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¿Ganan demasiado dinero los jugadores de la U?

Parte de la exitosa receta futbolística de la U es tener una política de remuneraciones financiada y balanceada entre sus jugadores.

Guía de: La U

No deja de ser inquietante o paradojal la capacidad migratoria que tienen las importantes sumas de dinero que pueden llegar a recibir las estrellas de fútbol chileno si traspasan las fronteras de nuestro país.

Con la alarma de traspaso que significaron los casos de Johnny Herrera y “Pepe” Rojas se puso nuevamente de relieve el tema de las remuneraciones de los jugadores de la U. La situación ya había tenido un quiebre anterior cuando Pepe Rojas llegó hasta la revisión técnica con los médicos de Botafogo; y se acentuó con su frustrado traspaso al Corinthians.

En el caso del Corinthians, el buenazo de José Rojas aspiraba con ese nuevo contrato a multiplicar por cerca de cinco o seis sus ingresos mensuales, todo esto en términos nominales o de trascendidos, pues como es lógico suponer, las finanzas personales son un tema estrictamente privado.

Sueldos U

Foto: Marco Muga

Pese a que no ha jugado casi nada por las lesiones, Morante es uno de los sueldos top de la U.

Poco tiempo antes, en el primer semestre del 2011 y antes de ganar el primer torneo bajo la dirección técnica de Sampaoli, Rojas tenía uno de los contratos más modestos del plantel –similar al de Marcelo Díaz-, además de ser un jugador frecuentemente expuesto a las críticas por sus inciertas cabalgatas por la izquierda y ser sorprendido desperfilado en la marca por su banda.

Estamos hablando, entonces, de algo más de dos millones de pesos líquidos, sin considerar premios o primas por contratación o renovación de contrato, por lo que a los esfuerzos futbolísticos de Pepe se sumaban sus deseos de emprendedor gastronómico pop con un local en Avenida Manquehue. Eran otros tiempos para Pepe.

Hace algunos días un importante medio publicó algunos datos sobre los mayores ingresos que por club se pagarían en el medio nacional: Colo Colo, desde antes de la partida de Paredes, abonaría 16 millones de pesos cada mes en la cuenta del “pájaro” Gutiérrez por asistir regularmente a la banca, jugar medios tiempos y celebrar goles contados con los dedos de la mano y sobrándole varios dedos…. Ese ranking donde Matías Rodríguez figuraba como el mejor pago en la U con un sueldo –que lo estimamos líquido- de diez millones de pesos descendía heroicamente hasta los modestos valores que pagan clubes como Cobresal, Unión San Felipe o Palestino.

Ahora, luego de la partida de Marcelo Díaz a los rotblau del FC Basel, apareció una oferta no confirmada oficialmente por River Plate por los servicios de Johnny Herrera: para el club “ingresaría” un millón de dólares por la mitad de su carta y para el arquero un gran incentivo para partir con sus enormes atajadas lejos del Nacional, el CDA y las canchas chilenas, alrededor de 25 millones de pesos por mes!. Entonces, se comprende cualquier molestia de Johnny por no dejarlo partir y quedarse atajándolo todo en la U por menos del treinta por ciento de un sueldo ofertado, pero dudoso cobro en un país como Argentina, donde cada día hay más restricciones que impiden a sus residentes acceder a la divisa estadounidense.

Caso aparte es el tema de Eduardo Morante: en Azul Azul su lesión y tratamiento médico debe estar superando largamente los ciento veinte mil dólares que solamente de sueldo tiene el ecuatoriano, uno de los sueldos top del plantel.

Caldo de cultivo para las ofertas

Este escenario –o mejor dicho, cancha- donde jugadores de ingresos relativamente bajos a nivel internacional se destacan y eliminan a equipos con rentas muy superiores como es el caso de los equipos brasileros es caldo de cultivo para que continúen llegando incesantemente ofertas por jugadores que están ávidos de partir y que escuchan a sus mayores o jugadores retirados hablarles de “asegurar el futuro”.

Para mantener el equilibrio interno, lo jugadores que llegan a la U -los más recientes: Ubilla, Videla, Gutiérrez y tal vez el del zurdo Civelli- deben incorporarse a este esfuerzo de plantilla que intente equilibrar dineros al interior del plantel, con el componente negativo universal que significa comparar rentas entre compañeros de trabajo.

La solución para Azul Azul y para el jugador que se incorpore es ofrecer la vitrina internacional de la U y la promesa extracontractual que, en caso de recibir alguna propuesta formal y documentada conveniente para el jugador y para el club, sus ingresos crecerán notablemente y que será vendido, como ha ocurrido en los casos de Gustavo Canales, Eduardo Vargas, Marcos González, Marcelo Díaz y Junior Fernández por nombrar los del último año e incluso en el caso de Gabriel Vargas.

La U se potencia, pero vive expectativas económicas cada semana.

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