La rodilla del corredor, una lesión frecuente

Es la lesión de rodilla más frecuente de entre los corredores. La sobrecarga sin reposo adecuado más algunos factores predisponentes gatillan su aparición. Conoce por qué se produce y cómo prevenirla.

Guía de: Kinesiología

Se conoce comúnmente como rodilla del corredor o síndrome del limpiaparabrisas a una lesión deportiva frecuente. El nombre técnico es síndrome de la banda iliotibial y en términos simples es una inflamación del tejido lateral de la rodilla producto de un roce excesivo entre dos estructuras.

Rodilla corredor

Foto: El Mercurio

La rodilla del corredor es una lesión bastante frecuente entre los corredores.

La banda iliotibial es el tejido que ocupa la zona lateral y superficial de nuestro muslo. Es un tejido largo y poco flexible que sirve de soporte lateral. Por la cara externa de la rodilla, justo donde termina esta banda, existe una prominencia ósea llamada cóndilo femoral. Entre estas estructuras se produce el conflicto debido a la  fricción constante entre ellas al realizar siempre la misma actividad.

El mayor roce ocurre entre los 20º y 30º de flexión de la rodilla, ángulo muy frecuente durante el trote, por esto es tan común entre los corredores. Generalmente se asocia más a los corredores de fondo, a deportes de carreras largas en una sola dirección y al ciclismo.

El paciente consulta por un dolor localizado en la cara externa de la rodilla, relacionado con la actividad física. Puede doler al inicio, durante o después de la actividad, según la gravedad del cuadro.

El movimiento repetido de flexión de rodilla, sin un descanso adecuado, sobrecarga al tejido causando su inflamación y dolor. Existen factores predisponentes que asociados a esta sobrecarga aumentan las probabilidades de lesión.

Entre los factores anatómicos están tener un cóndilo femoral muy prominente, lo que hace aumentar el roce y tener las rodillas “arqueadas” (genu varo) que aumenta la tensión de la banda. Si sumamos estos factores a la sobrecarga antes descrita se dan las condiciones para que el tejido se inflame.

Rodilla corredor

Foto: EFE

Una de las formas de superar esta molestia es con descanso.

En general con descansos adecuados y una elongación específica de la banda se controlan correctamente las molestias iniciales y no siempre es necesario suspender la actividad. Pero si no actuamos rápido esto puede agravarse y hay que tomar medidas más estrictas en cuanto al entrenamiento.

Si trotas es muy importante incorporar la elongación de la banda iliotibial como tarea obligatoria. En este link encontrarás estiramientos específicos.

Al estirar sentirás el ardor propio de la elongación sobre la cadera y no tanto sobre la zona lateral del muslo. La percepción de este estiramiento es diferente al acostumbrado, ya que este tejido es menos elástico. Por esto mucha gente cree que el estiramiento no está siendo efectivo, pero no es así, estarás elongando igual.

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