La historia de Dan Wheldon, trágica víctima en IndyCars

Dan Wheldon nunca corrió en Fórmula 1, era piloto de IndyCars. Su muerte ha expuesto a la categoría top de autos de fórmula en Estados Unidos a la luz de todo el mundo.

Guía de: Fórmula 1

El espectacular accidente de la última carrera de la temporada 2011 de los IndyCars, donde el piloto inglés Dan Wheldon perdió la vida tras una colisión múltiple con 15 vehículos involucrados, hizo que mucha gente que no conoce mucho de los IndyCars se sorprendiera por la violencia del impacto, las explosiones e incendios en varios autos y otros detalles más, poco comunes para nosotros, más acostumbrados a la Fórmula 1.

Reiteramos: esta no es una historia de Fórmula 1, pero amerita ser conocida por su impacto en la gente, incluidos muchos que no están al tanto de las distintas formas de automovilismo deportivo. Esta historia va para ellos.

Un inglés en USA

Dan Wheldon

Foto: AP

Dan Wheldon emigró a los 21 años a EE.UU. para seguir corriendo.

Dan Wheldon nació en Inglaterra en 1978, y durante su adolescencia fue uno de los grandes rivales de Jenson Button en las categorías menores del automovilismo británico. A los 21 años se fue a Estados Unidos, pues su familia no tenía cómo seguir financiando su carrera en Europa; Estados Unidos es un lugar donde se puede correr con menos presupuesto, y Wheldon así lo hizo. Pasó con éxito por varias categorías menores (Fórmula 2000, Fórmula Atlantic e Indy Lights) para finalmente recalar en la Indy Racing League en 2002.

En 2004 ganó su primera carrera, en Motegi (Japón), y terminó segundo en el campeonato. 2005 fue su mejor año: ganó seis carreras, incluidas las 500 Millas de Indianápolis, y obtuvo su único campeonato en la máxima categoría estadounidense. En 2006 volvió a ser subcampeón, alcanzando los mismos puntos que el campeón – pero con sólo dos victorias en vez de tres de Sam Hornish, quien se quedó con el título. 2007 y 2008 generaron dos victorias más en cada año, pero con posiciones secundarias. En 2009 y 2010 no ganó carreras, aunque llegó segundo en Indianápolis en ambas ocasiones.

Para 2011, sorpresivamente se quedó sin equipo. Consiguió un auto para Indianápolis y las ganó de la manera más increíble: en la última curva se fue al muro el líder, J.R. Hildebrandt, y Wheldon (que iba segundo) ganó la centésima edición de las “500” tras ser líder por apenas 200 metros. La última vuelta de esa carrera está aquí:

Tras esta gran alegría, no pasó nada: Wheldon siguió sin equipo y recién pudo participar en la penúltima carrera del año,  en Kentucky. En eso vino una oferta increíble… pero para entenderla, hay que saber algo más del estado actual de los Indy Cars.

Una buena idea que terminó muy mal

Los IndyCars son autos tipo fórmula (un asiento, cuatro ruedas al aire libre, sin techo) que provienen de los autos antiguos que competían en las 500 Millas de Indianápolis y otras carreras similares desde 1911, año de las primeras “500”. A partir de los años ’60 tienen fuerte influencia de otras categorías deportivas, especialmente de la Fórmula 1, por lo que los IndyCars y los Fórmula 1 siempre se han parecido en algunas cosas. La principal diferencia es que los IndyCars son más baratos de fabricar y mantener, los equipos no crean sus propios autos, sino que los adquieren a proveedores independientes, y hay una mezcla de carreras en circuitos tipo europeo y óvalos típicamente americanos.

En los últimos años, los pilotos más populares se han ido a la NASCAR, y los Indy han perdido el interés de la gente. Su director ejecutivo, Randy Bernard, necesitaba hacer algo para mejorar los terribles rating televisivos (hasta 0.3 puntos de rating han registrado las carreras) y optó por crear un final de temporada espectacular en Las Vegas, con desfiles, torneos de juegos de casino con los pilotos, y la extravagante idea de un “desafío”: si un piloto que no participa regularmente en el campeonato se atrevía a partir último y ganaba la carrera, se embolsaba un premio especial de cinco millones de dólares.

Resultó que de todos los posibles contendores sólo Dan Wheldon se animó a intentar la gracia. Y resulta que por eso fue el último piloto en chocar, siendo lanzado al aire al estar la pista ocupada por todos los demás accidentados: iba 24º tras haber largado 34º y último, por lo que colisionó con el pelotón que iba al medio, y que fue el causante del accidente. Volando, el auto no tenía como frenar, se ladeó y la cabeza de Wheldon impactó directamente contra la malla protectora que está sobre el muro, volviendo posteriormente a la pista.

Los golpes en la cabeza fueron demasiados y el piloto fue declarado muerto un par de horas después del accidente. La carrera fue cancelada y los pilotos dieron cinco vueltas al circuito en homenaje a su compañero.

Se extrañará a Wheldon, como se ha extrañado a tantos buenos pilotos que han partido antes de tiempo.

Aquí está el video del accidente que le costó la vida a Daniel Clive Wheldon.

Y este fue el homenaje de sus compañeros de profesión:

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