Nico Rosberg, un campeón merecido de la Fórmula 1: Conoce las razones

Se convirtió en el segundo piloto de la historia en alcanzar el título siendo hijo de otro campeón.

Guía de: Fórmula 1

El alemán de Mercedes se hizo con el campeonato principalmente a través de su fuerte disciplina mental y un poco de fortuna.

Nico Rosberg ganó el título mundial de F-1 2016 al llegar segundo tras su compañero Lewis Hamilton en el Gran Premio de Abu Dhabi. Con ese logro, Nico se convirtió en el segundo piloto de la historia en alcanzar el campeonato siendo hijo de otro campeón (en este caso el finlandés Keke Rosberg, campeón en 1982). El otro caso había sido Damon Hill, campeón en 1996 e hijo de Graham Hill, campeón en 1962 y 1966.

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Rosberg ganó el torneo gracias a su consistencia, disciplina mental y capacidad de sobreponerse a la presión de tener a Hamilton como compañero. El inglés había ganado los dos torneos anteriores al mismo Rosberg, y suele poner un presión abrumadora sobre el equipo y sobre su propio compañero con su intensidad emocional, velocidad pura y talento consumado.

El torneo 2016 comenzó muy bien para Rosberg, ganando las primeras cuatro carreras aprovechando algunas dificultades de su compañero. Como Rosberg había ganado las últimas tres del año anterior, Hamilton estaba inquieto y en la quinta carrera, en España, se produjo un incidente entre ellos en la primera vuelta, que dejó a ambos fuera de carrera. En Mónaco y Canadá Hamilton recuuperó terreno pero un nuevo problema lo dejó apenas quinto en la carrera en el nuevo circuito en Azerbaiyán, donde Rosberg consiguió ampliar su ventaja.

Muestras de gran resiliencia

Hamilton ganó cuatro carreras más y se puso de líder del torneo con cierta holgura. Rosberg respondió con tres victorias más, dando muestras de gran resiliencia, hasta que en Malasia ocurrió el hecho clave del torneo: Hamilton lideraba con comodidad pero el motor falló a mitad de carrera, dándole 25 puntos de ventaja a Rosberg, que ganó la carrera.

A partir de ahí Hamilton ganó las cuatro carreras finales, mientras que Rosberg se dedicó a administrar su ventaja, llegando segundo en todas ellas sabiendo que eso le garantizaba el título. En Abu Dhabi, justamente, ocurrió un fenómeno que incomodó a Mercedes pero que fue caratulado de lógico por el resto de los equipos.

Hamilton necesitaba ganar y que Rosberg llegara fuera del podio para poder quedarse con el título. Por eso el inglés, asegurado ya como líder, comenzó a conducir menos rápidamente de lo que podía lograr, con el fin de contener a su compañero y hacer que pilotos como Max Verstappen o Sebastian Vettel se acercaran y pudieran tener posibilidades de pasar al alemán. Esto fue notado por Mercedes y se le reconvino en varias ocasiones por ello, lo que manifestó la dualidad del equipo campeón del mundo: son un equipo de carreras, pero responden también a una gran empresa internacional para la que es clave mantener una imagen impoluta y las tácticas de Hamilton pueden haber resultado poco adecuadas a ese efecto. Sin embargo, varios jefes de equipo dijeron que lo que había hecho Hamilton era completamente esperable considerando el puntaje de uno y otro.

Queda por ver si el nuevo status de Rosberg como campeón del mundo genera algún cambio dentro de Mercedes, que además debe enfrentar el cambio de reglamentación técnica para 2017. En todo caso, lo de Rosberg nos parece merecidísimo: es muy rápido, con una mentalidad enorme, y es de hacer notar que es el único piloto en haber sido campeón del mundo después de su compañero de equipo desde Alain Prost y Ayrton Senna en 1988 y 1989. Eso ya dice mucho sobre los méritos de Rosberg, que se impuso a un grande de la historia como Lewis Hamilton.

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