Williams-Renault: Vuelve un clásico

El equipo inglés ha confirmado que usará los motores franceses en 2012 y 2013. Esta combinación tuvo gran éxito entre 1989 y 1997, incluyendo cuatro títulos de pilotos y cinco de constructores.

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Los ingleses de Williams han confirmado que usarán los motores franceses de Renault en 2012 y 2013. Apuntan, con este cambio de motores, a regresar al primer plano deportivo, del que ha estado demasiado lejos si consideramos su rico historial. El equipo, con 16 títulos y 113 victorias, no gana una carrera desde 2004 y lleva más de 30 carreras sin siquiera subir al podio.

Este acuerdo con Renault es para las temporadas 2012 y 2013, con una opción para 2014, año en que los motores de Fórmula 1 sufrirán un fuerte cambio, pasando de los actuales 2400 cm3 a ser de 1600 cm3 con turbo. Actualmente los Williams usan los motores Cosworth.

Frank Williams, dueño del equipo inglés, dijo que estaba muy contento de volver con Renault considerando su historia juntos, pero que ambas partes apuntaban a repetir esos éxitos en el futuro más que a quedarse admirando el pasado.

Williams-Renault

Foto: AP

Esta decisión de Williams se suma a otras recientes, como la llegada de Mike Coughlan a la dirección técnica en lugar de Sam Michael, para dar una vuelta de timón que tiene entusiasmado a todo el equipo, incluyendo a Rubens Barrichello, que con la llegada de Coughlan y Renault está pensando en seguir, pese al mediocre 2011 que ha tenido.

Renault, en tanto, suma un equipo más a su provisión: además del equipo que lleva su nombre, entrega motores a Red Bull y Team Lotus. Mientras más equipos usen sus impulsores, mejor es el financiamiento del proyecto F1 así como sus perspectivas de largo plazo.

Un pasado glorioso

El primer Williams con motor Renault corrió en 1989; el saldo final fue dedos victorias para el belga Thierry Boutsen y el tercer lugar del campeonato para Riccardo Patrese. En total, los Williams-Renault ganaron un total de 56 carreras entre 1990 y 1997, con títulos para Nigel Mansell en 1992, Alain Prost en 1993, Damon Hill en 1996 y Jacques Villeneuve en 1997. Como contrapeso a esos gloriosos días, una herida que no cerró: la muerte de Ayrton Senna en San Marino 1994, a bordo de su FW16.

A fines de 1997, Renault decidió dejar la F1 pues habían ganado tanto que una nueva victoria ya no causaba mayor impresión, lo que es particularmente malo para un gran constructor, que generalmente usan los buenos resultados en la F1 para promocionar su marca y asociarla a conceptos como tecnología, potencia, clase y éxito. Como eso ya no ocurría, Renault dejó la F1, a la que volvería en 2002, cuando compró la estructura del equipo Benetton y creó su propia escudería, campeona en 2005 y 2006 con el español Fernando Alonso.

Tras un par de años de transición, Williams firmó con BMW, con el que nunca pudo complementarse del todo, no obstante ganar una decena de carreras entre Ralf Schumacher y el colombiano Juan Pablo Montoya. Desde entonces ha alternado entre motores Toyota y Cosworth, con resultados indignos de un pasado al que desea regresar. Además, considerando la edad de Frank Williams y Patrick Head, socios mayoritarios de Williams Grand Prix Engineering, esta puede ser su última oportunidad para volver a ver un Williams entre los mejores del mundo.

Aquí les presentamos un símbolo de la época: Nigel Mansell logrando la pole position en Silverstone 1992:

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