El refrigerador más rápido del mundo: Una gran historia en la Fórmula 1

El equipo LEC tiene una curiosa historia: lleva el nombre de su dueño, una fábrica inglesa de refrigeradores. Pero su fama histórica se debe, curiosamente, a un tremendo accidente.

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La historia de este equipo, que compitió en la Fórmula 1 a fines de los años ’70, está intimamente ligada a la del piloto David Purley. Su padre, Charles Purley, fundó la compañía Longford Electric Company (LEC) en 1942 junto con su tío Frank Purley. Comenzaron haciendo municiones para el ejército británico, pero cuando terminó la Segunda Guerra Mundial se dedicaron al negocio (experimental para esos años) de los refrigeradores. La compañía cambió de nombre en 1954 a LEC Refrigeration; ganó mucho dinero, y muy rápidamente, vendiendo refrigeradores (también llamadas heladeras o neveras en diversos países) a los hogares británicos. Posteriormente se especializaron también en aplicaciones industriales y médicas de refrigeración controlada.

David Purley, en tanto, era un piloto con aspiraciones importantes: llegar a la Fórmula 1, ganar carreras, quizás luchar por un campeonato. No era muy bueno, y nunca hizo nada importante en términos de resultados deportivos. Pero hubo dos momentos muy importantes en su vida como piloto de Fórmula 1.

Refrigerador F1

Foto: carlosghys.be

En 1973, disputaba el Grand Prix de Holanda cuando observó que su amigo Roger Williamson se salía de pista, volcando e incendiándose. El auto estaba con las ruedas  hacia arriba, por lo que Williamson estaba atrapado; los comisarios no se dieron cuenta del hecho entre la humareda y cuando vieron a David, que había detenido su auto y estaba tratando de ayudar a su amigo, pensaron que Purley era el accidentado y se limitaron a tratar de apagar el fuego. Para cuando se dieron cuenta era demasiado tarde y Williamson había fallecido asfixiado. Sin embargo, Purley recibió la George Medal, una importante distinción civil británica, por su valentía.

La temporada ’73 pasó sin pena ni gloria, y el auspicio de la empresa familiar no fue suficiente para seguir en la F-1. Del ’74 al ’76 corrió esporádicamente en Fórmula 2, hasta que en 1977 Purley volvió a la máxima categoría con un auto propio con el clásico motor Cosworth DFV y que se llamaba LEC CRP1-Cosworth, al igual que la compañía de la que provenía su fortuna. El LEC-Cosworth consiguió un 13° lugar en Bélgica como mejor resultado, pero en el Gran Premio Británico saltó nuevamente a la fama por un tremendo accidente en la preclasificación, donde sufrió fracturas en las costillas, pelvis y piernas, y escapó por poco con vida. La colisión fue tan grande que Purley terminó siendo estudiado por la NASA, porque sobrevivió a una aceleración que se pensaba imposible de sobrevivir por un ser humano: pasó de 173 km/h a 0 en 66 centímetros, lo que equivale a 179,8 G. Esto obligo a la NASA, curiosamente, a rediseñar los sistemas de seguridad en el transbordador espacial pues se pensaba antes que un astronauta expuesto a tal cantidad de fuerzas G estaba muerto de antemano y no necesitaba más protección.

Refrigerador F1

Foto: flickr.com

David Purley nunca volvió a correr en la F-1, pero una vez recuperado se dedicó a la acrobacia en aviones, falleciendo en 1985 (a los 40 años) cuando su biplano se estrelló en el mar.  LEC Refrigeration Racing desapareció junto con el accidente de Purley, y el único chasis que quedó está en el museo de Donington Park, en Inglaterra.

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