María Ignacia Fuentes hace historia como la primera psicóloga sorda de Chile: Un referente de inclusión

Hoy, la profesional trabaja en distintos espacios vinculados a la educación y la salud mental de la comunidad Sorda.

Guía de: Inclusión

La historia de María Ignacia Fuentes demuestra que las barreras pueden derribarse cuando existe perseverancia y convicción. Tal como informó The Clinic, la joven de 29 años se convirtió en la primera psicóloga sorda de Chile cuya primera lengua es la Lengua de Señas Chilena (LSCh), un hito que marca un avance significativo para la inclusión y la representación de la comunidad Sorda en el país. Su logro adquiere aún más relevancia al considerar los desafíos que enfrentó desde la infancia, luego de perder completamente la audición a los seis meses de vida producto de una meningitis.

María Ignacia Fuentes

Según recoge el medio, el camino hacia la titulación estuvo lejos de ser sencillo. María Ignacia tardó ocho años en completar sus estudios de Psicología debido a las dificultades de comunicación presentes en el entorno universitario.

Durante ese período reprobó cursos, perdió una beca estatal y debió recurrir al Crédito con Aval del Estado para continuar su formación. Sin embargo, gracias a su determinación y al acceso progresivo a apoyos como intérpretes, tutorías y adecuaciones académicas, logró culminar con éxito una carrera que, asegura, siempre tuvo un propósito claro: aportar al bienestar emocional de las personas Sordas desde una mirada que comprende su cultura y su realidad.

Hoy, la profesional trabaja en distintos espacios vinculados a la educación y la salud mental de la comunidad Sorda, convirtiéndose en un referente para niños y jóvenes que buscan alcanzar sus propias metas.

María Ignacia enfatiza que el principal desafío sigue siendo construir una sociedad más accesible, donde las personas Sordas no deban adaptarse constantemente al mundo de los oyentes. Su mensaje es tan simple como poderoso: “Si tú quieres estudiar, tienes que luchar y no rendirte”, una invitación a creer en las capacidades propias y a seguir abriendo caminos hacia una inclusión real y efectiva.