Las carreras más malas de todos los tiempos: Espectáculos que terminaron siendo penosos

Hay varias carreras que son candidatas a "la peor carrera de todos los tiempos", pero creemos que hay dos que cumplen con los requisitos.

Guía de: Fórmula 1

Hay muchas carreras malas, pero la mayor parte de las candidatas son de tiempos modernos. Antiguamente hay referencias de carreras de poco nivel, pero es difícil compararlas con otras, por falta de televisación o reportes completos. Finalmente elegimos dos, las que contaremos a continuación.

Gran Premio de Australia 1989

La última fecha del polémico campeonato ’89 tenía a Alain Prost “estrenando” el título, tras la descalificación de Senna en Japón (debido al famoso choque entre ambos). Sin embargo, si Senna ganaba en Australia y su apelación por Japón era reconsiderada, tenía posibilidades de quitarle el título a su archirrival, lo que arrastraba gran morbo el dia de la carrera.

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Satoru Nakajima registró la mejor carrera de su vida bajo la lluvia.

Sin embargo, la lluvia caía y caía antes de la largada, y Prost ponía cada vez más mala cara. Tanto fue que tras una vuelta entró a pits, estacionó el McLaren en el box y se fue, diciendo muy molesto que no se podía correr en esas condiciones. Vuelta tras vuelta fueron cayendo los autos, uno tras otro, en circunstancias penosas; Senna se incrustó en la parte posterior del Brabham de Martin Brundle, tal como Nelson Piquet lo hizo en la parte trasera del Osella de Piercarlo Ghinzani, sin haber visto siquiera las luces del auto que iba delante, así de intensa era la lluvia.

Tras un tercio de la carrera, y luego de haber sido testigos de este penoso espectáculo, ocho autos quedaban en pista. La lluvia bajó su intensidad y los ocho pudieron terminar la carrera, pero reduciendo voluntariamente la velocidad por seguridad, por lo que tuvimos una hora y algo de aburrida procesión. Bueno, salvo el japonés Satoru Nakajima, a quien curiosamente no le gustaba ni la lluvia ni los circuitos callejeros, y sin embargo, hizo la mejor carrera de su vida, llegando cuarto muy cerca del Williams de Riccardo Patrese y marcando la vuelta más rápida por única vez en su vida.

Dos años después, los pilotos habían aprendido la lección: con otro aguacero, la carrera duró 14 vueltas (24 minutos), batiendo el récord de la carrera más corta de la historia, pues los conductores no aceptaron volver a correra en esas durísimas condiciones. Esta vez ganó Ayrton Senna, con Nigel Mansell segundo y Gerhard Berger tercero, pero Mansell no estuvo en el podio ya que iba camino al hospital. La carrera se detuvo en la vuelta 16, cuando Mansell ya había colisionado con el muro, pero se toma la vuelta inmediatamente anterior a la bandera roja como última y por eso se consideró solo hasta la vuelta 14. Aquí ni siquiera alcanzó a haber una carrera que merezca el nombre de tal.

Gran Premio de Dallas 1984

En la década en que más se intentó tener carreras en Estados Unidos, la texana ciudad de Dallas tuvo su único intento en 1984. El abrasador calor de Texas afectó a todo el mundo, con múltiples fallas mecánicas debido al intenso calor (38 grados a la sombra). Algunos neumáticos casi se derriten, los pilotos llegaron apenas, muy deshidratados, y todo el fin de semana fue en general un desastre.

El domingo se fijó el warm-up (antigua prueba libre de 30 minutos, desaparecida hace un par de décadas ya) a las 7:45 AM, tres horas antes de lo habitual, con el objetivo de huir del calor. Jacques Laffite, de Williams, se quedó dormido y llegó en pijama al circuito (no es broma). Para desazón de Laffite el warm-up se canceló porque la tarde anterior una carrera de Can-Am hizo pedazos buena parte del asfalto y pasaron toda la noche reparándolo.

Algunos pilotos (entre ellos Alain Prost, habitual protagonista en estas cosas) trataron de cancelar la carrera por razones de seguridad, pero Bernie Ecclestone (habitual protagonista tambien de estas decisiones) no quiso problemas con los 90.000 asistentes y la carrera se largó. Gran cantidad de incidentes mecánicos hicieron retirarse a 18 autos, dando la única victoria del año (y la primera de la combinación Williams-Honda) a Keke Rosberg, seguido de la Ferrari de René Arnoux y el Lotus de Elio de Angelis. De hecho, el Lotus de Nigel Mansell rompió la caja en la última vuelta, y cuando Mansell vio que quedaban unos 100 metros para la línea de meta se bajó a empujar el auto para marcar una vuelta más, pero no pudo y se desmayó cuando faltaba la mitad de su recorrido, agobiado por el cansancio y el calor.

Foto: Agencias

Mansell lo intentó pero no pudo.

Fue la única carrera en Dallas, y la Fórmula 1 solo volvió a Texas en 2012, en el Circuito de las Américas de Austin.

¿Crees que hubo carreras más malas que estas? ¡Quéremos saber tu opinión!

 

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