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¿Es Darío Franco el entrenador funcional que necesita la U?

El perfil del actual técnico de la U calza perfecto con la actitud conformista de la directiva azul, mientras el campeonato local se aleja sin remedio.

Guía de: La U

Como en todos los negocios o emprendimientos mandan los resultados y la U no es la excepción: a diferencia de albos y cruzados los resultados anuales del chuncho son ampliamente azules y positivos en millones de dólares.

Lo que partió como una bonanza deportiva, y fue luego acompañado de éxitos económicos, se ha transformado progresivamente en el principal objetivo de Azul Azul S.A. La sociedad concesionaria de la U es la dueña absoluta de las decisiones deportivas, y tiene a la afición azul como espectador privilegiado y obligado de los inconclusos sueños deportivos de la U.

U 2013

Foto: José Alvújar

Hoy el éxito económico es prácticamente todo en la U, como se tiene a sus principales figuras en la selección chilena –efecto del ascenso deportivo y económico de Sampaoli- y también aún tiene algunas chances en la fase de grupos de la Copa Libertadores, está asegurada hoy la exhibición de sus jugadores a nivel internacional. Entonces es cosa de ponerse a esperar tranquilamente que lleguen los correos electrónicos respaldando las ofertas que se rumorean en canchas y cafeterías importantes.

¿Y qué pasa con la competencia local?

Una estrella que podía haberse disputado mejor se aleja cada vez más de los hinchas azules. La U desperdicia así las opciones de capturar un nuevo título que es muy necesario a nivel local, pues el próximo será por torneo largo anual y no torneos semestrales como nos hemos acostumbrado estos últimos años.

Faltando ocho fechas no se ve probable que la U logre descontar los cinco puntos de ventaja que ya le lleva Unión Española. Independiente de que el fixture se les puede complicar a los hispanos, el rendimiento azul no permite asegurar nada.

¿Qué transmite verbalmente Franco?

El técnico de la U anticipó en la previa al partido contra Cobreloa y sin complejos detrás del volante a la salida del CDA, que frente a un rival que se presentaba como complicado, iban a “tratar de hacer su juego” y de esta forma sortear con éxito un partido difícil.

Es complicado reflexionar en el nivel de exigencia que impone el argentino a los jugadores azules, quienes pueden dejar conforme a su técnico “intentando” en lo posible ganar más que salir a buscar el triunfo en cada partido.

Se puede uno imaginar lo que pasa en un equipo que solamente “intentase” ganar y dirigido por el “clavito” Godoy, o Sulantay o yendo más lejos en el “cabezón” Aravena, técnicos caracterizados en sus trayectorias como exigentes y muy claros frente a sus jugadores.

Franco se limita a sus aspavientos junto al campo de juego, pero no refleja haber sido un jugador dirigido por Marcelo Bielsa.

En la U se dispone de un entrenador complaciente con lo que hay, si la U queda eliminada en la fase de grupos en la Libertadores no pasa nada, tampoco si queda nuevamente eliminada por Unión ahora en la Copa Chile 2012 y pareciera que no hay drama en estar lejos de la lucha por el título con la mitad del torneo jugado.

¿Por qué este conformismo?

Con la partida de Sampaoli la U derechamente abandonó el festival del ataque y la búsqueda del triunfo a ultranza para entrar de lleno en el negocio del fútbol, buscando solamente las utilidades en las ventas de jugadores como único y gran objetivo y los torneos solamente son la excusa de la vitrina para mantener los productos frente a los ojos de los potenciales compradores.

Tal vez dure un rato el sistema que complace a Azul Azul salvo que las transferencias no se concreten en los precios esperados, especialmente por Mena, Lorenzetti, Aránguiz y Rojas, quienes están en la primera fila de posibles ventas y a la espera desde los títulos del 2011.

Tanto han cambiado las cosas que en estos tiempos la U es un pragmático vendedor viajero.

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