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Goleada de la U a Everton en Coquimbo

El momento futbolístico de la U admite cambiar de rendimiento durante el partido y traer soluciones desde la banca para ganar goleando, en un amplio 5-1, un partido que se pudo complicar.

Guía de: La U

Después de recomponer el ánimo en la fría noche de Iquique el pasado jueves, ganando 2 a 0 al muy empeñoso Deportes Iquique, se pudo apreciar con minutos en cancha a algunas de las novedades de este invierno (Carlos Bueno, Luis Felipe Gallegos) y compartiendo minutos en cancha a algunos suplentes que buscan la titularidad (Gabriel Vargas, Ángel Rojas) y el ingreso del iquiqueño Edson Puch promediando el segundo tiempo, luego de que éste aclarara y ordenara sus ideas en la banca en relación a no celebrar goles en Tarapacá frente a los celestes.

U-Everton

Foto: El Mercurio

La U supo encontrar el camino para vencer a Everton.

La anhelada victoria calmó la inquietud que nos mantiene muy atentos por estos días al reordenamiento del juego del chuncho y sus resultados en los ya innúmeros viajes a los que nos tiene acostumbrados: viaje a Iquique, retorno el viernes a Santiago desde Diego Aracena (nombre del aeropuerto), evaluación y trabajo físico entre viernes y sábado para viajar nuevamente, ahora hacia La Florida en La Serena, para jugar el domingo en Coquimbo, frente al duro Everton de Viña del Mar.

El hincha azul mira confiado y tal vez un poco por sobre el hombro a los auriazules, quienes tienen la costumbre de arruinarnos tranquilos fines de semana. Sin ir más lejos, en la primera rueda nos inclinamos en Sausalito 1-2 y desde el año 2006 a la fecha hay 7 victorias! ruleteras frente a escasos 2 partidos ganados por la U, registro que incluye nada menos que 4 victorias del Ever for Ever sobre el León azul en calidad de visita!. El registro anterior incluye la eliminación en el Apertura 2008 en semifinales quedando en el camino del viñamarino rumbo a su cuarta estrella.

Con esos pensamientos observando el abúlico primer tiempo, en el semivacío Sánchez Rumoroso, hasta podría considerarse una opción el mantener el marcador en blanco frente a los fieros once de Acosta, tolerando nuevas bajas por lesiones durante el partido, como el desafortunado esguince de Ángel Rojas frente a la marca de dos viñamarinos, azar que permite el ingreso del nortino Puch, hombre que transformó con su audacia este partido en una fiesta de goles y fútbol.

Al anterior ingreso se suma el cambio y reacomodo en la zaga, por otra lesión, ahora de Juan González, ingresando el rápido José “firulais” Contreras, quien junto a Puch perforaron la hasta entonces dura defensa de “los guata amarilla” por el sector derecho. Jugada entre ambos por ese sector y centro de Puch a Gabriel Vargas para abrir el marcador, después, una gran jugada individual de Edson Puch provoca el penal que el mismo Vargas se encarga de concretar, 2  a 0 y las ansias desaparecen para dar paso a una reducida fiesta en las tribunas.

Es que el presupuesto no alcanza para tanto partido y tanto viaje del más que nunca Romántico Viajero. Hay que guardar ahora dinero para el miércoles y asistir en el barrio El Llano a la muy probable clasificación del chuncho a la Copa Sudamericana 2010, después hay que ir a jugar el fin de semana al estadio CAP frente al equipo de Salah, un viejo y conocido azul, y sigue…, si  se deja en el camino a los Dragones Celestes, se viene el Oriente Petrolero santacruceño.

U-Everton

Foto: El Mercurio

Pelusso encontró en la banca las respuestas para resolver y ganar el partido.

A esta sinfonía de partidos, hay que atenderla con fútbol renovado, sin buscar la salida con la “ardilla” Montillo o insistir en tirarle centros al “palote” Olivera, sino que jugando al pie desde derecha a izquierda para que ahora aparezca Felipe Gallegos, luego de recibir un necesario pase de rabona de Rivarola, aguantar la carga y sacar un medido y suave tiro al segundo poste de Dalsasso que entra despacito buscando la red.  3-0, y la alegría solamente es ensombrecida por el descuento evertoniano y la falta de rigor de la zaga y contención azul.

Fuerza e intensidad

Everton planteó el partido en sus habituales términos: fuerza, intensidad y pelotas al pie para avanzar rápido o bien buscando espacios para arrimarse al área de la U. Aún con el temple empleado en Goodison Park frente a su homónimo y entrañable par inglés, Everton F. C., siguió luchando a pesar de la desventaja frente a otro blue team que se iba reacomodando cada vez mejor al rival, al partido y el entorno, pero ahora con la ventaja de ir muy adelante en el marcador y con la zaga ruletera adelantada cediendo con generosidad grandes espacios.

Al ingresar al campo de tres saltitos con el pie derecho, a Carlos Bueno se le arrimó la suerte que él llamaba con ese especial gesto. Pronto recibió una buena habilitación, sin marca y con cuarenta metros libres por delante para llegar rápidamente a la entrada del área y marcar por sobre la defensa de Dalsasso, ya en su segundo partido y con pocos minutos en el campo consigue marcar y dejar una imagen de jugador que se integra con facilidad al grupo humano azul.

La guinda de la torta la puso Rivarola, al sacrificar una habilitación para un Bueno desmarcado a su izquierda y apuntando como francotirador hacia la portería viñamarina para mejor optar por pasar el balón bajo su suela mendocina derecha y buscar por arriba el palo más cercano de su perfil. El 5-1 es claro, rotundo y una señal de esperanza, reencontrando el buen toque, dejando atrás los hermosos recuerdos de la Libertadores, enfocándose ahora en las labores del segundo semestre, con otro fútbol, con otros sueños.

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