Jacques Villeneuve, estrella fugaz de la Fórmula 1

El hijo de Gilles hizo maravillas en un lapso de pocos años, para luego diluirse en la intrascendencia. Sin embargo, con lo que hizo alcanza para ponerlo entre los grandes.

Guía de: Fórmula 1

El mítico Gilles Villeneuve siguió siendo una leyenda tras su muerte. Cuando su hijo Jacques comenzó a destacar en categorías menores, su apellido y el legado de su padre le abrieron muchas puertas, y con el tiempo llegó a alcanzar y superar ampliamente lo hecho por Gilles. La magia duró algunos años, pero posteriormente comenzó una lenta ruta hacia la intrascendencia deportiva, que le permitió seguir siendo popular, hasta que hoy en día es simplemente un piloto más. Conozcamos algo de la historia de Jacques Villeneuve.

En ruta hacia la gloria

Jacques Villeneuve comenzó corriendo karts en 1984, dos años después de la muerte de su padre. Hizo un par de cursos de piloto, mostrando destreza y concentración, y a los 18 años, en 1989, debutó en la Fórmula 3 italiana, tradicional punto de partida de muchos grandes pilotos. Sin embargo, en tres años no logró nada importante, por lo que en 1992 pasó a la F-3 japonesa, donde alcanzó el subcampeonato. Algo estancado en su desarrollo, aceptó correr en la Fórmula Atlantic norteamericana, consiguiendo en 1993 cinco victorias y el tercer lugar del campeonato. Finalmente Jacques había comenzado a florecer.

Jacques Villeneuve

Foto: El Mercurio

Jacques Villeneuve.

En 1994 Jacques Villeneuve debutó en IndyCars con el equipo Forsythe-Green, sorprendiendo con un meritorio segundo lugar en las 500 Millas de Indianápolis y una victoria en Road America, llegando sexto en el campeonato. En 1995 se convirtió en una estrella: ganó Indianápolis (donde luchó por la punta a escasas vueltas del final con el chileno Eliseo Salazar) y tres victorias más, alcanzando el campeonato de IndyCars. Esto llamó la atención de Frank Williams, que tras algunas pruebas lo contrató para debutar en Fórmula 1 en 1996.

La primera impresión de Jacques Villeneuve fue sensacional: hizo la pole position y estuvo muy cerca de ganar en el debut (Australia), algo sólo conseguido en 1961 por el italiano Giancarlo Baghetti. Su primera victoria fue en Alemania, y ganó tres más ese año, siendo subcampeón tras su compañero Damon Hill.

En 1997 Hill dejó Williams, y las siete victorias de Jacques Villeneuve lo hicieron luchar con la Ferrari de Michael Schumacher por el campeonato, que consiguió en la última fecha superando un polémico golpe del alemán, que fue sancionado con la exclusión del campeonato por actitud antideportiva. Con once victorias y un título mundial, en sólo dos años Jacques había logrado más que su padre en toda su campaña deportiva.

Una caída lenta, pero permanente

1998 fue un mal año para el canadiense Jacques Villeneuve. Williams había perdido los motores Renault, que sin embargo siguieron usando con el nombre de Mecachrome. Eran los mismos del año anterior, lo que hizo que Jacques consiguiera apenas dos terceros lugares.

En 1999 Jacques Villeneuve pasó al equipo BAR (British American Racing), fundado por su manager personal, Craig Pollock. Estuvo cinco años en ese equipo, y ni siquiera la llegada oficial de Honda en los motores logró generar algún resultado valioso, con excepción de dos terceros lugares en 2001 y varias buenas actuaciones parciales en 2000. El respeto que había generado su época en Williams se fue lentamente apagando, y también aparecieron los cuestionamientos sobre el elevado salario que cobraba (cerca de 20 millones de dólares por año). A fines de 2003 Villeneuve y BAR separaron caminos, ya sin ningún interés de permanecer juntos.

En 2004 hizo tres carreras con Renault, y volvió a tiempo completo con Sauber en 2005. Opacas actuaciones no impidieron que siguiera en 2006, con el equipo suizo ya comprado por BMW, pero a mitad de temporada Villeneuve y BMW rompieron abruptamente; luego se supo que los alemanes querían “probar” al debutante polaco Robert Kubica, alternándolo con el canadiense, que sintió que su curriculum no merecía tal tratamiento. Ese fue su final en la Fórmula 1.

A partir de ahí Jacques Villeneuve fue paulatinamente perdiendo importancia como piloto. Alcanzó el segundo lugar en las 24 Horas de Le Mans 2008 con Peugeot, pero no hizo nada más en la categoría. Esporádicamente ha participado en varias categorías del NASCAR estadounidense desde 2007, pero salvo una buena carrera en 2010 (donde clasificó segundo y hasta lideró tres vueltas) tampoco ha hecho gran cosa allí. Incluso participó en varias carreras del Top Race argentino, sin mostrar mucho. Este año sólo hizo un breve reemplazo de dos carreras en la Nationwide Series, la segunda división del NASCAR.

Tan falto de éxito han sido sus últimos años, que incluso su faceta de cantante ha tenido escasa repercusión: su disco debut, Private Paradise (2007), no logró vender ni siquiera mil copias. Pero bueno, por muy de capa caída que esté su carrera, no cualquiera puede darse el gusto de decir que fue Campeón Mundial de Fórmula 1 y que ganó las 500 Millas de Indianápolis…

Más sobre Fórmula 1

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X