El perfil político de Maradona: Sostuvo su polémica postura hasta el último aliento

El argentino desafió al norte de Italia, criticó a la FIFA y nunca ocultó su afecto por el kirchnerismo.

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Una de las características que mejor definió a Diego Maradona, al margen de su incuestionable talento, fue que su compromiso no se apagaba con el pitazo final del árbitro. El astro argentino fue reconocido por asumir una postura y encasillarse sin importar las críticas y sus propias contradicciones.

Tal vez permanezcan en la memoria sus controversias en los últimos años, pero su “militancia” comenzó en su época de juventud. Más precisamente, en 1984, cuando decidió ponerse la camiseta número 10 del Napoli.

Maradona, con apenas 24 años, no sólo se puso al hombro a un equipo de fútbol: Se envolvió en la bandera de una ciudad olvidada por el norte italiano y la llevó a lo más alto. Más allá de sus goles y triunfos, el futbolista se convirtió en un emblema de lucha de los marginados y de los más débiles desafiando a los poderosos.

Maradona, héroe de todos los napolitanos.

Maradona, héroe de todos los napolitanos.

Él terminó de romper a la mitad a la nación europea. En Nápoles dejaron de sentirse italianos para convertirse en “maradonianos”. ¿El punto cúlmine? Esa inolvidable semifinal mundialista de 1990, en San Paolo.

Los medios nacionales de ese país, temerosos de la devoción napolitana a su héroe, suplicaron a los hinchas que apoyaran a la “Azzurra”. La respuesta de Diego fue tan irónica como brutal: “¿Ahora se acuerdan de que Nápoles es parte de Italia?”.

Lo demás es historia: Argentina clasificó por penales, en un San Paolo que pareció la Bombonera o el Monumental.

El triunfo ante Italia, entre los más importantes de su vida.

El triunfo ante Italia, entre los más importantes de su vida.

Su regreso a Argentina

Pocos recuerdan este dato: Maradona fue el primer crítico de Mauricio Macri, mucho antes de que el empresario se dedicara a la política.

En sus últimos años de futbolista profesional, el astro coincidió con el entonces presidente de Boca Juniors, al que no dudó en acusar públicamente de avaro. Una situación inmortalizada con una de sus frases más épicas: “Pensé que venía Berlusconi y me encontré al cartonero Báez“.

Mauricio Macri, expresidente de Argentina.

Mauricio Macri, expresidente de Argentina.

El distanciamiento entre ambos se profundizó cuando Macri asumió la presidencia de Argentina. Maradona siempre fue crítico de sus políticas económicas y militó en su contra desde las redes sociales.

Hace apenas un mes y medio, los dos personajes protagonizaron el último round. El dirigente afirmó haber tenido la necesidad de sacar a Diego de Boca. La respuesta fue demoledora. “A vos Mauricio, te digo que a mí no me echaste de ningún lado. Fui yo el que dejó el fútbol, para proteger la salud de mis viejos. Esa fue una decisión mía y no le hice mal a nadie”.

“Pero por más bombas de humo que tires, vos sabés que tus decisiones le cagaron la vida a las próximas dos generaciones de argentinos. Hacete cargo, querido”, disparó el “Diez”.

Diego y el kirchnerismo

Maradona siempre se mostró a favor de los gobiernos de Néstor Kirchner, Cristina Fernández y Alberto Fernández, a quienes consideró abanderados de la lucha social argentina y enemigos del poder económico. De hecho, el astro estuvo presente en el velatorio de Néstor, al lado de CFK.

Ya con Alberto como mandatario, Maradona aprovechó para visitarlo en la Casa Rosada, donde le dio un abrazo y le obsequió una camiseta de Argentinos Juniors, el equipo del que el político es hincha y del cual Maradona surgió como futbolista profesional.

Diego siempre se mostró admirador de Alberto y Cristina

Diego siempre se mostró admirador de Alberto y de Cristina

“Yo le pido al pueblo argentino que apoye a este Gobierno. Que lo haga desde sus casas, desde las redes. Porque este gobierno no es de Alberto y Cristina. Es de todos”, expresó Diego, en plena pandemia de Covid-19, y aprovechó para disparar contra Macri: “Ya no es más el país de Ricachón y sus amigos”.

