El choque más grande de la Fórmula 1

¿El más violento? ¿El más mortífero? Lea y entérese de uno de los momentos más impactantes de la Fórmula 1 por la espectacularidad del accidente y por la cantidad de autos involucrados.

Guía de: Fórmula 1

Los accidentes son parte importante de la historia de la Fórmula 1. Como seres humanos aficionados al automovilismo, creo que hemos evolucionado lo suficiente como para entender que el daño o heridas a un piloto, sea leve, grave o incluso fatal, no es motivo de entretención, y en eso la misma Fórmula 1 ha avanzado muchísimo.

De ser “ataúdes con ruedas”, como los llamaba parte de la prensa en los años cincuenta, los autos de F1 han progresado hasta ofrecer altos estándares de seguridad. El último piloto fallecido en un auto de la categoría aún duele: Ayrton Senna, en ese fatídico 1994.

Sin embargo, hubo accidentes increíbles que no causaron ningún daño, y son muy espectaculares. Conozcamos el choque que involucró la mayor cantidad de autos en la historia.

Grand Prix de Bélgica 1998

El 30 de agosto de 1998 se disputó, en el magnífico circuito de Spa-Francorchamps, la decimotercera fecha del Campeonato Mundial de Fórmula 1. Llovía mucho, pero no lo suficiente como para que se suspendiera la prueba. Tanto así que se decidió largar de la manera tradicional; la alternativa era una largada lanzada tras el auto de seguridad, a lo Indy Cars, lo que se suele hacer en casos de riesgo.

La pole position fue para el finlandés Mika Hakkinen en su McLaren-Mercedes Al lado, su compañero David Coulthard; más atrás Damon Hill en el Jordan-Mugen y Michael Schumacher en la Ferrari, y en tercera fila Eddie Irvine (Ferrari) y Jacques Villeneuve (Williams-Mecachrome).

Hakkinen largó en punta, liderando sobre un rapidísimo Villeneuve, Schumacher y el italiano Giancarlo Fisichella. Detrás de Villeneuve el agua no dejaba ver nada, y antes siquiera de la segunda curva, en la primera vuelta, aparece el McLaren de Coulthard estrellándose de punta contra el muro interno, rebotando y volviendo a la pista en medio del pelotón. Caos absoluto.

Algunos se salvaron por ir justo delante del incidente, y el último (el argentino Esteban Tuero) por frenar bruscamente al saber que no había nadie detrás. Los demás comenzaron a chocar unos contra otros sin poder frenar, hasta completar 13 autos: Irvine (Ferrari), Alexander Wurz (Benetton), Rubens Barrichello y Jos Verstappen (Stewart), Johnny Herbert (Sauber), Olivier Panis y Jarno Trulli (Prost), Mika Salo y Pedro Diniz (Arrows), Toranosuke Takagi y Ricardo Rosset (Tyrrell) y Shinji Nakano (Minardi). Y Coulthard, claro. La carrera se canceló de inmediato con bandera roja.

Vuelta a empezar

El reglamento de la época anulaba la vuelta recorrida y permitía partir de nuevo, con lo que todos los accidentados podían volver a pits a buscar un auto de repuesto, el muletto, que les permitiera volver a largar. Sin embargo, hubo varios equipos que perdieron ambos autos en el choque y tuvieron que elegir a uno de sus pilotos para el auto de repuesto, quedándose el otro en boxes. Fue el caso de Salo, Rosset y Panis; Barrichello, algo lastimado, prefirió no partir de nuevo.

Se demoraron una hora en dejar la pista limpia, pues había una cantidad de fierros retorcidos, pedazos de neumáticos, piezas varias y otros desastres mecánicos en la zona del incidente, pero se pudo volver a largar con tranquilidad.

Gran choque

Foto: All Sport

Así quedaron los autos de Irvine y Coulthard.

Más adelante, hubo otro encontronazo famoso en la carrera: Michael Schumacher, liderando con la Ferrari, trató de superar a un rezagado David Coulthard y, con la lluvia, no vio que el escocés frenó para dejarlo pasar, incrustándose contra el McLaren y generando la furia del alemán, que tuvo que ser contenido en boxes cuando iba directo a probar su uppercut contra la barbilla de Coulthard.

Y entre tanto accidente, ¿quién ganó? Pues Damon Hill, que consiguió la última victoria de su carrera y la primera para el equipo Jordan, que actualmente (tras varios cambios de propiedad) sigue existiendo como Force India. Segundo llegó su compañero Ralf Schumacher, que no exhibió ninguna felicidad en el podio; luego se supo que Hill persuadió por radio al dueño del equipo, Eddie Jordan, de que diera órdenes a Ralf para mantener las posiciones, siendo que el menor de los Schumacher quería pelear el primer lugar con su compañero. En todas partes se cuecen habas, ¿no?

Bueno, y ya que hablamos tanto del tema, aquí está: el famoso video del accidente. (Noten cuando el comentarista italiano dice “incredibile, incredibile”.)

Más sobre Fórmula 1

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X