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Las Instituciones de Garantías Recíprocas: sus fundamentos

Las Instituciones de Garantías Recíprocas (IGR´s) son un vehículo que permite, mediante la generación y la movilidad de garantías, mejores condiciones de financiamiento para las MiPymes.

En todo el mundo, el acceso al crédito por parte de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) suele verse dificultado por su carencia de garantías reales suficientes para entregar como colateral para respaldar sus créditos.

Para facilitarles el acceso, CORFO ha diseñado diversos programas de garantías que les permiten contar con una garantía pública para pedir un crédito. Al mismo tiempo, muchas empresas pequeñas y medianas que sí cuentan con garantías reales para respaldar sus créditos, tienen problemas de movilidad y divisibilidad de éstas, por lo que las condiciones de financiamiento al que acceden no es el de mejores, en términos de la tasa de interés o monto que finalmente consiguen.

Garantías recíprocas

Foto: El Mercurio

Las Instituciones de Garantías Recíprocas (IGR´s) facilitan a las MiPymes mejores condiciones de financiamiento.

Asimismo, una vez que una empresa ha constituido sus garantías a favor de un banco queda en gran parte cautiva, dados los costos que implica alzar las garantías en una institución financiera para constituirla a favor de otra, lo que, en definitiva, disminuye la intensidad competitiva entre los bancos y las tasas a pagar son mayores.

En este contexto es que surgen en nuestro país las Instituciones de Garantías Recíprocas (IGR´s) como un vehículo que permite, mediante la generación y la movilidad de garantías, mejores condiciones de financiamiento para las MiPymes.

Esto se fundamenta debido a los tres tipos de imperfecciones que afectan a este tipo de empresas, que son:

a) Asimetrías de información: siempre existe entre los (potenciales o actuales) deudores y acreedores, pero en los segmentos de empresas de menor tamaño se exacerba, por la limitada cantidad y calidad de información disponible, así como por el mayor costo relativo de evaluar créditos de menor monto.

b) Falta e iliquidez de garantías: dado que las MiPymes tienen pocas garantías y con bajo atractivo, por su iliquidez o especificidad, con altos costos de transacción y con altas restricciones a la movilidad de éstas.

c) Nivel de provisiones: dado el alto nivel de provisiones de la banca al otorgar créditos a la MiPyme, se encarece el otorgamiento y la tasa de interés que se le debe cobrar a este segmento del mercado.

Todo lo anterior se resume en menores montos relativos de los créditos; limitaciones a los tipos de productos; menores plazos; mayores tasas de interés; mayor vulnerabilidad al ciclo económico y mayores requerimientos y dificultades para constituir garantías por parte de las Pymes.

Esto genera una situación social y privadamente no deseable, dado que, por una parte, las MiPymes son reconocidas como imprescindibles para el desarrollo de la actividad económica de un país, y su consecuente generación de riqueza y empleo, pero, por otro lado, se ven castigadas en términos del acceso y/o condiciones del financiamiento a sus proyectos al que éstas pueden obtener.

Dado la situación antes descrita, es claro que la garantía es un bien escaso en el segmento de las MiPymes, con los consecuentes negativos efectos sobre este segmento de empresas de la economía y, desde esta lógica surgen las políticas públicas destinadas a facilitar el acceso al crédito de éstas.

La experiencia internacional al respecto es clara, toda vez que el sector público ha sido un motor fundamental en el desarrollo inicial de sistemas de garantía, en conjunto con el desarrollo de entidades privadas canalizadoras de éstas.

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