¿Cómo mejorar tu postura? Pararte mejor ayuda en muchos aspectos, consejos para lograrlo

Con estos simples consejos podrás mejorar tu postura y con ello el funcionamiento de todo tu cuerpo.

Guía de: Kinesiología

Casi todas las mujeres de mi familia se paran mal….¿genética? claro que domina. La pregunta es ¿se podrá hacer algo? Porque la mayoría piensa que cuando viene escrito en los genes no se puede modificar. Quizás en otros aspectos esto es cierto, pero déjenme decirles que, con paciencia y constancia, es posible modificar una postura incorrecta.

Yo soy un ejemplo, también tenía esta “parada familiar” que es pararse con las caderas hacia adelante y las rodillas hacia atrás (genu recurvatum), pero al tomar conciencia de esta mala postura empecé a modificarla. Con ejercicios, pero más que todo con enseñarle a mi cuerpo a pararse bien. Me corregía todo el tiempo, estaba consciente de mi postura, hasta que lo logré. También ayudó el recordatorio diario de mi mamá…”párate derecha” (bis bis bis) en su momento una lata….pero que ahora agradezco. Hoy puedo decir que la corrección es casi automática aunque a veces tiende a querer aparecer mi “parada”, pero logro dominarla.

mejorar postura

Foto: Internet

Porque este es el mayor problema de las malas posturas, la gente no tiene idea de cómo es su postura. No se detiene a pensar en ello. Somos nosotros los que debemos tomar conciencia de nuestro cuerpo en el espacio. Este es el primer paso. Una buena postura no sólo se ve bien, sino que permite el correcto funcionamiento de todos los órganos del cuerpo. Partiendo por la respiración. Nuestro gasto energético se hace más eficiente, nos cansamos menos y todo funciona mejor…hasta el cerebro.

Algunos tips iniciales….ya iremos profundizando en este tema en futuros artículos:

  1. Tomar conciencia de la postura ojalá en todo momento. Preguntarse cómo me paro, cómo me siento, cómo pongo las extremidades, si me duele algo, etc.
  2. Al principio ayuda el pararse frente a un espejo (ojalá con poca ropa para visualizar mejor el cuerpo) sin corregir nada y luego ir corrigiendo de abajo hacia arriba (así me gusta a mi…no es la única forma) y comenzamos:

-          Pisar bien el suelo, debemos sentir el apoyo en 3 puntos, en la base del dedo gordo, en la base del meñique y en el talón.

-          Los pies deben estar paralelos y separados a la distancia de las caderas.

-          Desde esta postura debemos hundir el abdomen bajo sin exagerar, ayuda la frase: “hunde tu ombligo”. Al hacer esto debes respirar normalmente. Al comienzo cuesta llevar un ritmo regular pero luego te acostumbrarás a respirar correctamente, aun cuando tengas el abdomen ligeramente contraído.

-          Luego haz el gesto como de crecer. Sin moverte de tu lugar. Yo siempre les digo a mis pacientes que es como si alguien te agarrara del pelo desde el centro de la parte más alta de la cabeza y te subiera un par de centímetros. Con este simple gesto tu columna se endereza y sirve como base para alinear las extremidades superiores y la cabeza.

-          Ahora lleva los hombros hacia atrás de manera que las “paletas” (escápulas u omóplatos) se junten (no exagerar demasiado) y mira un punto fijo hacia delante de manera que el cuello no quede torcido.

-          La cabeza con la práctica debe sentirse derecha pero liviana.

  1. Lo ideal es repetir el punto 2 todos los días. Cuando ya estés más familiarizado con tu postura, puedes intentar algunos pasos de la secuencia en otras posturas; por ejemplo, al estar sentados en la oficina o bien acostados.
  2. Si puedes ayudarte con un kinesiólogo mejor aún. Pero recuerda que el primer paso para modificar algo es darse cuenta de ello y querer lograr el cambio. Se perseverante y lo lograrás. Éxito!!

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