¿Qué es el espolón calcáneo? Dolorosa protuberancia

Algunos tips para hacer frente a esta molesta calcificación.

Guía de: Kinesiología

El espolón calcáneo es una formación anormal del hueso del talón. Se forma una calcificación donde no debiese estar. En la radiografía simple se puede apreciar claramente la protuberancia con forma de espolón, de ahí su nombre.

El espolón calcáneo está muy relacionado a otra patología frecuente del pie, llamada fascitis plantar. Es muy común que co-existan. De hecho se cree que es la tracción sostenida de la fascia plantar, lo que ocasiona que se vaya formando la calcificación en el hueso del talón.

Espolón calcéneo

Foto: correliana.com

En fases iniciales ambos cuadros pueden no ser dolorosos. De hecho, hay quienes se enteran que tienen un espolón por pura casualidad. Sin embargo, puede llegar a ser muy doloroso y en estos casos el tratamiento kinésico resulta fundamental.

Hay que comenzar diciendo que, lamentablemente, no existe ninguna técnica kinésica que pueda eliminar el espolón. La única forma de eliminar esta protuberancia ósea es operando. Pero obviamente la cirugía se utiliza como último recurso.

Alineamientos incorrectos y posturas deficientes alteran la mecánica normal del pie y se desarrollan patologías como éstas. Por esto es vital realizar un tratamiento kinésico orientado a mejorar las cadenas musculares y corregir la postura estática y dinámica.

Es común que al pedirle alguna acción muscular específica al paciente, se manifieste la falta de control muscular y ahí nos damos cuenta que existen problemas. Si solo analizamos la postura estática, sin pedirle movimientos específicos, no se logra apreciar el problema en profundidad. Por esto la evaluación kinésica funcional y de la marcha es fundamental.

Algunos tips que ayudan a aliviar el dolor:

-         Usar zapatos cómodos. Ni altos ni planos.

-         Usar una talonera de silicona en ambos pies.

-         Mantener la fascia plantar lo más flexible posible. Esto se logra con estiramientos pero además con masajes localizados.

-         Hacerse auto masajes (además de los que hace el kinesiólogo) en la casa. Puede ser con cualquier crema y/o aceite para masaje.

-         Pisar una pelota de tenis y llevar el pie hacia adelante y atrás. Es una forma sencilla de mantener flexible la fascia. Se puede hacer sentados en un inicio.

-         Realizar los ejercicios indicados por el kine.

-         Tener mucha paciencia porque la mejoría real solo se logra cuando modificamos las cadenas musculares y la mecánica del pie se normaliza.

Más sobre Kinesiología

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X