La hazaña de Erik Weihenmayer: El primer ciego en conquistar la cima del Monte Everest

Gracias a la perseverancia y confianza de sus padres, Weihenmayer dejó el sedentarismo y optó por enfrentar su condición escalando.

Guía de: Inclusión

Subir el Everest es una aventura llena de riesgos para los más experimentados escaladores, que lo haga una persona ciega es simplemente una hazaña.

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Erik Weihenmayer nació en Nueva Jersey, Estados Unidos, en 1968. Cuando tenía apenas cuatro años le diagnosticaron retinosquisis, una rara enfermedad que provoca la pérdida progresiva de la vista.

Diez años después, Erik ya estaba completamente ciego. Sin embargo, gracias a la perseverancia y confianza de sus padres, Weihenmayer dejó el sedentarismo y optó por enfrentar su condición, escalando y realizando una serie de deportes.

“Poco después de quedarme ciego recibí un boletín en Braille sobre un grupo que estaba contactando a los niños ciegos para escalar rocas… Pensé para mí mismo, ¿quién estaría lo suficientemente loco como para llevar a un niño ciego a escalar? Así que me inscribí”, relató Weihenmayer a los medios hace un tiempo.

Erik se convirtió en profesor y se unió al Arizona Mountaineering Club, pasando su tiempo libre escalando. En 1995 llegó a la cima del monte Denali, para llegar a importantes cumbres antes de fijar su meta en el Monte Everest.

Pese a que a Weihenmayer le costó reclutar guías Sherpa -finalmente cuando llegó a Katmandú, logró convencerlos-, las dudas de otros escaladores, y los obstáculos propios de la naturaleza, los miembros del grupo se turnaron para guiar a Weihenmayer, finalmente se convirtió en la primera persona ciega de la historia en coronar la cima del Monte Everest.

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