El auto más lento de la Fórmula 1

La historia del Life L190 es una de las más tristes de todos los tiempos. Corrió en 1990 con horribles resultados, en el peor desempeño técnico jamás conocido.

Guía de: Fórmula 1

La historia de Life y del auto más lento de la Fórmula 1 comienza muchos años antes de su debut, tal vez incluso durante los años ’70. El ingeniero italiano Franco Rocchi era parte del equipo Ferrari, y en algún momento pensó en construir un revolucionario motor W12. Esta configuración implicaba tres corridas de cuatro cilindros (a diferencia de los V6 o V8, que tenían solo dos corridas de tres y cuatro cilindros respectivamente). Rocchi dejó Ferrari en 1980 y trabajó privadamente en su diseño durante toda la década hasta que estuvo listo, a principios de 1989.

La idea llamó la atención de un empresario italiano llamado Ernesto Vita, quien creó una empresa llamada Life (Vita en italiano significa vida, y life es lo mismo en inglés); compró los derechos del motor a Rocchi y se puso a buscar un equipo competitivo para proveerle esos motores en la temporada 1990. Ningún equipo se interesó, por lo que Vita decidió crear su propio auto para generar el interés de potenciales compradores en el futuro.

Equipo más malo F-1

Foto: vt-f1.com

Life tuvo un vergonzoso paso por la Fórmula 1.

Un inicio desastroso

Vita necesitaba un auto y no lo tenía. ¿Qué hizo? A fines de 1988, el equipo First Racing (que participaba en Fórmula 3000) diseñó un auto pensado para ingresar a la F-1 en la temporada ‘89, pero a última hora el proyecto no tuvo la viabilidad económica necesaria y el único auto construido quedó a la deriva. Vita no se hizo problemas y compró ese chasis, al que le instaló el motor W12 de Rocchi.

Las primeras pruebas fueron terribles. El revolucionario motor generaba apenas 450 caballos de fuerza, mientras que los demás producían entre 650 y 750 caballos. El chasis era pesado, lento y poco confiable, con una clara tendencia a romper algo tras algunas vueltas. Para colmo, como el proyecto estaba pensado para otra cosa (vender motores a terceros), no había presupuesto para el auto y se produjo una cascada de problemas, de los que nunca pudieron salir.

El equipo consistía en un auto, un motor, algunos repuestos y sería todo. Gary Brabham, hijo del tricampeón mundial Jack Brabham, no pasó la preclasificación en las dos primeras carreras, y se marchó apenas supo que los mecánicos, en huelga por falta de pago, no habían puesto aceite en el motor en Brasil, lo que significó que el auto avanzara 400 metros y se detuviera irremediablemente.

Tiempos vergonzosos

El equipo contrató al italiano Bruno Giacomelli, que no corría en F-1 desde 1983. Giacomelli confesó posteriormente que sabía que ese auto no tenía remedio, pero que extrañaba tanto el ambiente de la categoría que aceptó el trabajo de todas maneras. El equipo disputó diez carreras más con tiempos siderales, a menudo demorándose el doble que el puntero en dar la vuelta al circuito. En Mónaco el auto fue más lento que todos los demás Fórmula 1, e incluso fue más lento que todos los autos de la carrera complementaria de Fórmula 3. En Italia el auto fue más lento que la pole position del año ¡1969!, veintiún años antes. Giacomelli llegó a temer, en San Marino, que alguien lo chocara por detrás debido a la extrema lentitud del auto.

Con el W12 absolutamente obsoleto y superado por las circunstancias, el equipo lo sacrificó y puso en su lugar un Judd V8 del año anterior. La diferencia con el resto de los equipos se redujo pero siguió siendo último sin posibilidad de remontar. El intento duró dos carreras y Ernesto Vita puso silencioso fin a su triste historia en la F-1, jamás volviendo a aparecer en la categoría.

Aquí hay una recopilación de imágenes del Life L190, el auto más lento de toda la historia de la Fórmula 1:

Más sobre Fórmula 1

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X