Al margen de ganarse el odio de una parte de la sociedad argentina, Maradona se mantuvo firme junto al kirchnerismo hasta su último aliento.

Alfonsín, Maradona y la Copa del Mundo (1986)

Alfonsín, Maradona y la Copa del Mundo (1986)

Otros gobiernos argentinos

En mayor o menor medida, el astro siempre se expresó en términos políticos. Así, se dejó ver junto a Raúl Alfonsín cuando Argentina ganó la Copa del Mundo en 1986, en el palco de la Casa Rosada.

Crítico absoluto de la dictadura militar y defensor de los Derechos Humanos, también tuvo numerosas apariciones públicas junto a Carlos Menem en la década de 1990, mientras que a Fernando De la Rúa le regaló una camiseta autografiada de Boca Juniors.

Sin embargo, ningún movimiento político recibió tanto apoyo de parte de Maradona como el kirchnerismo, dando a entender varias veces que Cristina Fernández fue su Presidenta favorita.

Junto a Menem, en un partido a beneficio.

Junto a Menem, en un partido a beneficio.

En Latinoamérica

Para evidenciar su apoyo a la Revolución Cubana, Diego tenía tatuajes en su cuerpo de Ernesto “Che” Guevara y Fidel Castro. Fue con este último con quien entabló una relación de amistad cuando el futbolista viajó a la isla caribeña para una intervención quirúrgica.

“Para mí fue como un segundo padre”, declaró Maradona sobre el dirigente cubano, quien también murió casualmente un 25 de noviembre, pero de 2016. “Fue un hombre que me abrió las puertas cuando muchas clínicas me la cerraban”.

Maradona y Fidel se hicieron amigos en Cuba.

Maradona y Fidel se hicieron amigos en Cuba.

También se hizo amigo de Hugo Chávez, fallecido Mandatario venezolano, con quien participó en el acto de la IV Cumbre de las Américas, llevada a cabo en Mar del Plata (Argentina) en 2005. Posteriormente, forjó uno de sus vínculos más criticados: Con Nicolás Maduro, actual líder del país bolivariano.

En la misma línea, se volvió muy unido con Evo Morales, a partir de la campaña del fútbol boliviano en su lucha para que la FIFA no le quite la localía en La Paz. Desde ese momento, ambos personajes cruzaron elogios en numerosas oportunidades.

Maduro: uno de sus vínculos políticos más criticados.

Maduro: uno de sus vínculos políticos más criticados.

Por último, para cerrar el círculo, Maradona siempre defendió públicamente al expresidente brasileño Lula Da Silva, incluso durante el procedimiento que acabó con su encarcelamiento.

La dirigencia del fútbol mundial

En líneas generales, a pesar de algunas “treguas” momentáneas, Maradona fue un enemigo declarado de la FIFA. En este sentido, surgió una enemistad extradeportiva con el brasileño Pelé, al que siempre consideró funcional al poder, y con el francés Michel Platini, exdirigente de la UEFA acusado de corrupción.

Maradona e Infantino tuvieron una relación con altibajos.

Maradona e Infantino tuvieron una relación con altibajos.

Con el actual mandatario de la federación internacional, el suizo Gianni Infantino, tuvo una breve relación de simpatía, la cual se cortó cuando Macri fue designado presidente de la Fundación FIFA.

En cuanto a la AFA, Maradona criticó en reiteradas oportunidades a Julio Grondona, aunque el conflicto tuvo una pausa cuando el astro fue designado DT de la selección argentina, entre 2009 y 2010. Con Claudio Tapia, actual presidente, no tuvo mayores diferencias: De hecho, la última aparición en público del ídolo fue junto con el “Chiqui” y Marcelo Tinelli en el estadio de Gimnasia.

Maradona y Grondona, dos emblemas de la historia del fútbol argentino.

Maradona y Grondona, dos emblemas de la historia del fútbol argentino.

Impredecible, imprevisible y contradictorio. Las características que definieron a Maradona con un micrófono en las manos, pero que también lo volvieron una máquina imparable en las canchas de todo el mundo.

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