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Muerte de Kim Jong Il, todo sobre la hermética Norcorea

La televisión estatal norcoreana sorprendió tras anunciar la muerte del dictador Kim Jong Il. ¿Qué se puede esperar para la República Popular Democrática de Corea, más conocida como Corea del Norte?

Los hechos confirman la tendencia del gobierno norcoreano, es decir, hermetismo total y controlado flujo informativo. Así fue que a pesar que la muerte de Kim Jong Il se produjo el sábado, recién 48 horas más tarde se dio a conocer la noticia.

El deceso del dictador, que estableció una de las dictaduras más cerradas del mundo, se produjo en un momento que nadie lo esperaba, pues ya había superado una apoplejía en 2008 y en sus últimos viajes (China y Rusia) se le había visto en buenas condiciones.  Sin embargo, la diabetes ya lo tenía muy afectado, al igual que a su corazón. Así fue que la televisión estatal norcoreana comunicó que la muerte Jong Il se debió a una “fatiga física y mental”, sin dar mayores precisiones respecto a los motivos reales.

¿Quién fue Kim Jong Il?

Kim Jong Il

Foto: EFE

Kim Jong Il murió el sábado.

Existen dos posturas respecto a su posible fecha de nacimiento. Según una, habría nacido en 1942 y en tierras norcoreana, mientras que otra afirma que su llegada al mundo fue en Siberia y en 1941. Por eso, se supone que al momento de su muerte, Kim Jong Il habría tenido 69 años.

Fue el segundo en llegar al poder en la única dictadura dinástica que actualmente existe en el mundo. Tras el fallecimiento de su padre, Kim Il Sung, en 1994, tomó las riendas de su país y lo hizo con aún más dureza que la de su progenitor.

Más que realizar reformas, lo que hizo fue fortalecer todo lo construido por su padre, es decir, fomentó el plan nuclear, mantuvo en lo más alto la importancia de las fuerzas militares y le dio continuidad a la figura de un líder omnipotente y omnipresente, siempre basado en el estalinismo y comunismo.

Además, llevó a cabo una gran represión en contra de su pueblo y de sus opositores. Debido al hermetismo impuesto por su gobierno, no existen cifras oficiales, ni hechos concretos, pero se asegura que al interior de Corea del Norte habría campos de concentración, torturas sistemáticas y juicios ejecutivos que derivarían en fusilamientos. Algunos piensan que podría haber hasta 200.000 prisioneros políticos en las cárceles.

Esta forma de gobernar le ha significado, lastimosamente, convertirse en una de las emblemáticas dictaduras del mundo actual. Y, por lo mismo, esta situación ha derivado en un aislamiento de su país que, salvo excepciones, no tiene grandes aliados. Dentro de estos últimos se puede considerar a países como China, Filipinas y Rusia, que al menos se han mostrado menos duros ante posibles sanciones al régimen de Kim Jong Il.

Dentro de sus rivales se encuentran Estados Unidos y Corea del Sur. Con el primero tiene una tensa relación, especialmente por las aspiraciones nucleares de Kim Jong Il y de su padre, en tanto que con el segundo la hostilidad existe, especialmente, desde la Guerra de las dos Coreas (1950 – 1953) y ha sido una histórica tónica bajo la dictadura norcoreana.

Al momento de morir, Kim Jong Il era secretario general del Partido de los Trabajadores de Corea (CND), primer ministro y comandante en jefe del Ejército Popular Coreano (que es uno de los más grandes del mundo).  Además, tenía sumido a su país en una profunda crisis alimentaria, pues buena parte de su población no tiene acceso a alimentos y la hambruna es algo común en los últimos años.

Junto a su dictadura quedará la imagen de un personaje como pocos. Su peinado, su excelente formación académica, el parecido a su padre, su casi secreta vida privada, el supuesto gusto por los habanos y el cognac y un posible fanatismo por películas extranjeras son algunos de los llamativos aspectos de su forma de ser.

Un misterioso sucesor

El nuevo dictador norcoreano debería ser Kim Jong Un, uno de los hijos de Kim Jong Il y que se ganó el respeto de su padre gracias a su fidelidad hacia el paradigma de la dinástica dictadura. Al igual que su progenitor, no se tiene mucha información, pero se supone que habría estudiado en Suiza, sería fanático del basquétbol y tendría entre 27 y 28 años.

La gran duda es si será capaz de hacer frente a las posibles divisiones al interior del CND y, también, entre las fuerzas norcoreanas, aunque se cree que estas últimas deberían ser un aliado para el segundo heredero de la dictadura norcoreana.

Si bien su llegada al poder estaría legitimada por la dinastía generada por Kim Il Sung, la inexperiencia y juventud del nuevo líder podría ser motivo de duda e incluso levantamiento para algunos viejos generales o miembros del CND.

Análisis y proyecciones

Kim Jong Il

Foto: Reuters

Kim Jong Un, el hijo menor de Kim Jong Il, será el encargado de reemplazarlo.

Tras la muerte de Kim Jong Il de inmediato se produjeron reacciones a lo largo del mundo.  Mientras China, Japón, Filipinas y Rusia dieron a conocer sus condolencias por el fallecimiento del dictador norcoreano, otros países mantuvieron cierta distancia, mientras que algunos siguieron atacando a Corea del Norte.

El gobierno de Estados Unidos se mostró prudente y bastante protocolar, postura compartida por Australia y el Reino Unido. Diferente fue la de Francia y Suecia, quienes mostraron cierta rudeza respecto al fallecimiento de Jong Il.

Corea del Sur reaccionó poniendo a su gabinete en estado de emergencia, en tanto que Japón convocó a una reunión de seguridad nacional.

En este contexto, cabe establecer algunas proyecciones o posibles consecuencias, que son las siguientes:

-      Resulta poco probable que se genere un levantamiento por parte de la población norcoreana.

-      Más factible sería un posible rechazo, por parte de ciertos líderes del CND y de las fuerzas militares, hacia el sucesor de Kim Jong Il. Sin embargo, resulta difícil saber cuál podría ser la dimensión de esta “oposición”.

-      La fragmentación del CND y de las fuerzas militares no es algo que deba descartarse.

-      Kim Jong Un no podrá dar pasos en falso y se enfrentará a un complejo escenario. Si no se generan ánimos democráticos al interior del CND o de las fuerzas militares, la continuidad del régimen le significará gobernar con tranquilidad. Sin embargo, si se produce una división al interior de los bloques mencionados, el nuevo líder norcoreano se vería enfrentado a un gran dilema.

-      La comunidad internacional, especialmente los países occidentales más Corea del Sur y Japón, apostarán por una apertura del régimen norcoreano. Esto último es algo obligado, debido a la crítica situación alimenticia del país.

-      Será interesante la postura que adopten China, Filipinas y Rusia, principales aliados de Corea del Norte. El gobierno ruso ya expresó que “espera que las relaciones sigan siendo positivas”.

-      Habrá que ver qué ocurrirá con el proceso de acercamiento entre las dos Coreas. ¿Se fortalecerá la idea de una unión?, ¿se buscará tener buenas relaciones, pero con dos países separados?, ¿se radicalizarán las posturas?

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