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La sensibilidad: Entendiendo la exposición (4ª parte)

La sensibilidad es uno de los tres factores de exposición, y que muchos conocen por su medida en valores ISO, o las antiguas ASA. Entendamos, de una manera sencilla, de qué trata todo esto.

Ya hemos visto el concepto de exposición, y dos de los factores que la determinan: el tiempo de obturación, y la apertura del diafragma.

En esta oportunidad veremos el tercer y último factor: la sensibilidad, la cual se entiende -en términos simples- como la cantidad de luz que necesita el material fotosensible (sensor o película) para formar la imagen. Mientras menos luz se necesite (controlada por el obturador y la apertura), será un material más sensible.

Si bien es aplicable tanto en fotografía análoga como digital, es conveniente entender cada una por separado.

Películas fotográficas en rollo

Foto: Rodrigo González Lillo

Una de las principales características de la película fotográfica es su sensibilidad, la cual se destaca en sus envases mediante los valores ISO (o ASA). En la foto vemos rollos ISO 100, ISO 200 e ISO 800

Fotografía Análoga

En fotografía análoga, la sensibilidad es una propiedad inherente al rollo y demás materiales fotosensibles de base química. Todos ellos están conformados por sales o haluros de plata, los cuales reaccionan al ser expuestos a la luz, oscureciéndose, y así conformando la imagen, la cual sólo podremos ver después del proceso llamado revelado.

La sensibilidad es proporcional al tamaño de los cristales de estas sales de plata, entonces, mientras más sensible sea la película, estos cristales comenzarán a hacerse visibles como “unidades” que conforman la imagen, a lo que llamamos grano. A mayor tamaño del grano, disminuye la definición de la imagen, pero estéticamente nos entrega una textura que suele ser muy valorada, especialmente en fotografía blanco y negro.

Cada modelo de película fotográfica es fabricada con una sensibilidad establecida, por lo cual se hizo necesario establecer estándares y unidades que permitieran su uso práctico.

Así surgieron varias formas de medir la sensibilidad, implantadas desde las oficinas de normalización de los principales países fabricantes de rollos y placas fotográficas. En Estados Unidos surgen los valores ASA, que deben su nombre a la American Standard Asociation (actual ANSI), y cuya escala sigue vigente hasta el día de hoy. En Alemania se implementa el sistema DIN.

La escala de valores ASA es la siguiente:

… 25 – 50 – 100 – 200 – 400 – 800 – 1600 – 3200 – 6400 – 12800 – …

Al avanzar un “paso” (punto o stop) hacia la derecha, vemos que el valor es el doble de su antecesor, y a la vez representa el doble en sensibilidad. Al ser más sensible, también decimos que se trata de un material más rápido, pues para un diafragma fijo, requiere la mitad de tiempo para completar la exposición. El grano aumenta.

Por el contrario, cada paso hacia la izquierda de la escala ASA, representa un material que tiene la mitad de sensibilidad respecto al anterior, y por ende, es más lento. El grano se va haciendo más fino.

También existen películas con valores intermedios. Por ejemplo: 125 ASA, 64 ASA, etc.

Los valores ISO

Con el fin de unificar las diversas nomenclaturas, se fusionan los sistemas ASA y DIN en la actual escala ISO. Así, en cada rollo podemos ver su valor ASA separado de su equivalente en DIN. Ejemplo: ISO 100/21º , donde 100 es la sensibilidad en ASA, y 21º el valor en DIN.

Si bien esta notación está presente en todos los rollos, en la práctica los valores DIN han quedado de lado, y las empresas fabricantes realzan comercialmente el valor ASA, que comunmente es un sufijo del modelo de película, como podemos ver en estos ejemplos de Kodak y Fuji. En la actualidad los valores ASA e ISO pueden considerarse como equivalentes, y ambos términos se utilizan indistintamente, aunque se acepta que ISO es el más adecuado, usando la misma escala vista anteriormente.

el ruido digital en valores iso

Foto: Rodrigo González Lillo

Vemos el detalle de tres fotografías digitales. Al aumentar los valores ISO, se evidencia el efecto del ruido. De izquierda a derecha: ISO 100, ISO 800, ISO 6400

Fotografía Digital

La fotografía digital ha heredado el sistema de sensibilidad ISO, pudiendo cambiar estos valores en las cámaras con control manual de la exposición. Algunas de estas cámaras cuentan con valores intermedios, para un manejo más preciso, por ejemplo: ISO 160

Aunque el sistema se mantiene, la fundamentación es otra, pues cada sensor tiene una sensibilidad nominal (normalmente ISO 100), y a medida que aumentamos el valor ISO, estamos amplificando la señal electrónica de base, con lo cual también se incrementan los pixeles “erróneos”, lo cual es conocido como ruido, un equivalente digital del grano.

En la mayoría de nuestras fotos, el ruido es una propiedad poco deseada, pues “ensucia” la imagen y resta definición. En dicho caso, procuraremos usar el menor valor ISO como nos sea posible.

En el siguiente artículo, veremos cómo combinar los tres factores de exposición.

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