El esguince de tobillo a propósito de Messi

Es una de las lesiones más frecuentes en el ámbito deportivo y también ocurre en actividades de la vida diaria. Sepa en qué consiste, sus causas y también la forma de enfrentarlo para recuperarse.

Guía de: Kinesiología

Todos quedamos sorprendidos con las imágenes que muestran la última lesión de Lionel Messi. El pie se salió totalmente de su eje. Cuando vi el mecanismo de lesión y el desplazamiento que tuvo el pie, pensé en algo grave. Por suerte, no hubo compromiso óseo (del hueso), así que para el alivio del Barcelona, volverá antes de lo que imaginamos a la cancha.

Lionel Messi

Foto: Reuters

El dolor reflejado en la cara de Messi refleja el dolor que sentía el jugador luego de la fuerte lesión que sufrió.

El esguince es una lesión ligamentosa que ocurre cuando existe un estiramiento que sobrepasa la capacidad del tejido. Los ligamentos son una especie de “cordones” que unen hueso con hueso. Es el medio de unión que tiene el sistema óseo y se encuentran en todas las articulaciones del cuerpo. La estabilidad de una articulación depende en gran medida de la indemnidad de sus ligamentos.

En el tobillo se lesionan con mayor frecuencia los ligamentos de la cara externa. También ocurren esguinces de la cara interna, pero es menos común, ya que el tobillo es más débil por su lado externo.

El mecanismo de lesión más frecuente en la práctica deportiva es el de inversión, es decir, el pie se dobla hacia adentro distendiendo el ligamento y generando la lesión. La gravedad del esguince va a depender de la fuerza aplicada y de las características propias del ligamento.

Un sólo mecanismo de lesión puede en ocasiones afectar los ligamentos internos y externos del pie. En estos casos, factores como velocidad y carga cobran relevancia. El esguince de Messi tuvo estas características, por esto en un momento se pensó en una lesión mayor.  Al parecer “la pulga” tiene algún grado de hiperlaxitud que en este caso jugó a favor.

Grados de la lesión

El esguince de tobillo también puede ocurrir sin que exista una fuerza externa o un contacto directo. El mecanismo de inversión puede, por ejemplo, gatillarse al pisar mal o al perder el equilibrio para evitar una caída, sobre todo en terrenos irregulares.

Esguince tobillo

Foto: acemefide.org

Existen tres grados de esguinces, dependiendo de la gravedad de la lesión sufrida.

Según el daño causado se clasifican en tres tipos, siendo el grado III el de mayor gravedad, ya que existe una ruptura total del ligamento. Obviamente la evolución y el uso de algún elemento de inmovilización, como una bota por ejemplo, dependerán del grado.  En general, el tejido ligamentoso dura entre cuatro a seis semanas en repararse.

La sintomatología del esguince también dependerá de la gravedad, pero en general el tobillo aumenta mucho su volumen, hay dolor sobre todo al mover el pie hacia adentro (por estiramiento del ligamento lesionado) y en ocasiones hay un hematoma (moretón).

Hay personas que son más susceptibles de lesionarse, sobre todo si han tenido un esguince previo y más aún si no ha sido tratado. El tobillo en este caso es menos estable y el tejido menos resistente.

Tratamiento

Es recomendable consultar ante la sospecha de un esguince, lo más probable es que el traumatólogo te indique un antiinflamatorio y kinesiología. En un comienzo la fisioterapia es importante, así manejamos la inflamación. La aplicación de hielo y el uso de un vendaje también ayudan a reducir la inflamación.

El siguiente paso es estabilizar el tobillo mediante ejercicios específicos de fortalecimiento y equilibrio. Esto hará que tu tobillo quede más fuerte, que las probabilidades de recidivas disminuyan y podrás volver al deporte antes y mejor.

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