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Los mejores chistes de catalanes: Cuando la tacañería extrema se convierte en humor

Disfruta de un compendio de las más graciosas historias de cómo ven los españoles al pueblo de Barcelona.

Guía de: Humor

Tal como sucede en las distintas zonas geográficas de España, en el humor todos los pueblos tienen sus estigmas y su fama bien ganada. Así como los gallegos que han cultivado la imagen de ser poco inteligentes o los vascos de ser tercos, los catalanes se han ganado el mote de ser tacaños.

los mejores chistes de catalanes

Y es así como entre las distintas ciudades y sus habitantes se molestan y se sacan en cara esas características, con lo que mejor saben hacer y que tampoco daña a nadie: el humor.

Y para demostrarlo presentamos una serie de chistes donde los catalanes no quedan muy bien parados, ya que se les tilda de tacaños, avaros y poco generosos, por decir lo menos.

Tacañería

Un padre catalán que le dice a su hijo:
- Jordi, dile al vecino que nos preste el martillo para clavar un clavo.
Jordi se acerca al piso del vecino y vuelve enseguida.
- Papá, dice el vecino que no nos va a prestar el martillo, porque se le puede gastar.
- Joder hijo, hay que ver lo tacaños que son algunos. Venga, saca el nuestro.

Ahorrativo

Llega el hijo de un catalán a casa corriendo, agitado, con la ropa revuelta y sudando entero.
El padre le pregunta:
- ¿Pero qué te ha pasado hijo? ¡Eres una pena!
- Mira papá, tú siempre nos pides que ahorremos al máximo, y hoy me he venido corriendo detrás del autobús para ahorrarme 1 euro del viaje.
- ¡Hombre! ¡Qué disgusto más grande! Podrías haber corrido detrás de un taxi y te hubieses ahorrado 7 euros.

En venta

Un catalán le habla a su hijo:
- Éste reloj perteneció a mi tatarabuelo. De mi tatarabuelo pasó a mi bisabuelo, de mi bisabuelo a mi abuelo, de mi abuelo a mi padre, de mi padre a mí, y ahora quiero que pase a ti. Te lo vendo.

Desnuda y con sed

En una cafetería de La Rambla de Barcelona entra una tía totalmente desnuda, se acerca a la barra y pide una caña. El camarero se queda perplejo mirándola.
La chica le dice: ¿Qué ocurre? ¿Por qué se queda parado? ¿Es que nunca ha visto a una mujer desnuda?
A lo que el camarero responde: “No es eso, desnudas he visto varias, lo que estoy pensando es con qué me va a pagar la caña”.

Dos por uno

Un señor catalán cuya mujer agoniza va a la funeraria a pedir que le pongan un aviso en el obituario
- Quiero poner un aviso en el periódico.
- ¿Y que quiere poner señor? ¿Algún mensaje para su señora fallecida?
- Sí, quiero poner “Montserrat murió”
- Señor, si es lo que quiere saber, las primeras 5 palabras son gratis…
El señor lo piensa un rato y dice:
- ¿Ah, sí? Pues ponga “Montserrat murió. Vendo Opel Corsa”.

Mosca en la playa

Dos moscas hablando en la playa de La Barceloneta.
- Pues yo, estas vacaciones me voy a ir Salou.
- Pues yo no. Yo me voy a quedar acá a coger un bronceado…
Pasaron los días y las dos moscas se vuelven a encontrar.
La mosca que decía que iba a trabajar por el bronceado perfecto, venía más pálida que antes…
- ¿Pero no decías que te ibas a broncearte?
- Sí, ¡pero me metí en el bolsillo de una catalán y no lo abrió nunca!

Dios y el dinero

Un cura catalán estaba explicando a sus feligreses la manera de repartir las limosnas que llegaban a su iglesia:
- “Nosotros tiramos las monedas al aire, ¡las que coge Dios son para él, y las otras para nuestra parroquia”.

León mediático

Un circo visita Barcelona, cuando un león se escapa y aparece rugiendo en La Rambla. La gente escapa asustada a refugiarse, cuando de pronto un hombre aparece con cuchillo en mano y, tras una dura pelea, acaba con el animal.
Inmediatamente aparecen las cámaras de televisión y los periodistas a entrevistar al héroe:
-¿Es usted de Barcelona?
- Pues no…
- Pero, ¿vive usted en Cataluña, no…?
- Tampoco…
- ¿Está casado con una catalana…?
- No, no…
- Entonces, ¿de dónde es usted?
- Soy de Madrid.
Al día siguiente, los periódicos de Barcelona titulan: “SALVAJE MADRILEÑO MATA A LEÓN INDEFENSO EN LA RAMBLA”

Frío frío

- ¿Qué hace un catalán si tiene frío?
- Se pone al lado de la estufa.
- ¿Y si tiene mucho frío?
- La enciende.

Catalán hasta la muerte

Va un hombre por Barcelona, entra a un bar y pide un café.
El camarero se lo sirve y le dice:
- Son cent vingt y cinc. (un euro con veinticinco céntimos)
El hombre le paga uno veinte y se va.
Prontamente el camarero sale persiguiéndole y le dice:
- Oye, te dije que son ciento veinticinco.
A lo que el cliente responde: – No, si ya sabía yo que por cinco duros te iba a hacer hablar en castellano.

Casados hasta la muerte

Un catalán se encuentra con un amigo:
- Pero tío, ¿dónde este tu anillo de matrimonio?
- Es que esta semana lo lleva mi esposa.

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