Inicio » La U »

CDA de La Cisterna: El encierro y lejanía de la U hacia su propia hinchada

El hincha de la U admite el desarraigo con el club de sus amores por el desconocimiento del CDA de la U de Avenida El Parrón.

Guía de: La U

La U está en debate, los fans opinan y se reúnen con sus referentes, ya no en plazas, parques o cafés, sino que en las redes sociales. Allí el descontento está tomando forma de argumentos más duros respecto de la gestión del actual Presidente de Azul Azul S.A., las anteriores gestiones, los logros del fútbol formativo y de la cercanía o más bien de las distancias hacia la divisa azul.

cda-secretismo

Sin ir más lejos en la pasada y frustrada ronda de nocaut de la Copa Libertadores de este año, los comentaristas uruguayos develaron algunos comentarios sobre lo que ellos denominaban “uno de los grandes clubes de Sudamérica”. Charlando hace algún tiempo con Sergio Markarian y Palote Olivera, se enteraron de la U como un club con mucha hinchada y que tenía permanente aliento desde las tribunas, pero que carecía de estadio propio y que entrenaba en un rinconcito del Estadio Nacional.

Prosiguieron después describiendo los logros alcanzados en años ya idos y muy extrañados por la U, entre los éxitos destacaba la construcción del CDA, el Centro Deportivo Azul ubicado en la populosa comuna de La Cisterna. La usina donde se forjarían las estrellas azules del futuro.

Muy poco de eso ha ocurrido y en el CDA escasean los futbolistas jóvenes de calidad excepcional que ilusionen con mejores tiempos para la U, comprobándose que las camadas de jugadores que promocionan cada año no llegan a integrarse y luchar con posibilidades por un lugar en el primer equipo.

Conocemos de Nicolás Ramírez, Diego González y Yerko Leiva por la obligatoriedad de tener un jugador sub 20 en cancha, en tanto Luis Felipe Pinilla (17) ya participó del primer equipo el año pasado. Muy poco para la generosa historia azul de casi 89 años.

Es más, la gran mayoría del hincha, o a estas alturas del simpatizante azul, no conoce este recinto, donde su hipotética visita sería acogida por un portón cerrado junto con esa inextinguible raza que es el portero chileno. Un personaje preparado y dispuesto para disuadir bajo cualquier orden o pretexto, pues precisamente la labor consiste en impedir el ingreso de “extraños” al recinto.

Para quienes la pasión los nuble lo suficiente pueden aguardar alguna campaña de alguno de los auspiciadores de la U, donde se les invitará a participar adquiriendo determinado bien o prenda, segmentando o dando preferencia a las compras mayores de cierto monto, para luego inscribirse en un sorteo que beneficiará a un limitado grupo de afortunados hinchas que podrán ingresar al recinto, recorrerlo y tal vez presenciar alguna práctica.

Sin ir más lejos hace algunos días se ordenó a la prensa y medios deportivos a abandonar abruptamente el costado de la cancha, sin cumplir con los veinte o treinta minutos acordados para captar imágenes en la búsqueda de noticias o información de la U.

Lo concreto es que el CDA de la U es un lugar donde se cuida lo que va quedando del negocio y al que no se puede acceder con ninguna facilidad. Es como si la novia te dejara afuera de su casa y no te dejara entrar.

Es más sencillo buscar algún edificio cercano desde donde ver algo que con tanto recelo se cuida y aparta de la vista del ciudadano común, el mismo que paga la entrada, que se pone con el abono para el monopolio televisivo o que compra la camiseta nueva, las que ahora son cada vez más multicolores.

Más sobre La U

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X