El mítico auto de seis ruedas de la Fórmula 1

El auto de seis ruedas es probablemente uno de los más reconocibles de toda la Fórmula 1. El Tyrrell P34 deslumbró y ganó. ¿Por qué no perduró en el tiempo?

Guía de: Fórmula 1

Cuando fue presentado, a principios de 1976, los periodistas de las revistas inglesas de automovilismo deportivo no lo podían creer. Era un desarrollo técnico tan innovador, que nadie pensó en él; y lo más sorprendente de todo es que fue bastante competitivo, al cabo de llegar a ganar una carrera y sumar varios podios. Conozcamos algo más del auto de seis ruedas que alguna vez corrió en la Fórmula 1.

Una temporada promisoria

F-1 seis ruedas

Foto: project34.co.uk

El auto fue diseñado por Derek Gardner para el equipo Tyrrell.

El auto fue diseñado por Derek Gardner para el equipo Tyrrell, campeón con Jackie Stewart en 1969, 1971 y 1973 (aunque el primero de esos años usaron autos Matra). Usaba neumáticos delanteros hechos a medida, de 10 pulgadas, mientras que los neumáticos traseros eran de tamaño normal. Desde un punto de vista técnico, reducir el tamaño de los neumáticos delanteros permitía disminuir el área frontal del auto, pero eso también reducía el área de contacto entre neumáticos y asfalto. Para mejorar la adherencia, la solución era aumentar el número de neumáticos: ese fue el proceso lógico que llevó a generar un auto de seis ruedas.

El auto debutó en España ’76. En su tercera carrera (Mónaco) consiguió el segundo lugar con el sudafricano Jody Scheckter y el tercero con el francés Patrick Depailler, mejorando una posición para la cuarta carrera, en Suecia: Scheckter ganó y Depailler fue segundo, haciendo el 1-2 en la única victoria de un auto de seis ruedas en la historia de la F1.

Scheckter además fue segundo en Gran Bretaña, Alemania y Estados Unidos, mientras que Depailler fue segundo en Francia, Canadá y Japón, quedando en tercer y cuarto lugar en el campeonato, respectivamente. Sin embargo, mientras Depailler era sólo alabanzas, Scheckter era muy escéptico del futuro del auto por diversas razones, llegando al extremo de calificarlo de “chatarra”. Por lo mismo, dejó Tyrrell para irse a Wolf en 1977, y el sueco Ronnie Peterson llegó para acompañar a Depailler.

Un final esperado

Resultó que Scheckter tenía razón en algunos de sus reparos. Al tener que fabricar neumáticos específicos sólo para un cliente (Tyrrell) el fabricante dedicó comprensiblemente más tiempo para desarrollar los neumáticos normales, que tenían mas clientes, lo que disminuyó la ventaja que proporcionaban. Los dos ejes requerían un complejo sistema de suspensión, bastante pesado, y los frenos tendían a sobrecalentarse, algo que jamás pudieron resolver.

El modelo 34B, que se usó en 1977, fue menos rendidor. Peterson sólo fue tercero en Bélgica, y Depailler sumó un segundo lugar en Canadá, y dos terceros (Sudáfrica y Japón). El auto era más pesado y más ancho que el de 1976, y la evaluación del equipo a fin de temporada no fue buena, decidiendo volver a las cuatro ruedas normales para 1978.

Entrando en la leyenda

March, Williams y Ferrari probaron autos de seis ruedas con distintas configuraciones, pero jamás los llevaron siquiera a una carrera, terminando como ejercicios académicos de museo. En 1983 el reglamento prohibió la tracción en cuatro ruedas, y un par de años después dispuso que todos los autos de F1 tuvieran sólo cuatro ruedas, terminando así con la posibilidad de ver más diseños inusuales.

F-1 seis ruedas

Foto: El Mercurio

Sin embargo, el auto fue muy popular y trascendió lo meramente deportivo. A fines de los ’70, una serie de animación japonesa llamada Grand Prix en Latinoamérica (Arrow Emblem Hawk of the Grand Prix en su formato original) tuvo como protagonista un equipo ficticio de Fórmula 1 (Todoroki Motors) que creaba un auto de ocho ruedas, basándose en el Tyrrell P34. Otros pilotos de la época aparecían en la serie, como Niki Lauda, Mario Andretti y Emerson Fittipaldi.

El Tyrrell P34 también llegó a los Transformers. Uno de los robots era una copia exacta, el Stunticon llamado Dragstrip. El color era diferente, pero tenía la misma forma y las seis ruedas eran evidentes. Esto demuestra lo recordado que era el auto.

Aquí hay una verdadera joya: Patrick Depailler en práctica en Mónaco 1977, sin la carrocería del auto, lo que permite ver el juego de pies en acelerador/freno, y las seis ruedas en acción. Esto no podría hacerse hoy pues sería prohibido por lo peligroso:

Más sobre Fórmula 1

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X