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River Plate vivió otra noche épica con Gallardo: ¡Ganó sin suplentes y un arquero improvisado!

Ante la falta de arqueros por el brote de Covid, un mediocampista se puso los guantes y el "Millonario" ganó 2-1.

Si algo le faltaba a Marcelo Gallardo para merecer una estatua en las puertas del Monumental era resolver este acertijo indescifrable: ¿Cómo ganar un partido sin arqueros en el plantel? Al final, la hazaña fue posible: Con el volante Enzo Pérez bajo los tres palos, River fue superior a un flojísimo Independiente Santa Fe y se impuso como local por 2-1, por la quinta fecha del Grupo D de la Copa Libertadores.

El “Millonario”, golpeado por el brote masivo de Covid, se plantó en el campo con un guardameta improvisado (¡y con una molestia muscular!) y sin suplentes disponibles. Sin importar las adversidades, salió con todo a devorarse a un limitado adversario y golpeó dos veces en menos de diez minutos.

Angileri abrió el camino de una noche épica.

Angileri abrió el camino de una noche épica.

Fabrizio Angileri puso en ventaja a River a los 3′ y, a los 7′ aumentó la diferencia Julián Álvarez. Desde el vestuario, los de Gallardo ya pusieron en marcha otra noche legendaria.

A Santa Fe le faltaron ideas para llegar con claridad al área local. Ni siquiera logró inquietar a Pérez con disparos lejanos ni con centros cruzados, ante la impecable tarea de los defensores Tomás Lecanda, Jonatan Maidana y Héctor Martínez.

En el complemento, el físico de los héroes riverplatenses fue mermando y los colombianos se adueñaron de la pelota, pero nunca supieron qué hacer con ella. A los 71′, en la única jugada a fondo del elenco visitante, Kelvin Osorio empujó la pelota a la red y le puso un interrogante a los últimos minutos.

Enzo Pérez custodió el arco sin demasiados sobresaltos.

Enzo Pérez custodió el arco sin demasiados sobresaltos.

Sin embargo, el “Millonario” tuvo claro cómo manejar el partido y jugar con el reloj, mientras Independiente se ahogaba en su propia incapacidad e impotencia. Sin importar el flojo adversario, River, con Enzo Pérez como emblema del amor propio, redondeó otra noche épica, demostrando una vez más que reponerse a las peores adversidades es su especialidad.

River 2 – Santa Fe 1:

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