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En qué fijarse a la hora de invertir

Revise aquí una serie de recomendaciones para los que deseen invertir y tener retornos de acuerdo a lo que esperan. Una mezcla de factores que es necesario conocer.

1. Si entendemos a un inversionista como alguien que tiene un rol meramente pasivo en los negocios o empresas en que éste invierte claramente es mejor estar diversificado, ya que de ese modo puede acotar los riesgos de verse expuesto, por ejemplo, a la pérdida total en un determinado negocio y, por esta vía, mejorar la relación entre el retorno y el riesgo de sus inversiones.

2. Dado lo dinámico de la economía y los mercados, en general es bueno estar atento a los cambios en las leyes, la tecnología y los gustos, entre otros, lo que implica que en ciertas ocasiones sea recomendable hacer modificaciones en el tipo de inversión que se está realizando.

Inversiones

Foto: El Mercurio

Es recomendable ir vigilando las inversiones que tenemos.

Por otro lado, hay que considerar que cuando una persona lleva un buen tiempo invirtiendo de manera exitosa en un determinado negocio se logra un conocimiento específico que es muy útil para poder afinar el “olfato” empresarial.

En concreto, siempre es bueno ir revisando las inversiones frecuentemente, de manera tal de realizar los ajustes a tiempo de ser necesario, combinando análisis con acción.

3. Para acotar el riesgo, en primer lugar hay que considerar los activos de menor riesgo y esos corresponden a los instrumentos de renta fija cuyos emisores sean de bajo riesgo, como ocurre con países como Estados Unidos o Chile, por ejemplo. Es el caso de los bonos del tesoro americano o los bonos que emite el gobierno de Chile, o también los bonos hipotecarios que tienen como garantía los bienes raíces, o los bonos que emiten grandes y sólidas empresas, como puede ser el caso de Copec y Falabella en Chile.

Dicho lo anterior, lo más adecuado en el caso de inversiones financieras son los fondos mutuos de renta fija que combinan diversos activos como los descritos en el párrafo anterior de manera diversificada. Cuando hay períodos de mayor inflación aparecen en este ámbito con mayor atractivo los instrumentos denominados en UF, que permiten cubrirse justamente de este riesgo.

También podrían caer en esta categoría la inversión directa en bienes raíces orientados al arriendo, como primera vivienda en departamentos o casas o como es el caso del mercado de oficinas.

Definitivamente una buena diversificación de las inversiones, esto es, saber combinar inteligentemente distintos tipos de inversiones al mismo tiempo, ayuda enormemente al objetivo de disminuir el riesgo.

Finalmente, contar con asesores profesionales también disminuye el riesgo al recomendar aquellos negocios más apropiados según el perfil del inversionista.

4. Para mejorar la rentabilidad de las inversiones, hay que estar dispuesto a asumir un mayor riesgo, ya que está ampliamente documentado que a largo plazo el retorno y el riesgo van de la mano. En otras palabras, no es realista suponer que al mismo tiempo, salvo por el factor suerte, sea posible generar un alto retorno con un bajo nivel de riesgo. Lógicamente que, dado el mayor riesgo, es importante ser tanto selectivo en la elección de dichas inversiones como también diversificado.

5. Dependiendo del tipo de inversión y del objetivo del inversionista, en general, mientras más riesgosa es la inversión, como es el caso de las acciones en bolsa, más largo debe ser el plazo en que uno debe considerar, mientras que para las inversiones de menor riesgo se puede en general pensar en un horizonte de corto y mediano plazo.

Los objetivos del inversionista también son pertinentes, ya que es muy distinto si una persona está llevando a cabo una inversión para juntar el pie para la adquisición de una casa que si una persona lo está haciendo para complementar su jubilación en 25 años más.

6. Una persona hizo una buena inversión cuando obtuvo al menos el retorno que esperaba generar al haber realizado la inversión inicial sin haber asumido mayores riesgos (o “sustos”) que los que en ese momento esperaba.

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Foto: EFE

Una mala asesoría puede causar graves pérdidas en su negocio.

7. Los problemas típicos que viven los pequeños inversionistas tienen que ver con la informalidad y el desconocimiento de los instrumentos y conceptos básicos que implica el mundo de las inversiones. Segundo, y relacionado con lo anterior, están generalmente no o mal asesorados por expertos en el manejo de las inversiones.

Finalmente, normalmente están menos informados que los inversionistas más grandes, por lo que la posibilidad de cometer errores en este ámbito es claramente mayor.

8. Finalmente, es clave considerar los aspectos tributarios de las inversiones. Por ejemplo, la ganancia de capital, esto es la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta, de acciones locales que tienen alta presencia bursátil, como LAN o Cencosud, no paga impuestos, pero el mismo concepto para acciones que se transan poco en la bolsa implica tributar según la tasa del inversionista, que va entre un 0% y un 40%…

Asimismo, otro aspecto muchas veces olvidado es el concepto de la liquidez, toda vez que normalmente es fácil invertir, pero difícil desinvertir. En este sentido, es mucho más fácil invertir, directamente o a través de fondos mutuos, en acciones nacionales de alta presencia bursátil que, por ejemplo, tomar una participación minoritaria en una sociedad anónima cerrada o limitada, en cuyo caso es muy difícil poder liquidar en un plazo y precio razonable los recursos inicialmente colocados en dicho negocio.

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