Inicio » La U »

Elección en la ANFP: Las razones que sepultaron a Mayne-Nicholls

En momentos en que todos ensalzan la figura del saliente titular del fútbol chileno y del idolatrado Bielsa, es importante entender las causas que derivaron en una fractura feroz entre los clubes y los hinchas.

Guía de: La U

Muchas veces hemos reflexionado acerca del porqué el fútbol chileno no es más ganador, más campeón o simplemente mejor. A raíz de las elecciones en la ANFP -que hace solamente un mes parecía un simple trámite- han quedado de manifiesto las profundas divisiones que existen en nuestro fútbol profesional.

HMN

Foto: El Mercurio

HMN fue incapaz de lograr una comunicación fluida con los presidentes de los 32 clubes profesionales chilenos.

La ausencia de un proyecto común en torno al cual se aglutinen las voluntades materializadas en acuerdos, provoca nuestro errático ideario colectivo nacional, el que pudiera concretarse en la expresión futbolística del seleccionado, es decir, en la cancha. Cuando no se tiene esa identidad nacional futbolera se fragilizan los acuerdos transformándolos en coto de caza para las nuevas propuestas, como ocurrió con Segovia cuando tomó el estandarte del descontento dirigencial de algunos clubes hacia Harold Mayne-Nicholls y su directiva.

El resultado del proceso ha dejado a la dirigencia completa del fútbol chileno enfrentada con la opinión pública, básicamente por la consecuencia de la salida –posibilidad anticipada en esta columna- del entronizado técnico rosarino. Tantas veces se ha hablado del estilo del fútbol chileno y escasamente se tienen los acuerdos básicos para su funcionamiento, afectando el delicado equilibrio del trabajo de Bielsa en Chile.

El comentado estilo personal de gobernar del ahora saliente Presidente, se caracterizó por una arrogancia FIFA que primero aplasta con el peso de sus decisiones a sus contrapartes y después llega a acuerdos o simula una negociación una vez impuestos sus términos. Su agotada relación con sectores de la prensa y las evidentes restricciones de acceso a las fuentes de la información es una de las evidencias de su sello que, finalmente, no encantó a la mayoría de sus votantes.

El grave error de Mayne-Nicholls y su nula autocrítica respecto de los evidentes resultados finales de su gestión al fracasar su postulación a un nuevo mandato, debe entenderse por, entre otras causas diversas, no asegurarse de la satisfacción de sus clientes, los que no son otros sino los 32 clubes que deciden cada cuatro años la administración encomendada y los objetivos a alcanzar.

En el mundo de hoy, una aparente buena gestión no alcanza, es lo mínimo que se admite; finalmente, los modestos clubes le pasaron una pesada cuenta, la que no pudo revertir ni advertir por sus labores permanentes como funcionarios de FIFA.

La teoría Hermógenes del supuesto intervencionismo, improbable de demostrar, coincide con el anuncio oficial y condicionado de obras en el Estadio Sausalito y el Teatro Municipal viñamarino, lo que podría evidenciar un alto interés para una ANFP libre de maridajes con anteriores gestiones gubernamentales.

Entendiendo razones

Chile-Sudafrica

Foto: LUN

A los clubes no les gustó que la mayor parte de las ganancias del Mundial se las llevaran los jugadores a través de los premios.

¿Por qué la mayoría de los dirigentes no quería a Mayne-Nicholls? Entre otros:

  • Las urgencias económicas en la vereda de los clubes, algunos de ellos sin ingresos y/o partidos desde hace meses, y por otro lado la abundancia en la ANFP con su abultada plantilla.
  • La demora en solucionar integralmente el flanco del CDF.
  • El millonario superávit de la operación Mundial Sudáfrica 2010 distribuido significativamente en premios a jugadores.
  • Los excesos en nombrar variopintos gerentes y cargos de confianza, fueron erosionando los beneficios económicos que deberían llegar, con una mínima lógica, a los parientes pobres: los 32 socios de la corporación.
  • Finalmente, la oportunidad de lograr la salida de un hombre corporativo mundial: “El que llega de FIFA, viene para quedarse”, evitando que se transforme en otro jerarca inamovible para el balompié criollo; casta que no abandona nunca las testeras de las federaciones, monopolizando las decisiones estratégicas futboleras y aumentando progresivamente su poder hasta abarcar su máxima expresión posible, permaneciendo por décadas. Hay claros ejemplos que, por ahora, impiden que Harold pretenda, gracias su amor por el fútbol, devenirse en una versión nacional de los todopoderosos e inmortales Grondona, Leoz, De Luca, etc.

Más sobre La U

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X