Los nuevos magnates del fútbol

Los petrodólares llegaron para quedarse y no sólo en los países de Medio Oriente. Son dueños de grandes clubes de Europa y manejan sus finanzas al toque del balón. Se gastan grandes sumas y no tienen problemas en perder dinero si eso les posibilita ganar en la cancha.

Hace varios años ya que el fútbol dejó de ser sólo el deporte más popular del mundo. El siglo XXI deparó que el juego de 22 corriendo tras una pelotita se transformara en un fructífero y apetecible negocio, por lo que muchos exitosos empresarios decidieron invertir su capital en diferentes equipos de Europa, en busca de la gloria, aumentar sus ganancias o simplemente para cumplir anhelos personales.

Roman Abramovich

Foto: AFP

El sueño que persigue Abramovich desde que compró el Chelsea, el 2003, es ganar la Liga de Campeones... ya fue segundo.

El caso más representativo es el del empresario petrolero ruso Roman Abramovich, que a mediados del 2003 pagó cerca de 140 millones de libras esterlinas para saldar deudas y adquirir la totalidad del Chelsea inglés.

El sueño de Abramovich es conseguir la Champions League, y con ese objetivo ha gastado casi 550 millones de Euros en compra de jugadores como Drogba, Shevchenko, Essien o Anelka que, sin embargo, sólo le  ha alcanzado para quedarse con el segundo puesto en 2008. Aún así, la apuesta del magnate ruso le ha permitido a los ‘Blues’ ganar tres ligas inglesas, tres copas FA y dos Copas de la Liga.

Pero los altos sueldos de técnicos y jugadores, más las pérdidas derivadas de malos resultados y la crisis económica frenaron por un tiempo la chequera de Abramovich, que incluso pensó en vender el Chelsea, aunque finalmente decidió reducir la inversión en el club londinense.

Los Petrodólares llegan a Europa

Pero el reinado de Abramovich llegó a su fin en septiembre del 2008, cuando Mansour bin Zayed bin Sultan Al Nahyan compró el Manchester City con el fin de transformarlo en el equipo más poderoso del mundo.

El joven empresario petrolero, y miembro de la familia real de Emiratos Árabes, no dudó en sacar de su bolsillo casi 370 millones de euros para quedarse con el equipo inglés, en el que ha invertido más de 400 millones de euros en menos de dos años. Su afán por ganar prestigio lo llevó a hacer una jugosa oferta por el Real Madrid, pero la llegada de los buenos resultados al Manchester City hizo desvanecer esa opción.

Magnates fútbol

Foto: EFE

Los dólares de Abdullah ben Nasser Al-Thani llevaron el chileno Manuel Pellegrini al Málaga.

Abdullah ben Nasser Al-Thani también quiere dar qué hablar. El empresario más poderoso de Qatar compró este año el Málaga en cerca de 250 millones de Euros. Los resultados no han acompañado al equipo que ahora dirige Manuel Pellegrini, por lo que se especula que el adinerado jeque asiático le ofreció al DT chileno un presupuesto de cerca de 75 millones de Euros para gastar en refuerzos.

El excéntrico de Uzbekistán

Un caso menos conocido es el de Isok Akbarov. También empresario petrolero, este uzbeko se hizo famoso por su fanatismo por el Barcelona. Dueño del Bunyodkor, donde jugó José Luis Villanueva, el magnate decidió cambiar el escudo de su equipo por uno igual al del cuadro catalán, se hizo amigo del ex presiente culé, Joan Laporta, y pagó gustoso cinco millones de euros para que su equipo entrenara en las instalaciones de los blaugrana.

Akbarov intentó fichar sin éxito a Samuel Eto’o, pero se dio el gusto de contratar a Rivaldo, a Zico como técnico, y hacer que en 2009 Luiz Felipe Scolari se transformara en el entrenador mejor pagado del mundo.

Son los nuevos ricos del fútbol, empresarios que están dispuestos a abrir sus abundantes billeteras con tal de ganar prestigio y tratar de alcanzar la gloria en el competitivo medio europeo.

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