‘La Cleopatra’: La temida narcotraficante que empleaba algunos de los métodos más perversos con sus víctimas

Antes de ser una de las mujeres más peligrosas de México estuvo ligada a la prostitución.

Guía de: Internacional

Juana en fotos lucía un rostro normal que escondía varios secretos y crímenes.

Juana en fotos lucía un rostro normal que escondía varios secretos y crímenes.

La historia de Juana comienza como tantas otras en Latinoamérica. Oriunda del estado de Hidalgo, cerca de Ciudad de México, a los 15 años fue madre soltera y como en aquella época no disponía de recursos económicos para mantener a su bebé, debió trabajar como prostituta, señala Infobae de Argentina. Allí se hizo adicta al alcohol y las drogas.

Cuando empezó a colaborar con el Cartel de Los Zetas, debido a su corta edad fue apodada como “La Peque”.  Así fue escalando en el narco mundo. Primero desempeñó tareas como informante o halcón, después fue espía, acción que por lo general va aparejada de la prostitución y luego, en la cúspide, llegó a ser sicaria.

Juana participó activamente en combates contra las fuerzas del estado en la denominada ‘guerra contra las drogas’ la cual fue decretada por el expresidente Felipe Calderón y que en enero de 2019 Andrés Manuel López Obrador, actual presidente de México, dio por concluida.

En redes sociales a Juana le gustaba ostentar el armamento al cual podía acceder.

En redes sociales a Juana le gustaba ostentar el armamento al cual podía acceder.

Fue pionera en desarrollar conductas que hoy son replicadas por muchos sicarios. En redes sociales le gustaba posar subiendo imágenes en las que sobresalía su llamativo cabello rojo mostrando imponentes armas de grueso calibre. Sus facciones acordes a sus cortos 20 años escondían que en realidad era una de las mujeres más peligrosas de México. No exclusivamente por la cantidad de hombres a los cuales ejecutó, más bien por la crueldad con la que lo hacía.

Cruel Testimonio

En 2016 fue detenida a los 28 años y allí confesó que mató al menos a cinco hombres. Lo que sorprende es que a cada uno los decapitó. Además, señaló que sentía un insano placer al desmembrar lentamente a sus víctimas y posteriormente bañarse con su sangre, la que incluso llegó a beber. Por los baños de sangre fue apodada ‘La Cleopatra’, en alusión a la gobernante de Egipto que hace siglos se bañaba en leche como tratamiento de belleza.

Un trabajo duro

Hoy la ‘Cleopatra’ espera sentencia a sus crímenes y estudia en la cárcel ubicada en Baja California donde Juana relató su extenso trabajo con grupos narcos. Al ser vigilante debía observar las carreteras por cerca de ocho horas diarias, en las que su exclusiva misión era reportar si se acercaban patrullas de policía. Si desempeñaba una mala labor sus jefes la amarraban y le daban de comer solo un taco diario.

Juana empezó a desarrollar una fascinación por la sangre.

Juana empezó a desarrollar una fascinación por la sangre.

Al Daily Mail Juana dijo que le tocó ser testigo de muchas ejecuciones. Y que incluso pensó que su vida finalizaría de la misma forma, aunque paulatinamente, empezó a sentir placer con la sangre, con la cual se “sentía emocionada, me frotaba con ella, me bañaba en ella después de matar a la víctima”.

Sicariato

Infobae señala que cada vez es más frecuente que mujeres participen en el mundo del narco y específicamente en el sicariato. El medio argentino indica que existen variados grupos de asesinos a sueldo integrados solamente por mujeres. Muchas de ellas participan de forma voluntaria, aunque en muchos casos las mujeres desde temprana edad fueron despojadas de sus familias y empiezan a pertenecer a agrupaciones criminales, principalmente en el comercio sexual y ligándose desde temprana edad con el peligroso mundo del narco.

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