Inicio » Kinesiología » Equipo

La importancia de elegir un buen zapato en el embarazo: Consejos para tener en cuenta

Lo que nos ponemos en los pies en la gestación no es solo importante desde un punto de vista estético. Tiene implicancias en la salud.

Está en nuestro inconsciente colectivo la imagen de la mujer embarazada de término que no da más. Cansada, incómoda, hinchada y si nos imaginamos sus zapatos, no sería raro que se nos vinieran a la cabeza pantuflas o hawaianas.

Pues bien, pretendo aquí desmitificar a esa pobre mujer y cambiarla por una enérgica, ágil, manejando correctamente las complicaciones propias del embarazo y ¡por favor!, con un zapato adecuado.

zapato-embarazo

Lo que nos ponemos en los pies durante el período de gestación no es solamente importante desde un punto de vista estético. Tiene implicancias en nuestra salud.

Como ya lo hemos mencionado en ocasiones anteriores, el embarazo conlleva una serie de cambios hormonales que repercuten en diferentes tejidos.

Existen dos cambios en el embarazo que hacen fundamental la elección de un buen zapato.

Por un lado, la mayor predisposición a sufrir lesiones (esguinces de tobillo en este caso) por el aumento de la hormona relaxina que hace más laxos nuestros tejidos.

Y también la predisposición a desarrollar edema, el que es muy común en extremidades inferiores, es decir, piernas y pies, sobre todo en el tercer trimestre de embarazo.

NO se recomienda:

Utilizar tacos altos: Debemos recordar que nuestro centro de gravedad está completamente desplazado, ya no tenemos el mismo equilibrio y este tipo de zapatos predispone sin duda a lesiones. Por otra parte, estos zapatos mantienen el tríceps (músculo de la pantorrilla) constantemente contraído; lo que dificulta su trabajo de bomba muscular que impulsa la sangre hacia el corazón con cada paso (ayudando a controlar el edema).

Zapatos 100% planos: Mantienen muy tenso el tendón del tríceps. Además no permite un buen reparto de la carga.

Zapatos que no prestan ninguna contención, como hawaianas o pantuflas: El pie necesita una correcta contención, tanto para evitar lesiones como para controlar el edema, ya que en la planta del pie hay una red venosa que se activa con cada paso impulsando la sangre hacia arriba; pero para funcionar de la manera más eficiente requiere de un zapato adecuado.

SÍ se recomienda un zapato:

  • Con punta ancha.
  • Taco medio (unos 3 cms).
  • Y Arco plantar.

La idea es que el pie quede cómodo y seguro y no “desparramado” como a veces tendemos a pensar que sería lo más confortable.

Espero que estos consejos sean de utilidad si están pensando comprarse zapatos; y por supuesto que les ayuden a estar lindas y sobre todo, cómodas!

Más sobre Kinesiología

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X