Crisis en Red Bull amenaza el reinado de Vettel en la F-1

La primera sesión de pruebas en Jerez fue terrible para la combinación que ganó los últimos cuatro campeonatos. ¿Cual es el problema y quien es el responsable?

Guía de: Fórmula 1

Las pruebas de Jerez, realizadas a fines de enero en la pista ubicada al sur de España, mostraron resultados completamente disímiles para los distintos motores que competirán este año. Recordemos que solo hay tres plantas motrices disponibles: Mercedes (con su equipo oficial, McLaren, Force India y Williams), Ferrari (con su equipo oficial, Sauber y Marussia) y Renault (con Red Bull, Lotus, Toro Rosso y Caterham).

Crisis Red Bull

Foto: Internet

En Jerez, los autos con motor Mercedes anduvieron muchas vueltas, sin mayores problemas y con buenos índices de velocidad. En particular sorprendieron McLaren y Williams, con autos que de entrada se ven mucho mejores que los que tuvieron en 2013. Luego Ferrari anduvo bien, no tan rápido como Mercedes, pero en tiempos absolutamente razonables, que avizoran una competitividad importante en las máquinas italianas.

Renault, en tanto, fue un desastre. Así, literalmente. Lotus no estuvo presente por razones supuestamente técnicas (aunque se rumorea de problemas económicos, otra vez), pero los otros tres equipos anduvieron muy poco. Caterham llegó tarde, con un auto armado a última hora, pero Red Bull y Toro Rosso anduvieron muy pocas vueltas. Red Bull, en particular, casi no giró, y hubo casos en que el auto no alcanzaba a dar una vuelta sin prender fuego a la carrocería.

¿Qué pasó con Red Bull?

Hubo discusiones fuertes entre la gente de Renault y los técnicos del equipo austríaco en Jerez. Al menos, eso fue lo que trascendió posteriormente. Recientemente Adrian Newey, director técnico y genio creador de los Red Bull que ganaron los campeonatos 2010-2013, reconoció que había un problema en el diseño de la parte posterior del auto, que hacía que los gases del motor turbo recalentaran la carrocería y le prendieran fuego. Eso es de solución relativamente simple. La parte compleja para los autos austríacos es que Newey también reconoció que el motor Renault V6 turbo, que se utilizará desde este año, requiere el doble de refrigeración (radiadores, intercambiadores de calor, etc.) que el motor V8 aspirado que se usó hasta 2013.

Esto es un tema no menor, porque los estrictos requerimientos aerodinámicos de los autos hacen muy difícil aumentar siquiera en centímetros la forma de un auto en un lugar determinado. Esto ha hecho que surja gran cantidad de rumores, tanto del motor Renault en sí como del futuro entre Renault y Red Bull.

Renault ha sido bastante críptica en sus declaraciones; la casa francesa dijo que el diseño de las piezas del motor estaba bien, pero que “había sido un poco difícil hacer que funcionaran bien juntas”.  Eso es como decir que la puerta de una casa es perfecta, pero que no abre bien. De hecho, se habla que Renault, tradicionalmente reservada en temas técnicos, ha abierto las puertas a consultoras externas que puedan solucionar los problemas del motor en el tiempo que se requiere para que estos sean competitivos en las primeras carreras del año.

Al mismo tiempo, tanto Red Bull como Renault desmintieron que el equipo energético esté buscando un nuevo proveedor de motores para 2015, algo que no parece muy fácil: es probable que ni Mercedes ni Ferrari le quieran dar motores a un rival directo, con lo que solo le quedaría Honda, que tiene un contrato de exclusividad con McLaren a partir de ese año.

Como sea, si hay un equipo en la F-1 actual capaz de dar vuelta una situación complicada es Red Bull, pero será interesante ver qué podrán hacer en las primeras carreras, donde los autos con motor Mercedes parecen ser los que tienen una ventaja inicial.

Más sobre Fórmula 1

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X