución de la vida en nuestro planeta es un proceso dinámico y continuo cuyo resultado es la gran diversidad de formas, extintas y vivientes, que la han poblado, lo que ha permitido incluso que descendientes de algunos grupos de organismos unicelulares que surgieron hace más de 3. 500 millones de años sobrevivan incluso hasta nuestros días.

Dios evolución

La “evolución de la vida” y sus dos hipótesis -la de que Dios exista y haya desatado el proceso de evolución o la de que éste sea algo autosuficiente- son igualmente factibles, por lo que Thomas Vasek rebaja de nuevo el porcentaje de la existencia de Dios de nuevo a un 50%.

4) El problema del mal o Paradoja de Epicuro consiste en la contradicción que surge al combinar la existencia del mal y del sufrimiento en el mundo con la existencia de un Dios benévolo, omnisciente, omnipresente y omnipotente. Entonces, como el mal y el sufrimiento existen, podría parecer que Dios quiere o permite que existan, por lo que no sería perfectamente benévolo; o no sería omnisciente porque no se percata de todo el sufrimiento del mundo; o no es todopoderoso ya que no puede intervenir en el mundo para eliminar de raíz el mal.

Dios

Por ello, el problema del mal en el mundo rebajaría el porcentaje de la existencia de Dios a un 45% pues, aunque el reconocimiento universal del bien sugiere la preexistencia de un Bien mayúsculo, la abundancia y calidad del mal la contradice seriamente.

5) Finalmente, al anterior cálculo hay que sumarle las numerosas “experiencias espirituales, místicas y religiosas” que han ocurrido a lo largo de toda la historia de la humanidad, en todas las civilizaciones conocidas, demostrando una riqueza de 2.500 años de trato humano con la trascendencia espiritual y divina, dando a Dios una ventaja matemática y estadística final de un 62%.

El resultado del ensayista Thomas Vasek sobre el 62% de probabilidades de que exista Dios corrigió de ese modo a la baja el resultado del físico manchesteriano Stephen D. Unwin, quien en su libro “Probabilidades de la existencia de Dios”, publicado en el año 2005, había llegado la conclusión de que la probabilidad de que Dios existiera era de un 67%.

Más sobre Fenómenos Paranormales

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X