Uruguay deberá vender costosa águila nazi para pagarle a hermanos que la rescataron del fondo del mar

El águila era parte de la proa del buque alemán Graf Spee, nave que batalló y se hundió en la Segunda Guerra Mundial.

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La fascinante historia de cómo un moderno buque para la época de los nazis terminó en las costas de Montevideo.

La fascinante historia de cómo un moderno buque para la época de los nazis terminó en las costas de Montevideo.

Durante 67 años estuvo hundida en las costas de Uruguay un águila que fue parte de la proa del buque de guerra Almirante Graf Spee que fue parte de la Segunda Guerra Mundial.  ¿Cómo llegó el Almirante Graf Spee a las costas de Montevideo? Fue por mucho tiempo el orgullo de la marina alemana. Para la época de la conflagración internacional contaba con tecnología de punta y el medio trasandino señalaba que se encargó de sembrar el pánico en la zona del Atlántico Sur. Hasta que el 13 diciembre de 1939, fue encontrado por buques británicos en el Río de la Plata y se refugió en Montevideo intercambiando disparos.

En el enfrentamiento murieron más de cien hombres (36 soldados alemanes y 68 Aliados) según reporta el diario El País de Uruguay. Hans Langsdorff, el Capitán del Buque solicitó asistencia técnica para arreglar el malogrado acorazado, pero en Uruguay le negaron la petición. Para evitar que la tecnología alemana llegara a manos británicas el capitán decidió hundir el buque y en un hotel de Buenos Aires, un día después, se suicidó.

Hace 15 años se llevó a cabo un operativo para sacarla y recuperarla liderada por los hermanos Felipe y Alfredo Etchegaray. Hoy es noticia debido a un conflicto jurídico existente entre el estado uruguayo y quienes la devolvieron a la superficie. Una nota publicada por La Nación de Argentina indicó que los restauradores aseguraron luego de llevar a cabo el operativo y sacar la pieza a la superficie que Uruguay no cumplió con su parte y no pagó el dinero acordado para este trabajo.

Debido a esto, se recurrió a la justicia que en una primera instancia dictaminó vender el águila, precisando que un 50% de las ganancias debía ir para el Estado y el otro 50% para los hermanos. En el intertanto, Alemania se manifestó y buscó evitar una venta del águila en el mercado para que no cayera en manos de grupos neonazis. Para ellos el ideal es que el águila termine como una pieza de museo.

Ahora bien, en junio del año pasado, en plena pandemia de coronavirus, el Estado uruguayo apeló el fallo y logró postergar la posibilidad de conciliar con los demandantes. Posteriormente el Gobierno de Uruguay solicitó en ese momento dos prórrogas debido a la situación de emergencia sanitaria que vivía el país. Pero una vez vuelta de alguna forma la normalidad, se retomó el juicio y se confirmó la sentencia: se deberá rematar el águila y compartir la ganancia con los hermanos Etchegaray.

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