Escritora chilena en situación de discapacidad visual demuestra que no hay barreras: Presentó su primer libro

Francisca Santana lanzó su cuento “La Koalita Perseverante”.

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Muchos pueden pensar que cuando se dice que no hay barreras es un cliché, pero es real y así lo demostró una chilena, de 24 años, con discapacidad visual.

Francisca Santana Urrutia, nació en Quilpué y a los 16 años comenzó con una enfermedad degenerativa que derivó hace dos años en una ceguera total. Sin embargo, ingresó a estudiar al Diploma en Habilidades Laborales de la U. Andrés Bello y hoy lanzó su cuento “La Koalita Perseverante”. Una obra profundamente autobiográfica que emociona, inspira y pone en valor la autenticidad de las voces diversas.

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A través de esta obra, Francisca comparte su recorrido y trayectoria de vida con la dificultad de tener discapacidad visual, por lo cual hace un llamado a la perseverancia, el amor propio y la determinación de no rendirse jamás.

“Más que hablar de inspiración, lo que realmente me motivó a escribir este libro, fue querer compartir con el mundo mi experiencia de vida, especialmente en relación a mi ceguera legal progresiva”, cuenta Francisca. Y esa honestidad atraviesa cada página de su cuento, en el que la protagonista –una pequeña koala valiente– se convierte en símbolo de su propio trayecto. La historia, contada con un lenguaje cercano y sensible, invita a detenerse, reflexionar y valorar el poder de la autenticidad.

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El cuento nació en el aula, cuando Francisca participó en una clase de escritura creativa del programa. A partir de un ejercicio autobiográfico, fue hilando recuerdos de infancia, emociones y desafíos que luego transformó en un relato que hoy toma forma de libro. “Lo fundamental es saber que la valentía está en uno mismo. Solo hay que creer en eso y no detenerse hasta lograr lo que uno se propone”, afirma.

Para Francisca, definirse como escritora emergente fue un acto de afirmación personal. “Mis amigos pensaban que esto era un hobby, pero para mí fue algo mucho más profundo. Descubrí que debía confiar en mí misma. Y escribir fue una forma de hacerlo”, relata. Una de sus grandes motivaciones, confiesa, fue volver a conectarse con el mundo de los libros, después de que perdiera la capacidad de leer visualmente. “De niña leía mucho, pero llegó un momento en que ya no podía. Me reencontré con la literatura a través de los audiolibros, y eso me volvió a inspirar”.

Admiración de su entorno

Quienes han estado cerca de ella durante su proceso de escritora, reconocen su crecimiento y determinación. Su madre, Anni Urrutia, comparte con emoción lo que ha significado este logro. “Ella siempre tuvo muchas complicaciones. Yo le decía: ‘hay que intentarlo, una y otra vez’. Y eso hizo. Ser perseverante fue su camino.

Este libro no está editado, está escrito tal como ella lo hizo. Y eso, para mí, lo hace aún más valioso”, dice con orgullo.

Por su parte, Nataly Huerta, directora del Diploma en Habilidades Laborales UNAB, sede Viña del Mar, y quien la acompañó durante sus años de formación, señala que “Francisca ha dado vida a cada una de esas páginas con absoluta autenticidad y fortaleza. Si bien ha requerido apoyos para el logro de una vida plena, su identidad no está determinada por ellos, sino por su talento y decisión de escribir”.

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La académica agrega que “este libro nos recuerda que todas las personas, sin excepción, tienen algo valioso que decir. Cuando abrimos los espacios, los talentos emergen y florecen”.

Hoy, “La Koalita Perseverante” no solo marca el debut literario de Francisca Santana, sino que se convierte en una declaración de principios: la convicción de que toda historia merece ser contada, que los sueños no conocen límites y que, con las herramientas adecuadas, la inclusión no es un gesto simbólico, sino una realidad posible.

“Si uno quiere escribir, que lo haga. Todos merecemos ser escuchados y comprendidos”, concluye Francisca, con la claridad de quien sabe que su voz tiene un lugar en el mundo.

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