¿Por qué el hombre no puede ver el rostro de Dios? Lo que dice la Biblia

Los teólogos comentan indica que la santidad y gloria absoluta de Dios son tan intensas que la naturaleza humana mortal y pecadora no puede soportarlas físicamente.

Guía de: Fenómenos Paranormales

En el Antiguo Testamento se relata que Moisés hablaba “cara a cara” con Dios, sin embargo, en Ex. 33:20 se cuenta que Dios le dice al mismo Patriarca: “No puedes ver Mi rostro; porque nadie Me puede ver, y vivir”. En ese contexto, Dios protege a Moisés cubriéndolo con su mano, permitiéndole ver sólo su “espalda”.

Dios rostro

Lo anterior, entonces, da a entender que ver a Dios para un hombre normal sería algo imposible, como ver directamente y de cerca la luz del sol, ya que la “gloria completa” de Dios es abrumadora y la incapacidad de verlo cara a cara sólo subrayaría la santidad divina y la limitación humana.

Según los teólogos, cuando la Biblia dice que Dios hablaba con Moisés “cara a cara”, alude en realidad a una expresión de intimidad, no a una visión física directa de la esencia divina. Los mismos teólogos agregan que la expresión “nadie puede ver el rostro de Dios y sobrevivir” indica que la santidad y gloria absoluta de Dios son tan intensas que la naturaleza humana mortal y pecadora no puede soportarlas físicamente. La criatura finita e imperfecta no puede soportar lo infinito y perfecto.

El escritor y predicador norteamericano John Piper comenta al respecto que “no podemos ver a Dios con nuestros ojos físicos, por la sencilla razón de que Él es espíritu, y no tiene cuerpo. Probablemente eso es, al menos en parte, lo que Pablo quiso decir cuando dijo que Cristo es “la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación” (Col. 1:15)”.

Piper agrega que el Nuevo Testamento menciona que Jesús es la forma visible de Dios, permitiendo conocerlo sin la destrucción de la visión directa.

“No podemos ver a Dios, incluso espiritualmente, directamente y sin mediador. Esto se debe, en parte, a nuestra pecaminosidad y, en parte, debido a nuestra debilidad como criaturas. Él es demasiado grandioso, demasiado brillante, demasiado glorioso, y no podríamos vivir si lo viéramos directamente sin mediador. Siempre debemos tener a Cristo, nuestro mediador, como intermediario. Y creo que eso es lo que Jesús quiso decir cuando dice: “Escrito está en los profetas: ‘Y todos serán enseñados por Dios.’ Todo el que ha oído y aprendido del Padre, viene a Mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquél que viene de Dios, Él ha visto al Padre” (Jn. 6:45-46)”.

Dios rostro

En otro pasaje de la Biblia, en Génesis 32:30, se lee: “Y Jacob le puso a aquel lugar el nombre de Peniel, porque dijo: ‘He visto a Dios cara a cara, y ha sido preservada mi vida’” (Gn. 32:30). En el Nuevo Testamento, en tanto, en el capítulo de las bienaventuranzas, Jesús dice “Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios”. ¿Cómo se interpreta, entonces, el verbo “ver”?

John Piper comenta en este punto que “usamos la palabra ‘ver’ para decir que por fin entendemos y distinguimos la belleza y la gloria de Dios, después de haber estado ciegos a ella. Como cuando decimos: ‘Oh, ahora entiendo’. Nuestra alma ha sido sintonizada con la gloria, de manera que la gloria de Dios que brilla a través del evangelio se ve gloriosa, y ya no estemos espiritualmente ciegos a ella. Esa es la primer forma en que lo vemos. Y la segunda manera en que, en el relato de la Biblia, vemos la gloria de Dios, y finalmente le veremos cara a cara, es a través de Cristo. Al ver a Cristo. Por eso Juan dice: “El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre… Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, Él Lo ha dado a conocer” (Jn. 1:14, 18). Entonces, vemos a Dios al ver a Jesús. Y “sabemos que cuando Cristo se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos como Él es” (1 Jn. 3:2).

Más sobre Fenómenos Paranormales