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El 1-1 de la U en Montevideo, razones para la ilusión

El empate frente a Peñarol mantiene las chances azules de clasificar a octavos de final. Un punto como visitante siempre suma y recupera su agresivo estilo de juego.

Guía de: La U

En la previa del partido copero frente a los manyas, la U –y pese a los recientes triunfos frente a Cobreloa y Cobresal- asomaba con inquietudes respecto de la continuidad del buen juego azul en el torneo local, donde su fútbol de alto vuelo se aprecia en determinados pasajes del encuentro.

La aparición goleadora de Angelo Henríquez ha logrado descomprimir la urgencia de disponer de la contratación de un delantero centro goleador, el joven atacante azul recién suma su cuarto partido, dos de ellos por Copa Libertadores anotando en ambos torneos tres importantes goles. Este juvenil bálsamo goleador es necesario cuidarlo y saber llevar a un talentoso jugador (17) tanto en lo futbolístico como fuera de la cancha.

U Peñarol

Foto: Agencias

La U consiguió un merecido empate frente a los charrúas de Peñarol.

Otra preocupación era el estado del campo luego de las torrenciales lluvias del día anterior en la ribera oriental del Rio de la Plata, afortunadamente el calor de un tórrido fin de verano presentó un terreno normal que permitió jugar muy bien y al pie en el Centenario.

El rival fue todo lo que se esperaba: Peñarol intentó sobre la base de la posesión del balón asediar el arco de Herrera despachando centros desde ambas bandas e incluso aprovechar los saques de banda para generar peligro en el área azul.

Fue uno de esos laterales, servido desde la izquierda buscando al veterano Zalayeta, y débilmente despejado por Acevedo, el que encontró el empeine derecho del ex evertoniano Freitas, quien de sobrepique y desde la entrada del área despachó un misil imposible de atajar por Herrera (21’).

Antes de recibir ese impacto la U estaba haciendo un correcto partido intentando mantener a raya a los manyas, con permanente atención sobre las habilitaciones a Zalayeta, pese a que las corridas de Estoyanoff sobre la derecha recurrentemente generaban cierta dosis de peligro sobre el área de la U.

Meritorio es que la U pese a encontrase nuevamente en desventaja haya mantenido a ultranza el apego a sus convicciones futbolísticas; línea de tres si el rival presenta dos delanteros, suma un cuarto defensa cuando hay otro delantero del que ocuparse; fútbol atildado y de buen toque, para luego verticalizarlo una vez abierta la cancha en mediocampo.

En esta oportunidad la zona de cuatro volantes integrada por Rodríguez, Aránguiz, Díaz y Mena volvió a funcionar cohesionada y solidaria para hacerse del control del balón y permitir al chuncho jugar reiteradamente en terreno rival.

Fue esa presión sobre el área carbonera la que permitió a Mena luchar por el balón en un centro de Osvaldo González y generar un rebote que aprovecho Junior Fernández con un soberbio y violentísimo derechazo para decretar el empate (34’). Nótese la participación de defensas azules en labores ofensivas.

En esta Copa Libertadores la U volvió a tener esa actitud de jugar de igual a igual y al ataque fuera del país, en el segundo lapso esa agresiva actitud pudo afectar negativamente el resultado para la U cuando esta vez Zalayeta luchó y ganó en desventaja brindándole un mano a mano de Estoyanoff con Herrera quién ahogó el grito de gol justo frente a la numerosa hinchada manya.

Pese a que el rendimiento físico comenzó a afectar el fervor futbolístico de la U, en los minutos finales tuvo dos claras oportunidades de haber liquidado el partido a su favor. La U terminó corriendo y buscando el triunfo en Uruguay, una buena noticia de la U en esta temporada 2012.

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