La inspiradora historia de la única actriz sorda que ganó un Oscar

Matlin se convirtió en la primera y única mujer sorda de la historia de los premios en ganarlo. Agradeció a través del lenguaje de señas.

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Cuando se trata de hablar de que nada es imposible, surge el caso de Marlee Matlin, quien luchó para lograr una oportunidad en el cine y, pese a su discapacidad auditiva, alcanzó su objetivo.

Marlee nació el 24 de agosto de 1965 como la menor de los tres hijos del matrimonio judío conformado por Libby y Donald Matlin, en el estado de Illinois, Estados Unidos. Llegó al mundo sin problemas de salud e incluso pronunció sus primeras palabras. Sin embargo, a los 18 meses comenzó a dejar de escuchar de forma repentina y, sin explicación, Marlee perdió la totalidad de su capacidad auditiva en el oído derecho y 80% del izquierdo.

Reuters

Marlee se inició en la actuación a los siete años, y debutó en los escenarios en el papel de Dorothy en la versión de El mago de Oz que realizó el Centro Internacional Sobre la Sordera y las Artes (ICODA, por sus siglas en inglés), que contribuye en la educación y oportunidades artísticas para personas sordas.

Su debut cinematográfico llegó a los 21 años en la película “Children of a Lesser God”, donde interpreta a una mujer sorda de la cual se enamora un profesor de dicción. Su conmovedora actuación como Sarah Norman le significó un Globo de Oro a la mejor actriz dramática y el Oscar a la mejor actriz en 1986.

Así, Matlin se convirtió en la actriz más joven y la primera y única mujer sorda de la historia de los premios en ganarlo. La actriz agradeció la estatuilla dorada a través del lenguaje de señas.

No se detuvo por los obstáculos y aprendió a ver la virtud en su sordera y se graduó en la disciplina de Justicia criminal en la Universidad de Harper.

Actualmente, es una gran activista por los derechos de las personas con discapacidad. En abril de 2010, habló ante la Asociación Nacional de Directores de Escuelas Primarias (NAESP), donde contó su vida y destacó la importancia de tratar a las personas con discapacidad con respeto, especialmente a los niños.

Además, participa en varias organizaciones de carácter solidario como Children Affected by AIDS Foundation (Fundación para niños afectados por el SIDA), Elizabeth Glaser Pediatric AIDS Foundation, Starlight Children’s Foundation y la Cruz Roja, entre otras.

A sus 51 años, la actriz está alejada del ambiente artístico. Sin embargo, volvió a estar en las noticias al expresar su indignación en redes sociales por unas declaraciones del entonces candidato y hoy presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en las que se habría referido a ella como “retardada”.

“Yo soy sorda, hay millones de personas sordas o con graves problemas de audición en el mundo que son discriminadas a diario. Es inaceptable”, subrayó la actriz. “No se trata de insultos. Como persona sorda, como mujer, como madre y como esposa yo tengo una voz. Y uso esa voz para hacerme escuchar y votar”, concluyó.

AFP

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