Lumbago, más allá de los mitos

Está comprobado que la mayoría de la gente experimentará dolor lumbar por lo menos una vez en la vida. Esta prevalencia hace imprescindible derribar algunos mitos.

Guía de: Kinesiología

He comentado en artículos anteriores la importancia de la columna vertebral, es nuestro eje de movimiento y principal soporte corporal. Lamentablemente, cuando duele, recién nos damos cuenta de ello.

La mayoría de los problemas de columna ocurren en la parte baja o zona lumbar. Al ser una zona móvil que además debe soportar carga puede manifestar problemas mecánicos que gatillan dolor. Si a esto le sumamos la poca higiene postural las probabilidades de padecer un dolor lumbar aumentan.

El famoso término “lumbago” significa dolor lumbar. Definición bastante amplia, pues existen muchas estructuras potenciales de dolor. Si estas familiarizado con el tema puede que las palabras facetario, discopatía, hernia, ciática te suenen un poco. Pues bien, todas pueden ser las responsables del problema.

Lumbago

Foto: El Mercurio

La mayoría de los problemas de columna ocurren en la parte baja o zona lumbar.

Inicialmente no hay que perder la calma, pues la mayoría de los dolores agudos suelen ser manifestaciones de un trastorno mecánico. El primer episodio suele ocurrir en alguna actividad de la vida diaria. Me estaba lavando los dientes y sentí el dolor. Me agaché a recoger algo y quedé bloqueado. Levanté a mi guagua y sentí el pinchazo. Todas estas frases se escuchan con frecuencia.

Casi siempre el mecanismo de producción es la flexión del tronco asociado o no al levantamiento de carga. En este momento, por diversas razones (curvaturas anormales, mala postura, insuficiente desarrollo muscular, etc.) se genera un desajuste mecánico que a veces solo genera dolor y otras también limitación al movimiento. Con esto derribamos el primer mito, no se requieren de grandes esfuerzos físicos para que se genere un dolor lumbar.

Segundo, como la mayoría de las veces obedece a un cuadro mecánico, no es necesario permanecer en reposo. De hecho, en la mayoría de los casos responden peor. Hay pacientes con lumbago que incluso mantienen las rutinas de ejercicios que no molestan.

No todos los lumbagos se resuelven llevando las rodillas al pecho. Diría que este es el mito más frecuente. Todos piensan que hay que estirar la zona baja de la espalda para aliviar el dolor, pero esto no es así y es más, en muchos casos empeora el cuadro. Ya vimos que el mecanismo de producción más común es el de flexión, es decir cuando doblamos el tronco. Llevando las rodillas al pecho repetimos este mecanismo.

Otro mito frecuente es asociar el dolor que se irradia a la pierna como ciática. Puede ser un dolor generado por la presión del nervio ciático, pero no siempre un dolor irradiado se debe al compromiso de este nervio. Existen otras estructuras que también pueden provocar este patrón doloroso.

Es importante mencionar que el dolor es una manifestación psicofísica e individual, por lo tanto personas con el mismo cuadro pueden manifestar sintomatología diferente. Por lo mismo, no trate de dar consejos sobre como a usted se le quitó el dolor, puede que a esa persona le resulte peor. El manejo de un lumbago es individual, depende de cada persona.

Trate de identificar en que posiciones esta mejor. Hay personas que responden bien al movimiento y otras no tanto. Una manifestación común es el aumento del dolor al estar sentados, aunque siempre hay excepciones. Trate de poner atención cuando se siente mejor, así puede repetir esa conducta y el dolor bajará. Otro mito derribado: siéntate que estarás mejor!! Falso.

Diría que estos son los principales mitos en relación al lumbago. Hay que tener paciencia porque el dolor no se va inmediatamente. Lo mejor es consultar para tratar el cuadro desde el inicio. Hay kinesiólogos y traumatólogo que no se dedican a columna y el manejo cambia si vas a un especialista.

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